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SOMOS AUTOREPARABLES

“Todas las enfermedades son ácidas y donde hay oxígeno y alcalinidad no puede haber enfermedad ni cáncer.” (Otto Warbürg, Premio Nobel)

Revisando la biblioteca de la Universidad de Miami en RSMAS, situada en el Virginia Key de la bahía de Biscayne, leí a varios autores especialistas en fisiología y comportamiento de los peces (Hoar, Randall, Farrel, Perrin, Couch y Overstreet, entre otros) que afirman: “los peces no se enferman en alta mar” y que, por lo tanto, “no padecen de enfermedades infecciosas contagiosas” o epizootias, lo que también ratifica Maynard Murray. Además, Hoar y colaboradores insisten en que los peces no tienen Sistema Linfático.
Estas afirmaciones a cualquier observador-investigador, que puede ser desde un niño a un ciudadano común, pasando por los científicos, le harían pensar: ¿por qué no se enferman los peces?; y, ¿por qué no tienen Sistema Linfático?, ¿será porque no lo necesitan?.

Pues parece que ni a los autores que “inspiraron” mis preguntas  se les ocurrió pensarlo, ni averiguarlo.

En la homeostasis no cabe el concepto oficialista de la angiogénesis tumoral, o de la “inhibición” de la angiogénesis tumoral que los  “científicos” utilizan sin tomar en cuenta que su tratamiento  “inhibitorio de la angiogénesis”  NO es específico  en los tratamiento contra el cáncer. Y al no ser específico, caso de los antirretrovirales en el SIDA, las defunciones  “legales” por iatrogenia, se cuentan por millones. Suponen los cancerólogos que eliminar el suministro de sangre y nutrientes a las células cancerosas es el final del cáncer; pero, no consideran que al mismo tiempo que suprimen la nutrición del cáncer que aportan las arteriolas al tumos, también suprimen la nutrición de las arteriolas, por ejemplo, que alimentan las células de la musculatura del corazón. Y, además, mientras no supriman la acidez y suban el pH, el problema NO se solucionará, por más quimioterapias, radiaciones y cirugías que utilicen. Todas iatrogénicas. Las curas esporádicas contra el cáncer, que dicen obtener los médicos con sus tratamientos tóxicos, son la consecuencia de la autorreparación “milagrosa” en la que ellos no creen. El 99% de los casos que dicen curar, son temporales; y bajo tratamientos tóxicos que hacen reincidir el cáncer a los dos años y medio de haber comenzado las terapias de los protocolos oficialistas (libro “Knockout” de Suzzane Somers).  Cuando en el organismo prevalece la homeostasis, la panacea del agua de mar obra “milagros”. Los milagros son diarios si nutrimos al cuerpo de una manera orgánica, biodisponible y alcalina con todos lo elementos que necesita para que la célula cumpla con sus funciones. Si en un organismo entra un agente extraño, un invasor de las diferentes características posibles  –biológicas, químicas, físicas, mentales– inmediatamente el Sistema Inmunológico (SI) inactivará al agresor con sus defensas.
Las agresiones cotidianas son rechazadas porque el organismo ya está preparado y ha elaborado anticuerpos que lo defienden gracias a su memoria celular inmunológica. Y que la memoria celular mantiene al día, no importando la fecha de la primera agresión, gracias al ADN. El problema está en que, demasiadas veces, nos exponemos a
innumerables agresiones y, algunas veces, a nuevos agentes invasores muy poderosos por su toxicidad. Si el poder de los agentes agresores externos supera a nuestro SI, en “cantidad y toxicidad”, que falla por culpa de la desnutrición celular, es cuando el SI no aguanta tanta presión tóxica y viene el desequilibrio o rotura de la  homeostasis y, en consecuencia, la enfermedad.
Mientras nosotros tengamos a cada una de las células del organismo, de los cien trillones que tenemos, en equilibrio con su medio interno –agua de mar isotónica– disfrutaremos de salud. ¿Por qué?: porque cada  célula autonómicamente es capaz de mantener el equilibrio, si recibe toda la nutrición que necesita –orgánica, biodisponible, alcalina– para que sus organelas puedan trabajar transformando y produciendo los componentes fundamentales para estar nutrida. La célula produce proteínas y grasas y, además es capaz de eliminar los agentes invasores, del tipo que sean, como ya lo dijimos. Existe un potencial de destrucción y de disposición de los agentes invasores que todavía los científicos no han sido capaces de descifrar, pero que los hechos demuestran que existen y funcionan si son apoyados por una nutrición correcta. Y así, por ejemplo, los lisosomas son capaces de producir enzimas que digieren y eliminan cualquier material tóxico u extraño que invada el medio interno. Pero, necesita de los
elementos esenciales, los minerales, a veces, en cantidades infinitesimalmente tan pequeñas como de 10 a la menos 18  –prácticamente memoria “homeopática”. Las enzimas que nos defienden necesitan de esos elementos trazas que los científicos desconocen, pero que el agua de mar tiene, porque, recuerden, fue de los océanos, de sus aguas, que salió la primera célula y, con ella, la vida. Materia prima, repetimos, que con su información – ADN– sigue intacta –como en los orígenes– en el agua de mar de todos los océanos. Precisamente en este momento que estás leyendo.
Por ejemplo, una carencia del mineral  molibdeno  –poco conocido– que en cantidades mínimas es imprescindible para que, otro mineral, el  hierro, se fije en el organismo e impida una enfermedad tan conocida como la anemia, es causada por un estado de desnutrición. Recordamos, otra vez, que la desnutrición mineral es la causa de todas las enfermedades.
Otro ejemplo. En casos de cáncer de piel, como los denominados carcinoma de las células basales y el de las células escamosas, un americano, el doctor Bill Cham, descubrió que había ciertos componentes en la berenjena que tras un proceso metabólico el organismo era capaz de obtener ciertos elementos que activaban la acción de las lisozimas de los lisosomas capaces de destruir y eliminar los dos tipos de cáncer anteriormente enumerados.
Indudablemente, que desde el punto de vista de prevención, que es el que proponemos aqui, si las células se mantienen en equilibrio con su medio interno (agua de mar isotónica) gracias a la nutrición que les proporciona el agua de mar, recibiendo todos los minerales que necesita para su óptimo funcionamiento, nadie tiene porqué enfermar de cáncer, ni de otras  “patologías”, como acostumbran a  decir los doctores en su lenguaje esotérico.
El agua de mar sí es una panacea, teóricamente. Una panacea que para ser eficaz, y pasar de teórica a práctica, necesita que en su camino no se le coloquen obstáculos. Vía libre. El obstáculo más grande es un  estilo de vida  equivocado. Y, precisamente, el estilo de vida adecuado y saludable es el que desconocen muchos sanitaristas. Conjugar la panacea del agua de mar con un estilo de vida saludable, en beneficio de la Salud Pública, a través de la Asistencia Integral, ese es el objetivo.

Y recuerda, somos gratuitamente autorreparables.

COMBINAR BIEN LO QUE COMEMOS

Trofología es el estudio de la correcta preparación y combinación de alimentos para obtener un estado óptimo de salud y bienestar. Trofología comprende que una buena calidad de vida, depende directamente de la calidad y combinación de nuestros alimentos, es responsabilidad nuestra y el resultado depende de nosotros. Alto a la alimentación SIN SENTIDO!

Te preguntaste porqué te enfermas?

Las ¨enfermedades¨ no caen del cielo, entran por la boca vía nuestros alimentos, y también así se curan.

Que es la regeneración celular?

En su mayoría, nuestro organismo (cuerpo humano) se regenera en tres meses (90 días), esto quiere decir que la mayoría de tus condiciones degenerativas de salud, ya sean enfermedad, malestar o síntoma,se pueden eliminar en este lapso de tiempo, vía una óptima regeneración celular.

Teorema de Trofología:

° Sí la velocidad de la regeneración es mayor a la velocidad de la degeneración hay bienestar y salud.

° Sí la velocidad de la regeneración es igual a la velocidad de la degeneración hay condición crónica.

° Sí la velocidad de la regeneración es menor a la velocidad de la degeneración hay condición terminal.

Síntomas comunes que sanan en 90 días
  Colesterol (Alto)   Fatiga Crónica
  Diabetes   Insomnio
  Estreñimiento   Psoriasis
  Lupus   Obesidad
  Colitis   Tiroides
  Gastritis   Calculos (Vesícula)
  Úlcera Péptica   Hígado Graso
  Próstata (Cáncer)   Anemia
  Alergias   Migraña
Nutricion Depurativa y Salud

Por decenas de años se han tratado los síntomas físicos como el problema, cuando en realidad estos síntomas son solo la señal de que algo malo nos esta sucediendo, la Trofología entiende esto y también comprende que nuestro organismo es uno en su totalidad, que regenerándolo adecuadamente estaremos eliminando todos estos síntomas, en el mismo tiempo, manera y esfuerzo.

COMO COMBINAR LOS ALIMENTOS II

Sus orígenes proceden desde antaño donde la nutrición se basaba en semillas y frutas, en la cual no se contempla dañar a especies de seres vivos así como su explotación ni sus sacrificios. Esta forma de alimentación se basa en la combinación de los alimentos mediante su compatibilidad química que se ve reflejada sobre todo en los procesos de digestión donde entran en juego las distintas enzimas digestivas.

El aparato digestivo emplea distintas enzimas dependiendo de los alimentos que tenga que digerir, por ejemplo cuando tiene que hacer la digestión de proteínas y féculas segrega jugos ácidos y alcalinos que al mezclarse entre si se neutralizan dando lugar a que el proceso de digestión se interrumpa, y no alcanzando su objetivo que es la de aprovechar los nutrientes de dichos alimentos. Provocando asimismo trastornos digestivos que se derivan en otras enfermedades afectando así a todo el organismo.

Origen de la trofología y sus bases

En esta ciencia se basaron muchos hombres sabios como Sócrates, Platón, Pitágoras y sobretodo Hipócrates. Siendo éste último el padre de la medicina vegetariana naturista, su medicina se basaba en la comida sana y en medicamentos sin efectos secundarios. Se apuesta por los productos frescos y de calidad, de procedencia ecológica. Por eso es practicada por naturistas y vegetarianos.

La trofología no presenta ningún inconveniente, es una ciencia aun mucho más compleja, la ciencia de curar con los alimentos, siendo la clave la forma de combinar y el tiempo que se debe realizar, que dependen de cada paciente, de su diagnóstico y situación, porque también depende de la estación, de los alimentos y de cada persona, por eso se enfoca a cada individuo por independiente, es decir, se estudia a cada paciente para que tenga su propia terapia personalizada. Otra de las ventajas es que teniendo nociones de trofología cada uno puede ser su terapeuta si sabe escuchar o entender sus digestiones y como le sientan los alimentos. Es necesario reflejar que la trofología se asienta en conocimientos exactos, los cuales aplicados producen resultados perfectos en nuestro organismo y si nos basamos en ella viviremos vidas plenas, saludables y lógicas.

Así la trofología es una de las salidas del sistema, que persigue la libertad de ser humano, de las enfermedades; aprendiendo a purificarnos a nivel cuerpo-mente. Generando el amor al reino animal estableciendo la relación perdida con los demás seres vivos produciendo un respeto mutuo.

Ejemplo de un posible menú según la dieta basada en la trofología

Aquí tienen algunos ejemplos de combinaciones de comidas según la trofología. Son combinaciones sencillas y que todo el mundo puede hacer:

Desayuno

En ayunas, jugos naturales (nunca mezclar entre si las frutas), al rato algunas piezas de fruta.

Media mañana

Algún producto lácteo, pan de centeno o integral, cereales, bebidas vegetales, galletas integrales. (cuando digo lácteo me refiero a leche de semillas, almendras, alpiste, avena, nuez, etc nunca consumir leche de vaca ni sus derivados ya que no son saludables)

Comida

Primer plato: siempre ensalada; vamos variando la forma y los productos frescos del mercado, evitar envasados y sobre todo en los siguientes platos los congelados.

Segundo plato: olvidarnos de la existencia de la palabra freír, todo cocinado con aceite crudo sin recalentar. Elaboraciones simples y elementales, hervidos o la plancha y evitando hacer mezclas de alimentos, evitar salsas y menos envasadas. El horno también es símbolo de salud puede ser ideal para hacer pizzas artesanas caseras y elaboradas por uno mismo, conseguir una masa integral hasta que se sientan capacitados para fabricarlas con sus manos. Las manzanas en el horno son un aporte de energía sin nada de grasas y es un elemento muy bueno para la digestión. Y no olviden las verduras que están buenísimas horneadas.

Al ser el mediodía la hora donde hay mejor riego sanguíneo en el estómago es ideal para convertir esta comida en la más fuerte.

Ideas para ese segundo plato: Arroz integral, trigo u otro cereal. La batata muy rica y variada de comer se puede tomar casi a diario junto con verduras asadas o hervidas. El postre siempre manzana, al horno como antes mencioné en compota o cruda.

Merienda

Combinar fruta con yogur de soja o algún bocadillo (sándwich pequeño) sino lo hiciste ya a media mañana.

Cena

Muchos pecan en la cena ya que el estrés, la ansiedad etc. nos provoca comer más de la cuenta pero debemos recordar que la cena debe ser la comida con menos calorías y cantidad de comida. Hay que irse a dormir con el estómago vacío o al menos con la sensación y para eso hay tres opciones: 1 comer muy poco, 2 comer cosas muy suaves o 3 solo fruta.

Si optas por la opción 2 lo mejor es tomar verduritas en forma de sopa, fruta en forma de papilla, y alguna proteína en forma de queso o yogur vegetal.

Nunca descartes hacer ayuno ya que es muy bueno para limpiar y no tener gula a la hora de comer. Podes hacerlo saltándote una comida, estar doce horas sin comer o estar veinticuatro horas, ó cada quince días a base de jugos de frutas, o mejor aún, un ayuno frutal semanal

LIMPIEZA COLONICA II

Colonterapia

También llamada terapia colónica, colonterapia, irrigación colónica, hidrocolonterapia. La importancia de la limpieza intestinal es un hecho reconocido desde la más remota antigüedad.

¿Qué es la HIDROTERAPIA COLÓNICA?

Es un proceso, en donde se usa agua para que el colon se limpie y recupere para tener una perfecta salud. El proceso de limpieza alivia el cuerpo entero ya que las áreas del colon se corresponden con todas las glándulas y órganos del cuerpo, por esto cuando el colon se limpia y funciona apropiadamente, todo el cuerpo funciona en armonía.

¿La HIDROTERAPIA COLÓNICA es dolorosa?

No implica ningún tipo de dolor fuerte y en caso de que haya alguno, no deja de ser un pequeño retorcijón que enseguida pasa, ya que el terapeuta se encuentra junto al paciente para atender el proceso y hacer masajes que ayudan a la eliminación de impurezas y las eventuales molestias.

¿La HIDROTERAPIA COLÓNICA es segura?

Perfectamente. Una pequeña cantidad de agua penetra a la vez que suavemente y por acción de la gravedad circula dentro del colon, para que luego cuando la persona lo desee, sea expulsada junto con las heces.


Beneficios de la hidroterapia colónica

Una vez limpio el colon y eliminados los desechos, adherencias y toxinas, hay efectos inmediatos de mejora en el estado general de salud, tanto física como psíquica. Esto se traduce en una sensación de bienestar y libertad, tanto a nivel mental como en la sensación de sentirse cómodo en el propio cuerpo.

Entre los beneficios fácilmente observables se cuentan:

  • Desinflamación en los órganos internos y mejora de las irritaciones.
  • Mejora de la circulación vascular y linfática, y aumento de la tonicidad muscular.
  • Reducción del diámetro del colon y pérdida de peso por eliminación de desechos.
  • Mejora en las funciones digestivas y de absorción de nutrientes.
  • Mejora en las funciones de eliminación de los intestinos, riñones, piel, hígado, pulmones y linfa.
  • Mejora en las funciones intelectuales y la vida emocional.

Además de estos beneficios constatables, la Hidroterapia colónica es de gran utilidad para:

  • Preparar a los pacientes para el diagnóstico por sigmoidoscopia y colonoscopia.
  • El mantenimiento intestinal de personas parapléjicas.
  • Es extremadamente útil para la eliminación de residuos tóxicos de drogas, alcohol y cigarrillos, por lo que puede ser una herramienta de gran apoyo en programas de rehabilitación.

La toxemia alimentaria y química que se produce como consecuencia de la contaminación ambiental, pesticidas, contaminantes industriales, químicos tóxicos que se encuentran en el agua, drogas, medicamentos, conservantes, colorantes artificiales y mil productos de usos diarios, generan un caudal de elementos químicos que nuestro cuerpo no puede eliminar totalmente y se almacenan en los tejidos enfermando nuestro cuerpo.

Su necesidad resulta del hecho de que prácticamente no existe ya persona alguna con una función intestinal en perfectas condiciones. La mayoría de las personas padece una composición alterada de las bacterias intestinales, esto es, una disbiosis. De ello resultan procesos digestivos deficientes, con formación de sustancias tóxicas y residuos.

El hígado, vesícula, bazo, vejiga y riñones son limpiados, aliviados y refrescados por la descarga de tóxicos intestinales. Los dolores de cabeza, así como la congestión de los senos frontales, dolor en los hombros y el cuello, reciben un gran alivio ya que se sabe que en su mayoría se deben a condiciones reflejas del intestino.

LIMPIEZA COLONICA, la importancia de la hidroterapia

                                                                                                

Hidroterapia de colon.

El primer paso a la desintoxicación”. Nuestro moderno estilo de vida (comida chatarra, stress ,falta de nutrientes en la alimentación, consumo exagerado de medicamentos ,el exceso proteico de origen animal, bebidas gaseosas, etc.) perjudica en muchos aspectos la actividad intestinal y como consecuencia se manifiesta en el cuerpo la falta de: claridad en los pensamientos, discernimiento, buen juicio, vitalidad, salud, felicidad, buenas relaciones con los otros y con uno mismo…

En este estilo moderno de vida que elegimos llevar adelante se presentan desequilibrios, desarreglos, amarguras, desilusiones, decepciones, malestares caos, perversiones, fracasos, enfermedades …todas relacionadas con el mal funcionamiento intestinal, la desnutrición, la desmineralización etc.

El ingerir alimentos procesados, fritos o excesivamente cocidos, almidones desvitalizados, azúcar y cantidad excesiva de sal, hacen que la eficiencia del colon no de resultado.

La enfermedad y el malestar son resultado directo de cargar el cuerpo con alimentos carentes de vitalidad permitiendo al mismo tiempo que los intestinos estén repletos de desechos.

Es importante comenzar por  restablecer la normalidad funcional de nuestros intestinos. Los intestinos son nuestros órganos de relación primaria con el alimento. Así como también  tienen una relación estrecha con el sistema inmunológico, ya que  el 60 % del mismo funciona en los intestinos . Los intestinos de un organismo vital están formados por estructuras complejas e inteligentes: la red de capilares (sanguíneos y linfáticos), la mucosa intestinal y la sensible flora microbiana que allí habita.

Si el tránsito intestinal resulta demasiado lento, estaremos en presencia de estreñimiento o constipación, cuyas consecuencias son obviamente intoxicantes, dado que la red de capilares absorbe desechos estancados..

La expresión estreñimiento significa “apretar, acumular, llenar”, y es la primera afección subyacente a cualquier problema de salud. Hecho muy común en la sociedad de hoy en día ( sobre todo en las mujeres) por el  condicionamiento impuesto por la sociedad y principalmente por el consumo de alimentos desvitalizados y refinados , así como por hacer oídos sordos ante el llamado de la naturaleza a evacuar por no dejar de hacer lo que estamos haciendo( todo es mas importante que evacuar ).

Hay gente que se opone a los lavajes intestinales, argumentando que barren la flora intestinal. Una persona con crónicas acumulaciones tóxicas en el intestino, ya no tiene flora, sino “fauna” intestinal. Eliminando parásitos, fermentos, microbios y toxinas, solo se puede obtener beneficio. Además, el organismo regenera muy rápido la flora benéfica (un par de días), siempre que nuestros hábitos dietarios ayuden. Lo que sí debería evitarse es el uso de laxantes, que comprobadamente destruyen la flora benéfica e irritan las paredes intestinales.

El lavaje colónico es el único método que permite limpiar en profundidad todo el colon.

Cuales serian los síntomas para darnos cuenta que nuestros colon esta congestionado: dolores de cabeza, pesadez, malestar, sobrepeso , acne, cansancio, fatiga crónica, abdomen distendido, estreñimiento, alteraciones en el sueño, irritabilidad, flatulencias, problemas hepáticos…

Frente a una frecuente acumulación anormal de desechos en los intestinos, y a los problemas que esto genera, siempre resultará beneficioso practicar un drenaje. Si bien es necesario modificar contemporáneamente las causas que generaron dicha acumulación (carencia de fibra, desequilibrio de flora, excesos proteicos…), es prioritario deshacerse urgentemente de las viejas costras acumuladas. Por ello consideramos a la limpieza intestinal como el primer paso de una desintoxicación.

La limpieza intestinal se traduce en una agradable sensación de quietud interior, que en los días siguientes se traducirá en un mejor sueño, mejor aliento, la desaparición de erupciones, granos y olores corporales.

También deben señalarse sus efectos tónicos, como la estimulación del hígado y otras glándulas abdominales, especialmente el páncreas. Finalmente digamos que la limpieza del intestino comporta una mejor absorción y asimilación de los alimentos.

En resumen los beneficios de esta técnica los podríamos resumir diciendo que la hidroterapia de colon  permite resolver una serie de patologías derivadas de la toxemia acumulada en el cuerpo tales como: contracturas, congestión hepática, parásitos, hemorroides, prostatitis, tumores, edemas linfáticos, desorden circulatorio, divertículos, exceso de peso, fatiga, cansancio, efecto diurético, mejora en la epidermis ( celulitis),el sistema nervioso se beneficia extraordinariamente, la memoria mejora ,se liberan impurezas , la asociación de ideas se torna mas ordenada, mayor vitalidad, se reacondiciona la mucosa intestinal, ayuda a resolver el estreñimiento, trastornos vesiculares.

Como un primer paso para desintoxicar el cuerpo y recuperar la energía es sumamente recomendable comenzar por una hidroterapia de colon, luego podremos poner en practica técnicas de desintoxicación como la limpieza del hígado y la vesícula, la desparasitacion  , etc.

Cintia Gerez es una terapeuta colónica que practica la alimentación conciente, la nutrición depurativa y tiene un lugar muy cálido done poder atenderse, una persona tambien muy cálida, luminosa y conocedora de las tecnicas depurativas para recuperar la tan preciada salud.

 

MIREMOS HACIA ADENTRO…

¡De cuántas posibilidades disponemos hoy, gracias al progreso técnico! Pero tantas nuevas comodidades nos llevan a esperarlo todo del exterior y a mostrarnos despreocupados, irreflexivos y superficiales. Podemos descuidar la salud: Hay farmacéuticos, médicos, cirujanos, dentistas, etc. Podemos malgastar el papel, estropear los aparatos, romper los objetos, manchar y rasgar los vestidos, tirar alimentos: ¡Encontraremos en los comericios todo lo que necesitamos para substituirlo!

Es así cómo la atención, la vigilancia y el discernimiento cada vez se diluyen más. ¿Para qué desarrollarlos, cuando hay tanta gente y productos para reparar las estupideces que hemos cometido? Todos están ahí: Los investigadores y los técnicos, para acudir en ayuda de los torpes, los embotados y de los inconscientes. En realidad, están más bien ayudando a los fabricantes a enriquecerse: Respecto a los usuarios; más bien los debilitan, y les hacen ser cada vez más dependientes. No quiero decir que sea necesario detener el progreso técnico; no, pero al mismo tiempo que nos beneficiamos de éste progreso, no deberíamos despreciar el ámbito interior. Sino cultivar la atención, la prudencia y el dominio de sí mismos.

c.o.b

YO SOLO INFORMO, TU DECIDES

cocacolaTe preguntaste alguna vez por qué la Coca-Cola siempre se presenta con una sonrisa? Porque te coloca. Aunque ya hace casi cien años que quitaron la cocaína de la fórmula ¿y sabes por qué? porque era innecesaria. En los primeros 10 minutos: 10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide que vomites debido a tanto edulcorante es el uso del ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.

A los 20 minutos: Tus niveles de azúcar se disparan, causando que aumente la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (y hay mucho azúcar en tu organismo en este preciso instante).

A los 40 minutos: Se completa la absorción de cafeína. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva, y como respuesta tu higado introduce más azúcar en tu torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina de tu cerebro se bloquean para evitar el adormecimiento.

A los 45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, así es como actúa la Heroína.

A los 60 minutos:

El ácido fosfórico bloquea el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso, acelerando tu metabolismo. Además, las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales aumentan la eliminación de calcio mediante la orina.

Las propiedades diuréticas de la cafeína hacen efecto (tienes que ir al servicio). Éste es el momento en que expulsas el calcio, magnesio y zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también sodio, electrolitos y agua.

Mientras decae la fiesta dentro de tu organismo, termina la inyección de edulcorantes y empiezas a notar la falta de azúcar, con lo que te pones irritable o depresivo. Ahora mismo has, literalmente, meado toda el agua que contenía la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para cosas como hidratarte o construir huesos y dientes más fuertes.

Un par de horas después vendrá el bajón de la cafeína (algo menos si eres fumador). Pero, eh, tómate otra Coca-Cola, ¡es la chispa de la vida!

Postdata: La Coca-Cola en sí no es el enemigo, sino la combinación de elevadas dosis de azúcar, cafeína y ácido fosfórico, algo común en casi todas los refrescos gaseosos.

QUE ES LA ZEOLITA

Suplemento mineral depurativo

¿Quién puede considerarse hoy día, exento de contaminación ambiental? Aún quienes viven en lugares teóricamente incontaminados, están expuestos a una sumatoria de influencias tóxicas, en la mayoría de los casos indetectables o insospechadas. Este informe, lejos de alentar la paranoia obsesiva y depresiva, aspira solamente a despertar consciencia sobre nuestro ambiente y a brindar alternativas para morigerar los efectos de la contaminación sobre nuestra salud. No es cuestión de negar la realidad o ver todo perdido. Tenemos herramientas: basta reconocerlas y utilizarlas.

La industrialización y los avances tecnológicos en materia de síntesis química, han generado un grado tal de contaminación, inimaginable décadas atrás. Obviamente, la ciencia de la salud sigue considerando problemas “psicosomáticos”, genéticos o virales, a la mayoría de la sintomatología derivada de este agobio tóxico al que por primera vez se ve expuesto esta civilización.

Mucha gente, científicos incluidos, nos tranquilizan con argumentos que conforman un folclore discursivo insostenible: “Para eso está nuestro depurador orgánico: el hígado”. “Los gobiernos nos protegen con leyes y controles”. “El aumento de cáncer y degenerativas se debe a que vivimos más”. “Siempre la ciencia encuentra soluciones para los problemas”. ¿Le suenan?

Si bien la contaminación ambiental muestra antecedentes de vieja data (el caso del Imperio Romano y su contaminación con las entonces revolucionarias cañerías de plomo) y naturales en ciertos casos (efectos de erupciones volcánicas o contaminación de acuíferos), hoy vivimos inmersos en una magnífica sopa química artificial. Y nuestro organismo se ve obligado a convivir y sobrevivir con semejante exposición, intentando preservar la funcionalidad corpórea.

EN CASA ESTAMOS SEGUROS?

Por una parte, estamos expuestos a fuentes cada vez más virulentas e insospechadas. Emanaciones del tráfico y los procesos industriales, agroquímicos y pesticidas de la agricultura intensiva, química de la extracción de combustibles y minerales… parecen fuentes obvias, conocidas y “manejables”. Total, llegamos a casa, cerramos la puerta y ya estamos seguros ¿no? Pero lamentablemente allí empieza otra parte del problema.

Aerosoles, agua de red, alfombras, asbestos, adhesivos, aglomerados, humo, acondicionadores de aire, combustibles, cloro, aislantes, monóxido de carbono, pinturas, plásticos, plomo, insecticidas, productos de limpieza e higiene personal, cosméticos, solventes de lavandería, tintas, utensilios… son algunas de las fuentes contaminantes que nos esperan en el hogar. Sin contar que muchas de ellas van con nosotros durante el día, como los cosméticos o los materiales odontológicos.

En su intento por aliviar la carga tóxica en los fluidos (sangre, linfa, líquido extracelular) el organismo deposita los contaminantes que no logra eliminar por las vías fisiológicas (evacuaciones, orina, sudor, respiración) en la estructura misma (grasa, músculos, tendones, huesos, vísceras). Según refiere Brenda Watson en “Adiós toxinas”, los ciudadanos de naciones industrializadas llevan en sus organismos una media de 700 sustancias químicas sintéticas, la mayoría de las cuales aún no han sido evaluadas a fondo.

Y EN EL VIENTRE MATERNO?

Los mitos científicos se van derribando a medida que se realizan más estudios. Siempre se pensó que el cordón umbilical y la leche materna eran lugares seguros que protegían a la nueva vida. La detección en sangre del cordón umbilical de 287 compuestos industriales y contaminantes químicos relacionados con toxicidad en el cerebro y el sistema nervioso, cáncer, anomalías congénitas, retraso en el desarrollo y deficiencias inmunológicas, fue solo un primer paso.

Luego se analizó el útero materno y también se hallaron pesticidas, insecticidas y metales pesados (entre 242 y 319 de los 430 compuestos tóxicos buscados), con lo cual es obvio que la acumulación orgánica comienza antes del nacimiento y se prolonga durante toda la vida. Algo que debería servir de reflexión a las futuras madres, a fin de realizar un necesario proceso depurativo previo a la concepción de una nueva vida.

CONTAMINANTES Y ORIGEN

Un ejemplo de la convivencia cotidiana con las sustancias tóxicas es el mercurio, metal pesado que se almacena en el músculo cardíaco en concentración 22.000 veces más elevada que en la musculatura esquelética. En el envejecimiento, la natural disminución de masa muscular provoca liberación de estos compuestos tóxicos hacia los fluidos corporales, sobrecargando la ya agobiada estructura depurativa.

Si bien este texto no puede abarcar toda la problemática de la contaminación, veamos al menos algunos de los metales tóxicos comunes y su fuente de origen, con la idea de estimular el estado de alerta y la prevención:

Aluminio: antiácidos, medicamentos, levaduras de repostería, utensilios de cocina, desodorantes, cosméticos, papel de cocina, lluvia ácida, latas

Arsénico: agua de napas contaminadas, pesticidas, smog, humo de tabaco, combustión del carbón, protectores de madera, pigmentos en juguetes, cortinas y alfombras

Cadmio: tabaco, pilas, combustión vehicular, tinturas dentales, soldaduras, esmaltes cerámicos, teflón, fungicidas, plásticos, agua de red, humo de cigarrillo, pinturas, utensilios, fertilizantes, alimentos

Cobre: utensilios de cocina, empastes y coronas dentales, insecticidas

Mercurio: amalgamas dentales, vacunas, medicamentos, pinturas, pesticidas, pescados, fluorescentes, cosméticos, fieltro, suavizantes de ropa, adhesivos, fungicidas

Níquel: coronas y endodoncias dentales, grasas hidrogenadas, bisutería, pilas, humo de tabaco, acero inoxidable

Platino: odontología, escapes vehiculares

Plomo: pinturas, combustión vehicular, insecticidas, municiones, tinturas del cabello, agua de red, pilas, utensilios esmaltados, vidrios

A los metales tóxicos, debemos sumar el efecto de los contaminantes químicos. Un ejemplo es el popular glifosato, herbicida asociado al cultivo de la soja y cuyos efectos nocivos sobre la salud (la Unión Europea lo clasifica como “peligroso para el medio ambiente” y “tóxico para los organismos acuáticos”) son muy conocidos.

El glifosato no solo contamina las napas de los acuíferos (solo Argentina arroja anualmente 180 millones de litros al acuífero Guaraní) sino que aparece en el poroto de soja y sus derivados alimentarios (aceites, jugos, milanesas). Tal es así que la legislación nacional debió modificarse, incrementando el nivel de glifosato tolerado en alimentos, que pasó de permitir 0,2 ppm a 20 ppm, o sea 100 veces más.

Se sabe que el glifosato actúa inhibiendo la enzima responsable de la formación de los aminoácidos tirosina (precursor de las hormonas tiroideas), fenilalanina y triptófano (claves en la depresión, el insomnio y el cociente intelectual).

CONTAMINANTES Y EFECTOS

El colapso tóxico que genera la continua y elevada afluencia de metales pesados y químicos contaminantes, se manifiesta en una abultada sintomatología que abarca todos los aspectos de nuestra función corporal. Si bien existen modernas técnicas de diagnóstico preciso (como el mineralograma a través de la espectrometría de muestras de cabello), tiene poco sentido perder tiempo y dinero en análisis que en nada contribuyen a la solución del problema.

Si advertimos síntomas como: acné, alergias, ansiedad, artritis, asma, mal humor, colesterol desordenado, tumores, colon irritable, depresión, desorden hormonal, diabetes, malfunción intestinal y renal, falta de concentración, migrañas, algias musculares y articulares, problemas cardiovasculares, fatiga crónica, inflamaciones, fibromialgia, caries, hiperactividad, sordera, hipertensión, tiroidismo, impotencia sexual, problemas reproductivos, aftas bucales, micosis, nauseas, olor corporal, problemas dermatológicos, debilidad inmunológica, úlceras, gastritis, picores, insomnio, temblores, infecciones urinarias, aturdimiento, sobrepeso, meteorismo, irregularidad menstrual, pesadillas, digestión lenta, osteoporosis, piel seca, problemas nerviosos… es momento de ocuparse de la depuración profunda.

MÁS CONTAMINACION, MENOS DEPURACION

Frente a la creciente exposición tóxica, estamos viviendo un proceso también ascendente en cuanto a la disminución de nuestra natural capacidad orgánica para procesar toxemia. La cándida es un constituyente orgánico que sirve de ejemplo, para ilustrar nuestro moderno desorden.

Parte fisiológica de nuestra flora intestinal, la cándida albicans es una levadura que está presente en nuestro cuerpo poco después de nacer y viven en armonía con nosotros. Se encuentra en la piel y en los aparatos digestivo y genitourinario. Su función es absorber cierta cantidad de metales pesados para que no entren en la sangre, nos ayuda a degradar carbohidratos mal digeridos y, junto con las bacterias, mantienen nuestro equilibrio intestinal y de pH. La flora intestinal y el sistema inmunitario, mantienen a estas levaduras bajo control.

Cuando la cándida deja de estar bajo control, puede cambiar su anatomía y fisiología. Esto quiere decir que puede dejar de ser una levadura y convertirse en un hongo (micelio micótico). Las cándidas son organismos dimórficos y pueden existir en estas dos formas. En su estado de levadura no es invasiva, mientras que en estado fúngico produce rizoides (raíces muy largas) que perforan la mucosa intestinal. Esto causa una excesiva permeabilidad de la mucosa, permitiendo el paso a la sangre de sustancias (toxinas, contaminantes, alimentos mal digeridos) que pueden actuar como antígenos alterando severamente el sistema inmunitario.

Se sabe que las cándidas en su estado micótico (candidiasis) pueden producir 79 productos tóxicos, entre ellos el más abundante es el acetaldehído. Este contaminante químico (también conocido como etanal o etanol oxidado) ha sido muy estudiado e incluso prohibido en ciertos usos industriales (pinturas, pegamentos, lacas) por su toxicidad en humanos. Sin embargo se lo encuentra como conservante en cosméticos y también es parte natural de metabolismo orgánico de los alcoholes, considerándoselo principal responsable de los síntomas de la resaca por la ingesta alcohólica.

Veamos algunos de los efectos negativos de esta sustancia química (el acetaldehído) que genera la propia candidiasis en nuestro interior:

* Favorece la formación de sustancias vasoactivas, como la adrenalina, produciendo síntomas como nerviosismo, pánico, miedo, taquicardias y sofocos.

* Interfiere con los receptores del la acetilcolina, importante para la memoria y el sistema nervioso.

* Produce histamina, y por lo tanto, inflamación en cualquier parte del cuerpo.

* Bloquea enzimas metabólicas, lo cual puede llevar a bloqueos en la formación de neurotransmisores, por poner un ejemplo.

* Destruye la vitamina B6, la cual es importante para la protección de las membranas mucosas, el fortalecimiento del sistema inmunitario, el equilibrio del sistema hormonal y la producción de ácido clorhídrico y enzimas digestivas.

* Deprime el sistema inmunitario.

* Destruye el glutatión y la cisteína, necesarios para desintoxicar el organismo.

* Reacciona con la dopamina, lo cual puede causar depresión, insomnio e incapacidad de respuesta ante el estrés.

NUTRICION Y CONTAMINACION

Por un lado esto tiene que ver con el empobrecimiento nutricional:

- menor consumo de fibra a causa de los procesos de refinación industrial

- menor carga enzimática y vitamínica a causa del elevado consumo de alimentos cocidos y conservados

- carencia de oligoelementos claves de la química depurativa a causa del empobrecimiento de los suelos agrícolas

- disminución del consumo de sustancias quelantes (pectinas, alginatos) a causa de la modificación de hábitos alimentarios en favor de comida artificializada

Por otra parte, hemos disminuido el trabajo depurativo, dejando de lado antiguas y eficientes prácticas de conservación, como lavajes intestinales, purificación hepática, limpieza renal, purificación sanguínea, desparasitado, ayunos, etc.

De allí la importancia de los alimentos crudos y escasamente procesados. Frutas, hortalizas y semillas aportan mayor contenido de enzimas, vitaminas naturales, oligoelementos y fibra saludable.

Muchas sustancias presentes en alimentos naturales, ayudan a sobrellevar y morigerar el efecto de los contaminantes químicos: el ácido algínico (algas), el ácido dipicolónico (miso), la pectina (cáscara de frutas), el ácido láctico (chucrut, kéfir de agua, kimchi), el ácido acético (vinagre), aminoácidos quelantes de metales (cisteina, arginina, ornitina)…

De allí que se considere al ajo y la cebolla como útiles para combatir contaminación de plomo, mercurio y cadmio, o a las algas marinas como eficientes depuradores orgánicos. También tienen destacados efectos descontaminantes, alimentos como perejil, cilantro, alcaucil, limón, todas las hojas verdes (por efecto de la clorofila), las crucíferas en general (brócoli, repollo, coliflor), germinados de semillas y fermentados.

Sin dudas que mejorar nuestro esquema nutricional, adoptando más alimentos vitalizantes y fisiológicos (predominio de frutas, hortalizas y semillas activadas) y retomar el hábito de prácticas depurativas, nos ayudará a mitigar los efectos de la contaminación ambiental.

Como nos ayudará también el uso de un mineral volcánico tan útil como confiable, del cual nos ocuparemos a continuación: la zeolita.

¿QUÉ ES LA ZEOLITA?

Se trata de un mineral (clinoptilolita) de origen volcánico, formado naturalmente a partir de cenizas y agua de mar, que también se halla presente en los plegamientos andinos. Antiguamente era muy utilizado en Asia (China, Rusia, India) como suplemento natural para promover la salud y el bienestar orgánico. Actualmente también es muy usado a nivel industrial, para purificación de agua y aire, como depurador en la industria alimentaria, para fertilización agrícola y como suplemento mineral en nutrición animal.

Su estructura cristalina está formada por tetraedros que dan lugar a una red tridimensional, en la cual cada átomo de oxígeno es compartido por dos átomos de silicio (tectosilicato). Estas estructuras forman jaulas o canales que permiten el movimiento interno de iones y moléculas, convirtiendo a la zeolita en un verdadero tamizador molecular.

Imagen de la estructura molecular de la zeolita.

¿QUÉ HACE LA ZEOLITA EN EL CUERPO?

En modo inocuo, la zeolita en solución acuosa, permite liberar al organismo de metales pesados, toxinas y contaminantes de distintos orígenes.

La zeolita equilibra el pH orgánico, al evitar la dispersión de iones ácidos y tiene un demostrado efecto antioxidante e inmunoestimulante. Se trata por tanto de un suplemento totalmente natural y no tóxico, ideal para uso seguro a largo plazo.

La particularidad de la zeolita es su carga eléctrica negativa, con lo cual atrae metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, arsénico, etc) y toxinas, que habitualmente poseen carga positiva. La carga negativa también ayuda a la distribución de minerales útiles (calcio, sodio, magnesio, fósforo) y del ácido generado por los iones de hidrógeno (de allí que se lo considere un buffer del pH o un tampón alcalino).

El poder quelante de la zeolita está basado en su capacidad de discriminar entre moléculas útiles y tóxicas; se une fácilmente con los metales pesados y tóxicos (generalmente pequeños y eléctricamente muy cargados) y tiene escasa o nula afinidad con las estructuras útiles (más grandes, livianas y con carga débil). Esto explica que la zeolita pueda quelar moléculas tóxicas como el arsénico (diámetro 1,8 Ä) y en cambio no actúe sobre moléculas de minerales útiles como el potasio (diámetro 2,8 Ä). Una vez cumplido su objetivo (captar elementos nocivos), la zeolita cargada de sustancias tóxicas abandona rápidamente el organismo, sin dejar señas.

Siendo la zeolita un aluminosilicato, vale aclarar que sus moléculas de aluminio están rodeadas por átomos de oxígeno, por lo cual no pueden pasar al organismo (aluminio no intercambiable) y en cambio pueden absorber moléculas de aluminio tóxico presente en el cuerpo.

La zeolita es un compuesto altamente estable, no siendo afectado por el calor o el frío.

¿CÓMO SE UTILIZA LA ZEOLITA?

Proceso depurativo enérgico: 10 gotas (hasta 15 en casos de intoxicación severa), 3 veces al día, durante 4 a 6 semanas.

Mantenimiento depurativo: 3 a 5 gotas (en niños basta un par de gotas), 3 veces al día.

Recomendaciones: Disolver las gotas en líquidos o jugos. Es compatible con los alimentos, no siendo necesario alejar su ingesta de las comidas. No dejar pasar más de 6/7 horas entre cada toma.

Previo al consumo, agitar enérgicamente la solución, pues tiende a sedimentar con facilidad.

Mientras se consume zeolita, mantener una buena hidratación, consumiendo adecuada cantidad de frutas y hortalizas, bebiendo bastante líquido y realizando otras prácticas depurativas complementarias (limpieza de órganos, desparasitado, depuración con vegetales, ayunos frutales, nutrición vitalizante).

Contraindicaciones: No utilizar cuando se consumen fármacos que contienen metales como litio o platino, ya que serán quelados por la zeolita. Esta capacidad quelante (arrastre de material tóxico) hace que la zeolita pueda interferir con la quimioterapia convencional.

Efectos secundarios: Puede generar deshidratación leve, a raíz de la mayor demanda de agua en el proceso químico de limpieza, lo cual se neutraliza con adecuada hidratación. Algunas personas, con alta carga tóxica en el organismo, pueden experimentar ligeras nauseas, que remiten rápidamente.

CONSERVANTES Y ADITIVOS


Los aditivos son otro componente inseparable del alimento industrializado. Necesidades productivas, comerciales y de conservación, hacen que se utilicen gran cantidad de sustancias químicas en el procesamiento de los alimentos masivos, las cuales aportan significativamente al ensuciamiento cotidiano.

Los conservantes son un buen ejemplo de ello. Estos preservantes de alimentos actúan por inhibición de procesos enzimáticos (fermentación, putrefacción, etc). Esto, que resulta benéfico para el alimento que debe conservarse en una góndola, una vez ingerido, continúa produciendo inhibición enzimática en nuestro organismo. Esto afecta a la flora intestinal y al hígado, cuyas funciones dependen de las reacciones enzimáticas que los mismos conservantes bloquean.

La prueba de la acción prolongada en el tiempo de estos conservantes, está dada por los problemas detectados en Estados Unidos con la preservación de los cadáveres humanos. Al exhumar féretros de cierto tiempo, los cuerpos se encuentran intactos y deben ser cremados, a causa de la inhibición que generan los conservantes alimentarios sobre los microorganismos encargados de su natural descomposición. Los conservantes utilizados alimentos y bebidas, pueden ocasionar exacerbaciones de asma, dermatitis, alteraciones sanguíneas (metahemoglobinuria) e incluso, ser uno de los factores desencadenantes de problemas vasculares y angioedema [1].

También están los resaltadores de sabor, como el glutamato monosódico (E621) ó ajinomoto. Este aditivo es un caso ejemplar de cómo se crea un problema, tal como lo expliqué detalladamente en el informe anterior. Tras la 2ª Guerra Mundial, el GMS pasó de Japón a las grandes empresas alimentarias de EEUU, quienes masificaron su uso al descubrir que aún mediocres comidas industriales tomaban buen sabor, se comían más y la gente se hacía fiel consumidora.

Al inicio, se advirtió que la ingesta de GMS generaba el conocido “síndrome del restaurante chino”, así llamado por ser de uso muy frecuente en la cocina oriental moderna [2]. Pero luego aparecieron otras evidencias preocupantes que no fueron tomadas en cuenta, al convertirse el GMS en el engranaje adictivo que impulsaba el crecimiento de la gran industria alimentaria; ingeniosamente se acuñó el término nicotina alimentaria.

A través de experiencias en animales y luego en humanos, el GMS se relacionó con déficit de atención (DDA), adicción, alcoholismo, alergias, esclerosis lateral amiotrófica, alzheimer, asma, fibrilación auricular, autismo, diabetes, depresión, mareos, epilepsia, fibromialgia, golpe de calor, hipertensión, hipotiroidismo, hipoglucemia, síndrome de intestino irritable, inflamación, migraña, esclerosis múltiple, obesidad, tumores en hipófisis, ataques de pánico, rosácea, trastornos del sueño, problemas de oído (tinitus), problemas de visión [3].

Sin embargo, el GMS sigue omnipresente en fiambres, hamburguesas, snacks, mezclas de especias, alimentos conservados y procesados, sopas de sobre, cubitos de caldo, papas fritas, comidas de restaurante, aliños para ensaladas, condimentos para carnes grilladas, salsas, mayonesas, etc. En comedores de fábricas, escuelas y hospitales se sirven toneladas de GMS.

Frente a la demanda de alimentos sin GMS, los fabricantes escondieron el glutamato bajo nuevos nombres de ingredientes autorizados por los entes de control: proteína vegetal hidrolizada, suavizante natural de carnes, resaltador de sabor, extracto de levadura, saborizante natural, etc.

Los colorantes representan otro rubro importante de los aditivos que ingerimos cotidianamente y sin necesidad, ya que solo sirven para engañar al consumidor. Los colorantes de síntesis química acumulan gran cantidad de evidencias tóxicas y cancerígenas. El más característico y estudiado es quizás la tartrazina, y resulta adecuado para analizarlo a modo de ejemplo.

A este aditivo (a veces disimulado como E102), que proporciona color rojo amarillento a jugos artificiales, gelatinas, gaseosas, postres, salsas, conservas, recubrimiento de medicamentos y caramelos, se lo reconoce responsable de reacciones alérgicas, asma, urticaria, rinitis, manchas en la piel, visión borrosa y bronco espasmos, sobre todo en pacientes alérgicos a la aspirina. Pero el efecto más nocivo se advierte en sus principales destinatarios: puede producir migrañas, insomnio e hiperactividad en niños.

La tartrazina afecta directamente la conducta de los pequeños por dos vías: despierta una reacción pseudo alérgica en el organismo y provoca la consiguiente liberación de histamina, compuesto relacionado con la reacción inmunológica. Pero, cuando el colorante llega al torrente sanguíneo, estimula directamente a las células para que liberen histamina sin activar al sistema inmune. Por ello, no se manifiestan los síntomas propios de la alergia como dilatación de capilares, baja en la presión sanguínea, incremento en la secreción de jugos gástricos y picazón. Pero sí se evidencian cambios anímicos, irritabilidad, insomnio y ansiedad en los niños.

Simultáneamente, la tartrazina actúa en el cerebro alterando los espacios sinápticos (donde se efectúa el intercambio de información entre una neurona y otra), lo que conduce a síntomas similares: falta de concentración, somnolencia e hiperactividad. Es decir, el cuadro de un síndrome de déficit de atención (DDA). Basta ser un consumidor habitual de, por ejemplo, jugos artificiales, para que estos síntomas se hagan presentes. Ello sucede porque se combinan, la dosis continua y el rápido arribo al umbral tóxico, a causa de la baja masa corporal de los niños. La relación entre el consumo de colorante y el aumento en los niveles de histamina, es directamente proporcional.

Pero lo más grave es que los colorantes, como la tartrazina, no actúan solos, sino que forman parte de formulaciones que incluyen saborizantes, aromatizantes, edulcorantes, emulsionantes, gelificantes, tensioactivos, leudantes, antiaglutinantes, estabilizantes, antioxidantes, espesantes y conservantes. Precisamente un reciente estudio británico [4] demuestra que la combinación de colorantes artificiales y conservantes (benzoato de sodio) influye negativamente en el comportamiento de los niños con déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Las “inofensivas” aguas saborizadas que consume “gente que se cuida”, concentran gran cantidad de presencias amenazantes, escondidas bajo inteligibles siglas numéricas (17 componentes en una sola etiqueta). Además de agua y jugo, encontramos: edulcorantes refinados (jarabe de maíz de alta fructosa), edulcorantes sintéticos (sucralosa y acesulfame), cloruro de calcio, bicarbonato de sodio, sulfato de magnesio (sal inglesa), acidulantes (330, 331), conservantes (202, 211), secuestrantes (385), esencias artificiales (dos), colorantes (110, 150).

¿Qué hay detrás de algunos de estos números? Entre los colorantes encontramos el 110 (amarillo ocaso), considerado peligroso (depresor del sistema nervioso, puede producir alergias, parálisis, convulsiones, urticaria, dermatosis, trastornos gástricos) y el 150 (caramelo), también peligroso (puede producir alteraciones en el intestino, deficiencias de vitamina B6 y disminución de glóbulos rojos).

Entre los conservantes tenemos el 202 (sorbato potásico), considerado muy peligroso (puede reaccionar con los nitritos y causar alteraciones en espermatozoides y óvulos, y producir alergias) y el 211 (benzoato sódico), también muy peligroso (puede ser cancerígeno y producir gastritis, trastornos neurológicos, pérdida de peso, diarreas, hemorragias, parálisis, alergias, urticaria, asma, trastornos hepáticos e hiperactividad en niños).

Y como si fuera poco, tenemos el 385 (etilendiamino tetracetato), normalmente usado en bebidas alcohólicas como secuestrante y considerado como peligroso (puede producir diarreas, vómitos, sangre en la orina e impedir la absorción de oligoelementos como cobre, hierro, zinc). Por sentido común ¿hay algún motivo para correr todos estos riesgos? ¿Es necesario saborizar el agua? Si lo es, ¿no es mejor “saborizarse” el agua con unas gotas de limón y una cucharadita de miel o mascabo?

Pero ahora lo novedoso para los niños son las comidas y bebidas interactivas. Nos referimos a productos

caramelos que cambian de color y sabor

que cambian de color, forma, textura o sabor al añadirles líquidos o al calentarlos; tortitas que cambian su aspecto al tostarlas, una gaseosa que cambia su sabor si se le añade una pastilla o un helado con un chicle en su interior, que pinta los labios de distintos colores.

Es destacable (y alarmante) que las legislaciones aprueban estos aditivos químicos como aptos para consumo humano, basándose en tolerancias y estudios realizados individualmente, cuando en realidad ingresan al cuerpo en nutridas y peligrosas combinaciones sinérgicas. Un estudio alemán estima que se ingieren anualmente más de 2kg de aditivos químicos por persona.

 

El problema es su relación con la masa corporal, ya que hay niños que están ingiriendo hasta 400 mg diarios de aditivos, casi 8 veces la dosis usada en experimentos de laboratorio para demostrar su inocuidad individual. Incluso muchos aditivos se autorizan en función a una “dosis diaria admitida”, pero los fabricantes no indican, ni esa dosis ni la cantidad de aditivo presente en el alimento.


[1] Reacción vascular localizada, que afecta a la piel, al tejido celular subcutáneo y a las mucosas. Se manifiesta como una tumefacción.
[2] Los síntomas consistían en: cefaleas, opresión torácica, sensación de calor y hormigueo, rigidez y/o debilidad en las extremidades, aturdimiento, enrojecimiento facial y molestias gástricas.
[3] Ver http://www.spofamerica.com, sitio de John Edward Erb, autor del libro “El lento envenenamiento de América” y www.msgtruth.org
[4] Estudio de la Universidad de Southampton (GB), publicado en The Lancet, en setiembre 2007.

ALIMENTOS RICOS EN FÓSFORO

Exceso tóxico ejemplar

La abundante ingesta de alimentos refinados retroalimenta un mayor consumo y la ansiedad oral. El mecanismo principal es simple y de sentido común. El cuerpo “leelos nutrientes que ingresan, tal como hacen la cajera del súper con su lector óptico. Frente al alimento refinado, el organismo “no lee” suficientes vitaminas, minerales, ácidos grasos, aminoácidos, enzimas… y por ello pide más. En cambio cuando ingerimos alimentos sustanciosos (semillas), el cuerpo “lee” el ingreso de todos esos nutrientes y en alta concentración, enviando al cerebro la señal de saciedad, lo cual nos induce a frenar la ingesta.

Pero los excesos no son solo de volúmenes, de por sí tóxicos, sino de macro nutrientes claves. Es el caso de los azúcares, las proteínas y las grasas. La alimentación moderna es abundante proveedora de esos elementos y para peor, de pésima calidad. Estos son hechos altamente comprobados, que no necesitan mayor justificación, pero que ilustraremos en el apartado “Evitando ensuciantes”.

A la par de muchas carencias, nuestra sociedad se ha convertido en víctima de excesos que no se visualizan como peligrosos. Un ejemplo es el fósforo, mineral considerado importante en la nutrición saludable, entre otras cosas por su rol en la actividad celular y enzimática. Sin embargo, y como todo en la Naturaleza, los excesos invierten la cualidad del nutriente.

La industria química alimentaria usa mucho fósforo inorgánico, mineral base de aditivos, conservantes, leudantes, emulsionantes, estabilizantes, espesantes y saborizantes (ejemplo, el ácido fosfórico de las gaseosas). Una sola fábrica alemana produce de 20 a 25 toneladas diarias de estas versátiles sustancias!!! Sólo a causa de estos aditivos, se estima que diariamente consumimos 1.000mg de fósforo, superando los 800mg que recomienda la OMS para una persona adulta. Y a esto hay que agregar el fósforo que ingerimos con los alimentos.

El fósforo es muy utilizado como fertilizante agrícola y ese exceso en los suelos se transfiere a la cadena alimentaria (vegetales, animales, humanos). El poroto de soja es, en sí mismo, un gran suministrador de fósforo: aporta 590mg en solo 100g de semillas.

Los lácteos son otra gran fuente de fósforo, ya que la leche vacuna tiene una relación calcio/fósforo (1:1) muy diferente a nuestras necesidades corporales (2,5:1). En esta última relación, el fósforo resulta sinérgico del calcio, pero en el lácteo vacuno, su alta proporción lo convierte en antagónico del calcio, al cual bloquea. En 100g de queso parmesano encontramos 840mg de fósforo.

Tal como advirtiera hace décadas Hertha Hafer [1], investigadora farmacéutica alemana, el exceso de fósforo está en el origen de los desórdenes de conducta infantil (DDA, hiperactividad, agresividad), problemas que remiten con una dieta baja en fósforo. Una reciente investigación coreana [2], demostró que una dieta alta en fosfatos incrementa el riesgo y la virulencia de tumores pulmonares y daños en las vías respiratorias.

Pero la abundancia de fósforo (propia de la alimentación industrializada) también genera otros síntomas: fibromialgia (reuma), artritis, confusión mental, temblores, calambres, contracturas musculares, reflujos gástricos, daños en mucosas y flora intestinal. Y sobre todo daño renal, ya que la vía de excreción de los excesos de fósforo son justamente los riñones.

Otro exceso grave en términos de “ensuciamiento corporal”, es el de sustancias mucógenas. A través de lácteos (caseína) y trigo (gluten), alimentos abundantes en la producción industrial, introducimos una marea de moco a la estructura corporal. Este exceso de pegajosas estructuras proteicas, colapsa no solo la vías respiratorias (donde realmente “vemos” el moco), sino también los intestinos (tal como vimos en el primer capítulo), el sistema linfático y se hace perceptible en las secreciones vaginales femeninas. Además de afecciones respiratorias y estreñimiento, los mucógenos generan reacciones alérgicas (celiaquía) y congestión generalizada de los humores corporales.


[1] Ver el libro “La droga oculta: La dieta de fosfatos (Causa de los problemas de conducta, dificultades de aprendizaje y delincuencia juvenil) en http://www.phosadd.com (sitio australiano solo en inglés) [2] Dirigida por el Dr. Myung Haing Cho de la Seoul National University (Corea) y publicada en American Journal of Respiratory.

GLUTAMATO MONOSODICO (GMS) ó AJINOMOTO

La nicotina alimentaria

El glutamato monosódico (GMS) se ha convertido en el aditivo “adictivo” por excelencia. Originado en Oriente (ajinomoto), su peligrosidad tomó estado público al ser acusado de generar el “síndrome del restaurante chino”. Utilizado como potenciador del sabor, está legalmente habilitado para el uso y suele aparecer como E-621 u otras denominaciones que esconden su presencia.

¿Qué es el glutamato monosódico? El GMS es una sal sódica obtenida a partir del aminoácido glutamina. Dicho aminoácido libre (no esencial) es abundante en el organismo (músculos, cerebro), en alimentos proteicos (lácteos, carne, pescado, hongos) y en vegetales (perejil, espinaca, tomate). La glutamina puede atravesar la barrera hematoencefálica [1] y una vez en el cerebro, es convertida en ácido glutámico, esencial para la función cerebral y la actividad mental (por eso se lo conoce como “combustible del cerebro”). También participa en el mantenimiento del tejido muscular, en el adecuado balance ácido-alcalino corporal, en la síntesis de la replicación genética y en la salud del tracto intestinal, al mantener la adecuada permeabilidad de la mucosa.

El ácido glutámico se aisló por primera vez en 1866, y en 1908 Kikunae Ikeda descubrió que era el componente responsable del efecto saborizante del caldo de alga kombu (laminaria japónica), usado tradicionalmente en la cocina japonesa. Ikeda desarrolló un método para obtener cristales refinados de sabor neutro, de uso más práctico como resaltador de sabor en alimentos. Fermentando melazas en ambiente controlado y usando microorganismos (Corynebacterium glutamicum), Ikeda lograba obtener cristales purificados de fácil utilización sobre cualquier tipo de alimento y sin sabores añadidos: el glutamato monosódico refinado.

En base a este descubrimiento, se formó en Japón la empresa Ajinomoto Co, la cual masificó el uso del GMS en la cocina oriental e identificó al producto con su marca [2]. Tras la rendición de Japón a EEUU en la 2ª guerra mundial, muchos secretos científicos nipones pasaron a los vencedores. Dentro de estos secretos estaba este aditivo para comidas, usado en las raciones de los soldados japoneses, y que intrigaba a los americanos porque daba buen sabor aún a la comida de peor calidad.

En 1948, en una conferencia en Chicago se presentó el GMS y sus virtudes, a un grupo de compañías de alimentos (Oscar Mayer, General Foods, Kraft…) con el suficiente poder económico para comprar y usar este nuevo y adictivo ingrediente secreto. Los resultados fueron impresionantes, pues los consumidores desarrollaban lealtad a los productos de algunas marcas, a pesar de su pobre calidad. Gracias a la presencia del GMS, las mediocres comidas industriales evidenciaban buen sabor, se consumían abundantemente y la gente se hacía fiel consumidora.

Al masificarse su producción (método por fermentación de residuos de la industria azucarera) y reducirse los costos, las pequeñas empresas también podían hacer uso de este ingrediente. Los restaurantes que usaban GMS mostraron un gran retorno en su inversión. Cadenas que enfatizaban sus sabores a través del uso de hierbas y especias, comprendieron rápidamente los beneficios del nuevo saborizante. De pronto, comidas caseras que llevaban mucho tiempo, podían replicarse rápidamente en restaurantes de comida rápida, aún con ingredientes de baja calidad.

El GMS se convirtió en un común denominador de los alimentos industriales de escala. Además de restaurantes, al GMS se lo encuentra en fiambres, hamburguesas, snacks, mezclas de especias, alimentos conservados y procesados, sopas de sobre, cubitos de caldo, papas fritas, aliños para ensaladas, condimentos para carnes grilladas, salsas, mayonesas, etc. En comedores de fábricas, escuelas y hospitales se sirven toneladas de GMS.

Desde hace décadas se viene relacionando el consumo de GMS con una serie de síntomas más o menos específicos conocido como “síndrome del restaurante chino“, pues dicho ingrediente se usa mucho en la cocina oriental. Los síntomas consisten en: cefaleas, opresión torácica, sensación de calor y hormigueo, rigidez y/o debilidad en las extremidades, aturdimiento, enrojecimiento facial y molestias gástricas. Pero ello no es todo. Como veremos en este informe estadounidense, que publicamos completo en razón de su influencia sobre la salud y la nutrición, hay grandes intereses económicos que velan por su abundante uso y que acallan evidencias acerca de su peligrosidad.

Desconociendo evidencias

Si bien hay muchos estudios sobre el efecto del GMS en la salud [3], tal vez la contribución más importante haya sido la de John Edward Erb, autor del libro “El lento envenenamiento de América” (www.spofamerica.com). Este investigador de la Universidad de Waterloo (Ontario, Canadá) descubrió algo impactante mientras reunía evidencia científica para su libro. En cientos de estudios en todo el mundo, los científicos estaban creando ratones y ratas obesas, para usar en estudios y pruebas de dietas o diabetes.

Ninguna raza de ratas es obesa por naturaleza, así que los científicos las creaban; hacían a estas criaturas mórbidamente obesas, inyectándolas con GMS apenas nacían. El GMS triplica la cantidad de insulina que el páncreas produce, causando que las ratas (¿y los humanos?) desarrollen obesidad. Incluso los investigadores tienen una denominación para los roedores obesos que crean: “Ratas tratadas con GMS”. Comprobando la infaltable presencia de GMS en la mayoría de los alimentos industrializados, Erb profundizó su razonamiento. ¿No es llamativo ver el número de víctimas de problemas de salud que van del autismo a la diabetes o el Alzheimer, incrementándose a una velocidad record?

Durante los años 70 hubo un movimiento acerca del GMS y la generación de diversos síntomas, desde dolores de cabeza hasta nauseas. Entonces apareció un grupo ante el gobierno norteamericano: Glutamate Association ó Asociación del glutamato. Esta organización, integrada exclusivamente por fabricantes y procesadores de comida que usan el aditivo, fue creada para manipular los puntos de vista de los políticos y la gente acerca de la seguridad del GMS, y proteger sus intereses. Cuando los consumidores comenzaron a demandar alimentos sin GMS, los fabricantes escondieron el glutamato bajo nuevos nombres de ingredientes: proteína vegetal hidrolizada, suavizante natural de carnes, resaltador de sabor, extracto de levadura, saborizante natural, etc.

En 1992, la FDA (Agencia Federal de Drogas y Alimentos) solicitó una revisión de 350 páginas acerca de la seguridad del GMS. La revisión en sí, confirmó el miedo de la gente sobre los efectos de este químico:

“Un indeterminado porcentaje de la población puede que reaccione y desarrolle el complejo de síntomas del GMS, una condición caracterizada por uno o más de los siguientes síntomas: sensación de quemazón en la parte de atrás de cuello, brazos y pecho; cosquilleo en la parte de atrás del cuello, radiando hacia los brazos y la espalda; sensación de agujas, calor y debilidad en la cara, los lados de la frente, la parte alta de la espalda, el cuello y los brazos; presión facial o tirantez; dolor de pecho; dolor de cabeza; nauseas; latido rápido del corazón; espasmos bronquiales (dificultad al respirar) en personas con asma, intolerantes al GMS; mareos; debilidad. En personas saludables que son intolerantes al GMS, los síntomas tienden a ocurrir dentro de una hora después de ingerir 3g o más de GMS en un estomago vacio, con o sin otra comida. Una porción típica de comida tratada con GMS contiene menos de 0,5g. La reacción tiende a ocurrir cuando el GMS se ingiere en cantidades elevadas o en un líquido, como en una sopa”. Federación de Sociedades Americanas de Biología. Presentado al FDA en 1992.

La FDA ignoró completamente el reporte. No solicitaron ninguna otra prueba para encontrar cual era el

El GMS y su incidencia en el gusto

“indeterminado porcentaje” de la población que estaba reaccionando al GMS. Por el contrario, permitieron que continuara con su estatus de “GRAS”, término que quiere decir Generalmente Reconocido Como Seguro (Generally Regarded As Safe). Si un químico está en dicha categoría, el gobierno no impone límite a su uso en alimentos. Este hecho es alarmante considerando que una cucharada de GMS podría matar a un perro. Aun más alarmante es que el GMS ha sido usado en cientos de experimentos en miles de animales de laboratorio a través de los últimos treinta años. Científicos usan GMS para replicar el daño al cerebro por embolia. Ellos inyectan el GMS en un área del cerebro y en momentos las neuronas se sobreexcitan y mueren. También lo inyectan a ratas para hacerlas obesas y causar una condición de pre-diabetes. La cantidad de GMS para crear estos efectos se mide en miligramos. Menos de la cantidad que consumimos en un manojo de snacks.

Los científicos clasifican a los químicos que destruyen las neuronas del cerebro como excitotoxinas. GMS es uno de los químicos mas excitotóxicos que se pueden encontrar en el cuerpo. El cerebro está repleto de neuronas que están específicamente codificadas para recibir GMS. Cantidades excesivas de GMS sobre estimulan a estas neuronas hasta que mueren. La FDA ha expresado durante la última década que el cerebro está protegido del exceso de GMS debido a la barrera hematoencefálica. Sin embargo la lista de síntomas proporcionada al FDA por el reporte FASEB de 1992 revela una ruptura en esta barrera.

La FDA discute que la placenta mantiene al feto en desarrollo, libre de daños del GMS. Esta aseveración es falsa. El feto empieza a formarse días antes que la barrera placentaria esté completamente instalada. Cualquier químico en la sangre de la madre, fluye directamente al bebe en desarrollo. Un estudio de 1987 [4] encontró que el GMS en la dieta de la madre embarazada causó muerte neuronal y daño cerebral en los fetos. El estudio concluía: “Estas observaciones aumentan la posibilidad de envenenamiento trans placentario en fetos humanos después del consumo de comida rica en GMS por parte de la madre”. Es llamativo que un estudio que prueba que un aditivo usado en nuestra comida en cantidades ilimitadas, causa muerte a los cerebros de los fetos, ni siquiera aparece como noticia.

Además de estas evidencias ignoradas, Erb en su libro detalla más de cien estudios médicos publicados que se han ocultado al conocimiento público en los últimos treinta años; estudios que prueban la relación entre el GMS y déficit de atención (DDA), adicción, alcoholismo, alergias, esclerosis lateral amiotrófica, Alzheimer, asma, fibrilación auricular, autismo, diabetes, depresión, mareos, epilepsia, fibromialgia, golpe de calor, hipertensión, hipotiroidismo, hipoglucemia, síndrome de intestino irritable, inflamación, migraña, esclerosis múltiple, obesidad, tumores en hipófisis, ataques de pánico, rosácea, trastornos del sueño, problemas de oído (tinitus), problemas de visión. El sitio http://www.msgtruth.org ofrece abundante evidencia.

Garantizado el consumo

Si el GMS es nocivo para el cerebro, ¿por qué es añadido a casi todos los alimentos industriales? La respuesta es una sola: el GMS es una substancia adictiva. La misma Asociación del Glutamato lo reconoce: “Estudios han demostrado que el añadir GMS a ciertos alimentos tales como sopa y puré de papas ha sido exitoso en incrementar el consumo del alimento“. Incluso afirman que este efecto es saludable para los ancianos, que suelen tener inapetencia.

El GMS añadido a la comida hace que el consumidor quiera más de esa comida. Estudios muestran que cuando se ofrece una opción entre comidas similares, la gente preferirá aquella que tiene el GMS. Esta adicción a comidas lleva a un incremento en ventas para las compañías que usan GMS. Durante el gobierno de George Bush, se aprobó a las apuradas en el Congreso un proyecto de ley denominado “Personal Responsibility in Food Consumption Act” (Ley de responsabilidad personal del consumo de alimentos). Dicho proyecto impide que un consumidor le pueda hacer juicio a los fabricantes, vendedores y distribuidores de alimentos, aún cuando pueda demostrar que han utilizado una sustancia química adictiva en sus alimentos. Como el nombre bien lo dice, el consumidor asume responsabilidad personal por el consumo. La industria alimenticia aprendió mucho de la industria del tabaco. ¿Se imagina lo que sería si los grandes del tabaco hubieran tenido una legislación como ésta, antes de que alguien advirtiera sobre los efectos de la nicotina?

John Erb llevó sus preocupaciones a uno de los funcionarios de salud más altos del gobierno de Canadá. Mientras estaba sentado en la oficina gubernamental, el funcionario le dijo “¡Seguro, yo sé lo malo que es el MSG!” Pero el funcionario del gobierno se negó a comunicar al público lo que sabía. Los grandes medios tampoco están interesados en informar al respecto, temiendo problemas legales con los anunciantes. Saben que la caída de la industria de alimentos rápidos podría dañar su margen de ganancias.

GMS, hiperactividad y autismo

En abril de 2004 John Erb presentó su teoría de asociación entre el consumo de GMS y el autismo, en un congreso estadounidense sobre la materia. Dada la importancia del tema, tratamos de reproducir textualmente dicha enunciación.

“El número de casos de autismo en el mundo ha llegado a proporciones epidémicas. De acuerdo a datos recientes, hay un nacimiento autista cada 156. Esta tasa es ahora más alta que ningún otro defecto de nacimiento. Cuando se considera el género, sin embargo, el número es peor. El autismo ataca más a niños que a niñas, así que la chance de tener un niño con autismo puede que sea una en cien. Antes de 1950, tan solo había un manojo de casos en el mundo entero, pero la virulencia del autismo esta acrecentándose un 500% cada década. A este paso de crecimiento, para el 2014, es posible que uno de cada cinco niños nacidos pueda sufrir autismo.

Habiendo trabajado como consejero y administrador de casos en el cuidado de individuos autistas por más de quince anos, conozco las dificultades que el Autismo impone tanto al niño como a su familia. En 2002, preocupado por la salud de nuestros niños, mi esposa y yo comenzamos a investigar los aditivos en los alimentos. Lo que descubrimos nos causo tal impacto que nos inspiró a escribir el libro “El lento envenenamiento de América”, donde se examina la conexión entre autismo y GMS en la dieta de las madres en espera.

El GMS es una excitotoxina, estimulando las neuronas hasta que mueren. En el embarazo, ¿cómo se afectan las células del cerebro que apenas se están formando? Poca investigación médica se ha hecho en este campo, lo cual es sorprendente considerando las recomendaciones del estudio de 1987. Durante la investigación encontré muchos estudios que muestran variedad de maneras en las que el GMS puede afectar al cuerpo humano. Según nuestra opinión, el GMS introducido durante el primer mes de desarrollo fetal causa autismo, así como síndrome Asperger y desorden de atención hiperactiva.

• El GMS sobre estimula el cerebro y el cordón cerebral durante su desarrollo en el vientre.

• El GMS es un combustible para el cerebro. El crecimiento de las células pasa sin los controles apropiados. El cerebro en formación, aún sin protección de la barrera de la placenta, se desarrolla demasiado rápido. Este sobre desarrollo podría resultar en la destrucción total de partes del cerebro. El área de Broca, responsable del desarrollo del habla, podría ser una de las aéreas afectadas. Esto podría explicar la grave inhabilidad de muchos niños autistas para llegar a aprender a hablar.

• Al mismo tiempo, ciertas áreas del cerebro (responsables de las matemáticas o la música, por ejemplo), podrían llegar a desarrollarse altamente. Esto puede explicar el fenómeno de los savants (superdotados) autistas, quienes tienen áreas de brillantez total, mientras no pueden llegar a dominar habilidades sencillas.

• Antes de 1940, los síntomas del autismo eran vistos raramente en gente con incapacidades mentales. Con la introducción del GMS, los síntomas estaban afectando a suficientes niños como para requerir un nuevo nombre para el síndrome.

• El crecimiento del autismo se encuentra directamente correlacionado con el incremento del uso del GMS en la dieta. El autismo ha llegado a ser más común desde que la comida de restaurantes y procesada ha llegado a ser tan popular en la dieta.

• Los síntomas del autismo en niños han llegado a ser más severos desde que los primeros casos se documentaron. El uso de GMS en cantidades cada vez mayores en la dieta, pueden explicar porqué  las condiciones del desorden han llegado a ser más extremas.

• Los genes de la madre pueden determinar que tan susceptible es el niño al envenenamiento con GMS en el útero.

Es posible que la cantidad del daño que el GMS causa al feto, ocurra en una escala según la cantidad de GMS ingerida y la sensibilidad del feto. Tal vez si el feto es afectado ligeramente por el GMS, el niño pueda nacer con ADHD. Más GMS/más alta sensibilidad genética, puede manifestarse en el niño como síndrome de Asperger, mientras que la mayor exposición/más alta sensibilidad, pueda resultar en autismo en sus varios grados.

Esta es aún una teoría sin probar. Pero existen más de cien estudios publicados en los cuales se ha probado que el GMS causa obesidad en el 100% de los sujetos estudiados. Si se puede influir a niños recién nacidos con una simple inyección bajo la piel, ¿qué daño puede provocar el GMS en el niño que aún no ha nacido, cuyo cerebro todavía está en desarrollo? De la investigación que he revisado, creo que la hiperactividad y los comportamientos OCD de niños sufriendo de autismo, síndrome Asperger y ADHD pueden ser relacionados a niveles anormalmente altos de dopamina en el sistema nervioso central. En el libro presentamos evidencia apoyando el uso de melatonina para contrarrestar naturalmente la dopamina.

Personalmente he tenido gran éxito al usar melatonina, creada naturalmente por la glándula pineal, para reducir los comportamientos de ADHD, de los cuales a mí y a dos de mis hijos nos han diagnosticado. Muchos padres con los cuales he estado en contacto han empezado a darles melatonina a sus niños con autismo. Así mismo han quitado todas las fuentes de GMS de la dieta de sus niños. Los padres han reportado que la melatonina ha dado a sus hijos: un mejor ciclo de sueño, reducción en arrebatos de hiperactividad, reducción de comportamiento abusivo hacia ellos mismos, reducción de agresividad, mejoramiento al enfocarse y en su concentración. Estos descubrimientos no han sido estudiados en una situación experimental controlada, pero para los padres que la están usando, la melatonina ha hecho una considerable diferencia.

Conclusión: Los niños sufren de autismo hoy en día, no debido a alguna falla propia o de sus padres, sino debido a la industria alimenticia, manejada por la avaricia de las corporaciones. Desde el desarrollo de esta teoría (mayo de 2003), no he encontrado a un profesional de la salud que tenga prueba definitiva que mi teoría no tiene fundamento. Tal vez esta teoría pueda ser la pieza del rompecabezas que tantos han estado buscando. Si estoy en lo correcto, y el GMS introducido al feto en desarrollo es la causa del autismo, entonces podríamos terminar esta epidemia ahora mismo, simplemente al demandar que remuevan esta substancia toxica de la provisión de comida. Sin nuevos casos de nacimientos autistas, los fondos disponibles se podrían dirigir a los miles de casos de autismo que tenemos en el presente, en lugar de millones más que tendremos en los años venideros. Una vez que la causa de una enfermedad se determina, la cura es más fácil de descubrir”.


[1] Pared de los capilares encefálicos, que dificulta o impide el paso de determinadas sustancias de la sangre al sistema nervioso.
[2] El nombre ajinomoto, creado por Ikeda, significa “esencia del gusto”.
[3] Basta acceder a la Biblioteca Nacional de Medicina de EEUU en http://www.pubmed.com tecleando las palabras Obesidad GMS para hallar más de cien estudios médicos que ahí aparecen, algunos de ellos de los años 70. He aquí algunos a modo de ejemplo:
La rata obesa GMS como modelo para el estudio del ejercicio en obesidad. Gobatto CA,, Mello MA, Souza CT, Ribeiro IA. Res Común Mol Pathol Pharmacol. 2002.
La adrenalectomía suprime la liberación de serotonina hipotalámica inducida por los alimentos tanto en las ratas normales como las obesas por GMS. Guimaraes RB, Telles MM, Coelho VB, Mori C, Mascimento CM, Ribeiro Brain Res Bull. 2002 agosto.
Obesidad inducida por el tratamiento neonatal con GMS en ratas espontáneamente hipertensas: un modelo animal de múltiples factores de riesgo. Iwase M. Yamamoto M. Iino K., Ichikawa K., Shinohara N., Yoshinari Fujishima Res. 1998 marzo.
Lesión hipotalámica inducida por inyección de GMS durante la lactancia y el subsiguiente desarrollo de la obesidad. Tanaka K., Shimada M., Nakao K., Kusunoki Exp. Neurol. 1978 oct.
[4] Neurotoxicity of monosodium-L-glutamate in pregnant and fetal rat (Neurotoxicidad del GMS en rata embarazada y feto). Toth L, Karcsu S. Feledi J. Kreutzberg GW Dept. de Anatomia, UMS, Szeged, Hungría 1987.

MARGARINAS HIDROGENADAS, CASI UN PLÁSTICO

LAS NEFASTAS MARGARINAS HIDROGENADAS

Al problema del alto consumo de grasas de origen animal, los occidentales hemos adicionado otro, mucho más grave aún: las pseudograsas o grasas sintéticas. En primer lugar nos ocuparemos de los aceite vegetales hidrogenados, mas conocidos como margarinas; desgraciadamente tan de moda y omnipresentes en las etiquetas de los productos elaborados industrialmente.

Este “descubrimiento” industrial es propio del siglo XX, pese a que en épocas de Napoleón ya se producía un reemplazo barato de la manteca usando grasas animales saturadas. Los tecnólogos aprendieron a manejar la hidrogenación parcial de los aceites y con ello advirtieron que podían convertir un aceite barato en un buen producto untable, de bajo precio y larga duración: la margarina. Inicialmente era un sustituto barato de la manteca, sobre todo útil en épocas de carestía, pero luego la gran industria alimentaria le descubrió otras “virtudes”: versatilidad, estabilidad y plasticidad estructural.

La margarina se obtiene básicamente a partir de un aceite líquido poliinsaturado. En el mejor de los casos se usa soja, maíz y girasol, todos refinados; también se utilizan aceites baratos (palma, colza, algodón). Estos aceites se llevan a temperaturas de entre 120 y 270ºC, y se le sopla gas de hidrógeno. Con el auxilio de un catalizador (níquel, platino o cobre), se logra solidificar el aceite (se lo satura), obteniéndose un polímero con estructura similar al plástico. El proceso puede manejarse a voluntad: según los tiempos empleados se modifica la consistencia resultante (he aquí el interés industrial) y la proporción de ácidos grasos trans presentes. Otro beneficio es la estabilidad y conservación que se logra. Una buena prueba es dejar un pote de margarina abierto y fuera de la heladera durante varios días. Verá que no se pone rancia, no genera mal olor… y ningún insecto se acerca!!! Lo mismo puede hacer con los alimentos balanceados de los animales… verificando cuanta margarina contienen!!!

Como resultado de la hidrogenación, la estructura molecular pasa de una configuración natural en forma de curva (llamada cis) a una innatural de forma escalonada (llamada trans). Mientras que el organismo necesita ácidos grasos cis para construir membranas celulares y hormonas, los ácidos trans no existen en la naturaleza humana. Como dice en su libro el Dr. John Tobe: “La margarina es un compuesto químico que no se disuelve ni siquiera cuando lo fregamos entre los dedos. Imaginen lo que sucede con estas partículas de consistencia similar al plástico, una vez que entran en nuestro cuerpo!!!”. Sería como ingerir un puñado de telgopor. En realidad el cuerpo intenta eliminar estas moléculas plásticas, las cuales colapsan los órganos depuradores y los fluidos internos (sangre y linfa), y una parte importante queda retenida en el tejido adiposo, como veremos luego.

“El problema de la hidrogenación no es sólo que convierte a las grasas insaturadas en saturadas, sino que afecta su estructura. En concreto, afecta sus enlaces de carbono, en lo cuales se incorporan átomos de hidrógeno, dando lugar a una estructura artificial ajena al organismo humano: el isómero trans. Las grasas saturadas o poliinsaturadas son reconocidas por nuestro cuerpo; no sucede lo mismo con las trans, que tienen un enlace extraño y acaban interfiriendo perjudicialmente en las reacciones metabólicas. Aunque hay estudios sobre la metabolización de las grasas trans y su relación con el cáncer, los resultados aún no son concluyentes, sobre todo porque estos efectos se presentan a muy largo plazo”. La explicación proviene de Rafael Garcés, investigador del Instituto de la Grasa del CSIC de Sevilla (España).

Al inicio se utilizó la margarina como alternativa a la escasez, pero luego se le encontró la veta comercial e industrial. En primera instancia se la promocionaba -con el auxilio de los médicos- para combatir las enfermedades coronarias, reemplazando grasa animal; cosa que luego se demostró totalmente falsa, ya que las grasas hidrogenadas, debido a su estructura artificial, interfieren con el normal metabolismo lipídico y se acumulan en las células adiposas. O sea que saturando aceites vegetales, se introducen más grasas nocivas, cuyo uso se sugiere reducir. Un evidente contrasentido.

Luego vino el empleo masificado de los aceites vegetales hidrogenados en la industria alimentaria, por la simple razón de su menor costo, mayor practicidad (se logran texturas a voluntad), y sobre todo superior conservación de estos compuestos molecularmente saturados y estables (gran resistencia al enranciamiento). Hoy en día, desde las panaderías hasta las grandes multinacionales alimenticias, pasando por las industrias lácteas (que así pueden elevar en modo económico el tenor graso de la leche); todos hacen uso de los hidrogenados. Incluso productos pseudo-naturales promueven la presencia de “aceites vegetales sin colesterol” entre sus ingredientes, en lugar de grasas animales. Pero además de no declararlo, se olvidan de “contarnos” lo más importante: cuál es la estructura molecular de sus ácidos grasos industrializados.

OTRAS PSEUDOGRASAS

Últimamente, en el afán por ofrecer productos grasos alternativos y “saludables”, los tecnólogos industriales han desarrollado un arsenal de procesos que imitan sabores y texturas tradicionales, que generan mayores utilidades y sobre todo ofrecen el atractivo comercial de ser “lights”. Un caso de la adición de agua, que reemplaza “económicamente” casi la mitad de la grasa de la manteca clásica, aunque requiera el auxilio de espesantes, emulsionantes, colorantes, aromatizantes y conservantes. Otras preparaciones reemplazan la grasa por “almidón modificado”. Este aditivo, que aparece en muchas etiquetas de productos “dietéticos”, no es otra cosa que almidón de maíz, procesado con ácido clorhídrico o enzimas de moho; gracias a esto el almidón toma una consistencia que al consumidor le deja sensación grasosa en el paladar.

Algo similar ocurre con el suero de leche (residuo barato de la industria láctea), cuyas partículas proteicas sometidas a presión dan como resultado una película deslizante en la boca del consumidor, que la percibe como verdadera grasa.

El químico alemán Udo Pollmer en su libro “Buen provecho” da pista sobre los vericuetos legales que ocultan información sobre estos temas al consumidor: “Lamentablemente en Alemania no es posible identificar fácilmente a los sustitutos de grasas, pues en los potes de helados o postres lights basta con declarar que el producto es a base de proteína de suero de leche. Y cuando se usan en quesos lights ni siquiera hay necesidad de mencionar nada, pues los componentes de la leche son considerados como algo natural y no es obligatorio declararlos separadamente”. Si eso sucede en un país como Alemania, ¿que queda para nosotros…?

Grasa Olestra

Otra pseudograsa para conocer es la olestra, desarrollada por una multinacional alimentaria en base a grasa y azúcar. Esta grasa artificial se publicita como adelgazante y reductora del colesterol. Según explica Pollmer “La primera “virtud” se debe a que nuestras enzimas digestivas no la pueden atacar y desdoblar; la lógica es sencilla, lo que no se digiere, no engorda. Pero dado que originalmente producía diarrea por su velocidad de tránsito intestinal, se le aditivó una sustancia denominada textualmente barrera de escape anal (en inglés “anti anal leakage agent”)… para retardar su evacuación!!!” Tenga por cierto el consumidor, que estos productos cuentan con todas las aprobaciones legales… FDA incluida!!!

EFECTOS PERJUDICIALES

El profesor Martijn Katan, del Centro Wageningen para Ciencias de la Alimentación y la División de Nutrición

Molécula tridimensional de Olestra

Humana y Epidemiología de la Universidad de Wageningen (Holanda), es uno de los primeros investigadores que señaló los perjudiciales efectos de las grasas trans. Katan, publicó en 1990 un artículo en The New England Journal of Medicine donde mostraba que un leve incremento en el colesterol inducido por las grasas trans, llevaba a un gran aumento del LDL (colesterol malo) y un descenso del colesterol HDL (bueno). Todos los trabajos posteriores agregaron datos acerca del perjudicial efecto de las grasas trans sobre la salud que, según Willet y Ascherio, son responsables indirectas de más de 30.000 muertes anuales en los EEUU.

Estudios recientes sobre los ácidos grasos trans indican que producen: infiltración de grasa en el hígado, esclerosis de la aorta, incremento del colesterol “malo” (LDL), disminución del colesterol “bueno” (HDL), mayor riesgo de infarto, hipercolesterolemia, candidiasis, arteriosclerosis y trastornos en la estructura celular, predisponiendo el organismo a la enfermedad, al envejecimiento acelerado y a la muerte prematura.

Un trabajo del Centro Médico Universitario Rush de Chicago (EEUU) demuestra que el cocktail formado por un dieta rica en grasas trans, grasas saturadas y cobre, acelera el deterioro cognitivo, pese a ser este oligoelemento un mineral clave en la buena función cerebral. El estudio publicado en Archives of Neurology asegura que la combinación alimentaria de ese tipo contribuye a la formación de placas amiloideas y ovillos propios del mal de Alzheimer, acelerando el deterioro en la capacidad cognitiva.

Numerosos estudios con animales demuestran que al incluir pseudograsas en la dieta, el peso aumenta. La natural respuesta biológica apunta a compensar el menor valor energético con mayor cantidad. Pero hay un estudio que merece mucha atención por haber sido hecho con monos, con quienes tenemos mucha afinidad biológica. Científicos de la Universidad de Wake Forest, alimentaron monos con similar y moderada cantidad de calorías, de las cuales el 8% provenía de grasas; pero mientras unos recibían grasas monoinsaturadas (aceite de oliva), los otros ingerían grasas trans (margarina). Luego de 6 años de experiencia, éstos últimos acumulaban 35% más de grasa abdominal. Además mostraron cambios en el metabolismo de la glucosa y la insulina, tal como se advierte en las fases iniciales de la diabetes. “Estamos sorprendidos por nuestro estudio, las consecuencias de las grasas trans son peores de lo que creíamos dijo el director del estudio, Dr. Lawrence Rudel, profesor de patología y bioquímica.

INFORMACION Y TOMA DE CONSCIENCIA

En Europa hace varios años que los entes reguladores exigenque los fabricantes consignen en las etiquetasla presencia de aceites hidrogenados.En Estados Unidos la FDA recomendó en 1999 medidas en el mismo sentido luego de fuertes presiones de asociaciones de consumidores, al conocerse estudios que hablaban de 500.000 fallecimientos anuales a causa de enfermedades causadas por el consumo de ácidos grasos trans. Recientemente la Asociación Americana del Corazón, una de las asociaciones médicas más prestigiosas del mundo, declaró la guerra a las trans y pidió que no representen más del 1% de las calorías consumidas. Un motivo más que suficiente para perder unos segundos y fijarse en las etiquetas a fin de detectar la presencia de estos, aparentemente inofensivos, aceites vegetales hidrogenados o parcialmente hidrogenados.

El primer país del mundo en advertir a los consumidores acerca del contenido de grasas trans en los alimentos, a través de la obligación de declararlos en las etiquetas, fue Dinamarca en 2003. Al año siguiente, una organización estadounidense (Center for Science in the Public Interest) lanzó una campaña para boicotear los productos con grasas trans y solicitó a la FDA que prohibiese el uso de aceites vegetales parcialmente hidrogenados, lo cual fue obviamente desoído pese a las evidencias científicas presentadas. Desde el CSPI afirman: “La resistencia proviene de la industria alimentaria, que no encuentra reemplazo a las grasas sintéticas, que ofrecen versatilidad, conservación y maleabilidad. El problema de las grasas trans es que no solo se utilizan untadas, sino que forman parte de una inmensa cantidad de procesos industriales de elaboración de alimentos, por lo cual, inadvertidamente, forman parte de la dieta de millones de personas. Y eso pese a que diversos comités científicos afirman que ninguna cantidad de grasa trans incluida en la dieta diaria puede considerarse segura para la salud.

Posteriormente fue el turno de la Asociación de Restaurantes de Nueva York, que recomendó a sus asociados no servir comida con grasas artificiales para proteger la salud de sus habitantes. “Desde 2000 se sabe que esas grasas son malas y llevamos dos años diciendo que había algo que hacer”, asegura el español Valentín Fuster, jefe del servicio cardiovascular del Instituto Médico Monte Sinaí de Nueva York. La Junta de Salud de Nueva York anuncio recientemente (setiembre 2006) un plan para establecer en los 20.000 restaurantes de la ciudad un límite máximo de medio gramo de grasas trans por porción.

En este sentido se acepta que la dieta típica americana aporta 5,8 gramos diarios y que una sola porción de papas fritas puede tener hasta 8 gramos de grasas trans.

En la Argentina, el ministro de Salud, Ginés González García, criticó “la aparición de una formidable industria alimentaria, que presiona y no busca otra cosa que vender, y ha hecho que incorporen a sus productos elementos probadamente dañinos, como grasas y sustancias adictivas. Nuestro país obligará a partir de 2006 a declarar en los alimentos el porcentaje de grasa trans presente en ellos………………to be continued ;-)

CASEINA ANIMAL Y GLUTEN

 

El reactivo moco alimentario

Cuando el organismo reacciona frente al ingreso de una proteína que considera extraña (antígeno), estamos en presencia de una respuesta inmunológica. La cotidiana y profusa exposición a los antígenos alimentarios, es el principal factor que conduce al agotamiento del sistema inmune. Las proteínas de la leche vacuna y del trigo, son las más antigénicas y desgraciadamente las de consumo más abundante. Esta alta exigencia inmunológica se ve agravada por la excesiva permeabilidad intestinal, condición que facilita el ingreso de antígenos alimentarios al flujo sanguíneo y desencadena una serie de respuestas alérgicas de todo tipo.

El intestino cumple un rol fundamental para evitar el paso de un antígeno a la sangre. Precisamente la primera línea defensiva consiste en la secreción de anticuerpos (inmunoglobulina A), generados por el tejido linfático en la mucosa intestinal. Hemos visto que la superficie de absorción intestinal es amplia (unos 600 m2) y también es abundante la diaria ingesta de antígenos alimentarios, por lo cual es enorme la demanda de anticuerpos necesarios para neutralizar estos antígenos.

Cuando este mecanismo defensivo se agota, y la mucosa es excesivamente permeable, las moléculas extrañas atraviesan la mucosa y alcanzan el flujo sanguíneo sin ser neutralizadas. Allí se hace necesario el concurso del hígado para desactivarlas; pero si el hígado está sobrecargado y no puede neutralizarlas, pasan al bazo, donde actúan los linfocitos T supresores. Si la actividad neutralizante del hígado y del bazo se hace insuficiente, entonces las moléculas extrañas pueden depositarse en la pared de los capilares y en el líquido intersticial o extracelular. Este material intentará ser drenado a través de la orina, sobrecargando finalmente a los riñones y generando el contexto para las habituales infecciones a repetición y el colapso renal.

La caseína vacuna

Caseina vacuna, mucosa intestinal

El mayor problema de la proteína láctea es su poder alergénico; se han detectado hasta 25 antígenos diferentes en la leche de vaca. Además de la caseína, que analizaremos en detalle, una gran contribución alergénica se genera en el procesamiento posterior al ordeñe. Cuando la leche es secretada en la ubre de la vaca, estamos en presencia de un fluido aséptico. Sin embargo, a poco de abandonar la teta y no habiendo sido ingerida por el ternero, se manifiesta en la leche un prolífico cultivo de virus, bacterias y microorganismos, lo cual obliga a los conocidos y promocionados tratamientos de pasterización. La temperatura, además de destruir enzimas y otros nutrientes termosensibles, mata la vida microbiana, pero no la elimina. Las bacterias muertas permanecen en el fluido que luego se industrializa y consumimos. O sea que esta verdadera “sopa de bichos muertos” debe ser neutralizada por nuestro sistema inmune, que obviamente los detecta como antígenos.

La caseína es la proteína más abundante de la leche vacuna (80%), la más antigénica y el 40% de la misma es indigerible, favoreciendo la constipación, la dispepsia putrefactiva y la permeabilidad intestinal. Dado que la proteína láctea se digiere muy poco en el intestino, las grandes cadenas de caseína no desdobladas, actúan como pegamento [1], depositándose en los folículos linfáticos del intestino, entorpeciendo la absorción de nutrientes y generando fatiga crónica e inflamación intestinal.

Por su parte, los fragmentos más pequeños logran atravesar las paredes intestinales con la complicidad de la mucosa permeable. Una vez en el flujo sanguíneo, estos péptidos generan un estado congestivo causante de asma, sinusitis, alergias, artritis, diabetes, nefrosis, infecciones, incremento de mucosidad y estructuras densas en el aparato reproductor femenino…

Es interesante señalar que todo esto no ocurre en la lactancia materna. Nuestra secreción láctea provee al bebé de un fluido equilibrado, dotado de los anticuerpos necesarios (inmunoglobulina A ó IgA) para su correcto procesamiento. Varios científicos afirman que los lácteos vacunos son la principal causa de alergias alimentarias [2]. Tal es así, que la Asociación Americana de Pediatría desaconsejó su uso en niños y recientemente el Jefe de Gastroenterología del Hospital de Niños de La Plata afirmó que el 80% de los chicos son alérgicos a la leche vacuna. Esto también se extiende a los adultos y a todos los derivados lácteos.

El gluten del trigo

Algo similar ocurre con la principal proteína del trigo, cuya característica reactiva se está comenzando a aceptar a partir del problema celíaco [3]. El gluten es la componente proteica de cereales como el trigo, la cebada, el centeno o la avena. Sin embargo no todo el gluten es igual: la avena, por ejemplo, ha sido estudiada en celíacos y resulta perfectamente tolerable para ellos. Obviamente que siendo el cereal predominante en nuestra moderna alimentación (y por tanto el más manipulado desde el punto de vista agrícola), el trigo es la fuente de gluten más abundante y más problemática.

El gluten del trigo esta formado por dos proteínas: glutenina y gliadina. Tiene la propiedad de fermentar fácilmente en presencia de agua y levaduras. Precisamente esta capacidad y su elevada presencia en el trigo (incrementada aún más por la moderna modificación genética que ha logrado variedades “alto” gluten), ha hecho que este cereal desplace a sus pares en cuanto al uso en panificación, dada la consistencia suave y esponjosa que permite obtener. Otra característica del gluten es la de retener el almidón de la harina durante la cocción. Por ello el trigo con alto porcentaje de gluten es usado en la fabricación de fideos y pastas.

A partir de la harina de trigo se obtiene el seitán o carne vegetal. Esto se logra eliminando el almidón, lo cual

Seitan o carne vegetal

se consigue artesanalmente al “enjuagar” la harina de trigo bajo un chorro de agua. Así se obtiene una masa grisácea, insípida y elástica con la cual se prepara el seitán, que muchos regímenes vegetarianos usan para reemplazar la carne: el llamado bife de gluten. El valor proteico del seitán resulta bastante pobre, por su ausencia de lisina y treonina, dos aminoácidos limitantes que disminuyen su índice de eficiencia proteica.

Esto también puede lograrse a partir de la harina pura de gluten, que los molinos refinadores ofrecen al separar mecánicamente el almidón de la proteína. Estos molinos ofrecen también la llamada harina glutinosa o glutinada, que es una harina refinada común pero con mayor presencia de gluten, usada en la elaboración de las llamadas milanesas vegetales por su poder ligante o aglutinante. También esta harina da lugar a las famosas tostadas de gluten, que inconsistentemente se aconsejan a pacientes diabéticos, solo por el hecho de tener menos almidón y más gluten.

Por su contenido de mucina, el gluten favorece la formación de moco (desecho coloidal). Por tanto, y como todo alimento mucógeno, los productos con gluten deben contraindicarse en las enfermedades del aparato respiratorio (resfrío, gripe, bronquitis, asma, angina, etc). Además el gluten produce reacciones alérgicas (la celiaquía es su aspecto más visible), inflamación intestinal, migrañas, afecta al funcionamiento tiroideo y provoca fatiga crónica. El gluten es una sustancia pegajosa que se adhiere a las paredes del intestino, lo cual sumado a la falta de fibras vegetales (estimulantes naturales del movimiento intestinal y ausentes en la dieta refinada) y al efecto opiáceo que veremos a continuación, favorece el estreñimiento y la formación del moco colónico.

En sus orígenes evolutivos y durante milenios, el hombre ha consumido granos salvajes, de su habitat natural, enteros y sin excesivo procesamiento. Recién hace ocho mil años el ser humano comenzó a modificar los cereales con la agricultura (selección, transplante a otras zonas geográficas, hibridación y últimamente manipulación genética) y el procesamiento industrial. Esto ha modificado la síntesis de ciertas proteínas presentes en los cereales y ha generado nuevos compuestos con la cocción a altas temperaturas, mientras que las enzimas humanas no han cambiado y resultan aún incapaces de digerir y asimilar estas “nuevas” moléculas.

Son sustancias (el caso de las lectinas del gluten) que causan alergia. Un ejemplo conocido es la enfermedad celíaca, una intolerancia permanente al gluten que produce una lesión severa de la mucosa del intestino delgado, causando diarrea y mala absorción de los nutrientes. En análisis de sangre suelen aparecer ciertos anticuerpos: antiGliadina, antiReticulina y antiEndomisio. Como bien lo fundamenta el Dr. Jean Seignalet [4], proteínas “artificiales” presentes en el trigo, pueden ser causa de ciertas enfermedades: poliartritis reumatoide, esclerosis múltiple, celiaquía, dermatitis herpetiforme, migrañas, diabetes juvenil, depresiones nerviosas, esquizofrenia, Alzheimer, Parkinson, enfermedad de Crohn

El gluten también está acusado de causar migrañas. La revista “Neurology” ha publicado un informe sobre pacientes con dolores de cabeza e inestabilidad emocional. Las resonancias magnéticas mostraban inflamación del sistema nervioso central. Asimismo se detectaron en sangre “anticuerpos antigliadina”. El 90% de los pacientes que llevaron adelante una dieta sin gluten tuvieron alivio total o parcial.

Otro problema del gluten está representado por la cocción. Al cocinar, calentamos los alimentos. El calor, por efecto de las llamadas “reacciones de Maillard”, genera un gran número de moléculas complejas [5], que no existen en estado natural. Dichos péptidos son extremadamente difíciles de descomponer, debido a su conformación no natural, o por inhibir directamente la actividad de las enzimas degradantes [6]. Algunas suelen ser más toxicas o cancerígenas que los pesticidas y conservantes. Las modificaciones moleculares son mayores cuánto más alta sea la temperatura. Como vimos al hablar de los almidones, el pan moderno esta hecho con harina refinada apenas mezclada con agua, leudado instantáneamente y sometido posteriormente a elevada temperatura en un horno eléctrico (aproximadamente 200ºC).

Diabetes, celiaquía, alergias…

El alto poder antigénico de las proteínas lácteas y del trigo, provoca en nuestro sistema inmunológico una excesiva reacción defensiva, que con el tiempo lo debilita y genera una mayor vulnerabilidad a las enfermedades. Esto queda de manifiesto al analizar la génesis de problemas aparentemente inconexos como la diabetes y la enfermedad celíaca.

 

La diabetes tipo 1, es una enfermedad inflamatoria y crónica, que antes se consideraba propia de niños y jóvenes, pero que ahora se genera también en adultos. Se la considera autoinmune, porque el organismo destruye las propias células beta del páncreas, encargadas de la producción de insulina. La mayor parte de los estudios indican que los niños con diabetes tipo 1 comenzaron a tomar leche de vaca a una edad más temprana que otros niños. Otros estudios han probado que la introducción temprana a una fórmula de leche de vaca aumenta el riesgo de desarrollar diabetes. Investigaciones recientes señalan también una relación entre el consumo de leche vacuna en la infancia y mayor riesgo de diabetes tipo 2 o de adultos [7].

Más allá de estériles clasificaciones, básicamente la diabetes refleja la incapacidad del organismo para utilizar el azúcar proveniente de los alimentos, que se acumula en la sangre. Esta elevación genera numerosos desordenes compensatorios, que conducen a la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre, que provoca acidosis) o a su opuesto: la hiperglucemia (excesivo nivel de azúcar, que produce obstrucción de arterias). Cuando se obstruyen las grandes arterias, se genera predisposición a infartos, derrames cerebrales y mala circulación de los miembros inferiores (amputaciones). Cuando las que se obstruyen son las pequeñas arterias, se ven afectados los ojos, los riñones y el sistema nervioso (incontinencia urinaria, trastornos digestivos, disfunción eréctil…)

Dentro de las posibles causas de la diabetes, se encuentra el daño de la mucosa intestinal y una permeabilidad incrementada como factor desencadenante de la respuesta autoinmune de la persona susceptible. Para entender mejor esta relación debe saberse que en el sistema digestivo se encuentra el 70% del sistema linfático humano. Entre otras cosas, el sistema linfático protege al organismo brindando respuesta inmune. Estratégicamente, el sistema linfático se encuentra en lugares expuestos al ambiente, como por ejemplo los intestinos. Allí intercepta a los microorganismos invasores y toxinas, antes que puedan difundirse ampliamente por todo el organismo. El tejido linfoide del tubo digestivo, como así también de la garganta y faringe, queda expuesto de inmediato a los antígenos que lo invaden.

Cuando el niño nace, no tiene un sistema inmune maduro y posee permeabilidad intestinal, pero su único alimento, la leche materna, aporta los anticuerpos necesarios: las IgA. La leche vacuna no aporta IgA y allí comienzan los problemas de sobre exigencia inmune y demanda de anticuerpos. Por ello muchos estudios relacionan la lactancia materna prolongada con la menor incidencia de diabetes. Luego se introduce otra proteína antigénica como el gluten, y el problema se agiganta. Ciertos estudios demuestran que evitar el gluten en la alimentación promueve el crecimiento y genera cambios benéficos en la dosificación de la insulina [8].


[1] Antes de la aparición de los adhesivos sintéticos, la famosa “cola de carpintero” se elaboraba con caseína láctea.
[2] El nutricionista John Mc Dougall en “Dairy products and eggs are avoided on a health” y el Dr. Frank Oski en “Don’t drink your milk”.
[3] La celiaquía se define como síndrome de malabsorción debida a la atrofia de las vellosidades del intestino delgado, cuyos síntomas remiten frente a la absoluta ausencia de gluten en la dieta.
[4] Ver el libro “La alimentación, la tercera medicina” (Editorial RBA Integral).
[5] Productos finales de glicación avanzada, aminas heterocíclicas, beta carbolinas y otros compuestos mutagénicos similares a los detectados en el humo de los cigarrillos. Solyakov, A. et al, Heterocyclic amines in process flavours, process flavour ingredients, bouillon concentrates and a pan residue. Food Chem. Toxicol. 1999/37 (1)/1-11., Skog, K. et al, Analysis of nonpolar heterocyclic amines in cooked foods and meat extracts using gas chromatography-mass spectometry. J. Chromatogr. A. 1998/803 (1-2)/227-233., Stavric, B. et al, Mutagenic heterocyclic aromatic amines (HAA’s) in ‘processed food flavour’ samples.Food Chem. Toxicol. 1997/35(2)/185-197., Wakabayashi, K. et al, Human exposure to mutagenic / carcinogenic heterocyclic amines and comutagenic beta-carbolines. Mutat. Res. 1997/76 (1-2)/253-259., Galceran, M.T. et al, Determination of heterocyclic amines by pneumatically assisted electrospray liquid chromatography-mass spectometry. J. Chromatogr. A. 1996/730 (1-2)/185-194., Gross, G.A. et al, Heterocyclic aromatic amine formation in grilled bacon, beef and fish and in grilled scrapings. Carcinogenesis 1993/14 (11)/2313-2318., Sugimura, T. et al, Mutagenic factors in cooked foods. Crit. Rev. Toxicol. 1979/6 (3)/189-209.
[6] Dutta, A.S., Small Peptides, Chemistry, Biology and Clinical Studies, Amsterdam 1993 / 550-556, 560.
[7] Geraldine Maurer – Lima, Perú, febrero 2007 – www.altertanutricional.org
[8] O.I.Saadah y col. Effect of gluten-free diet and adherente on growth and diabetic control in diabetic with coeliac disease. Arch.Dis,Child 2004, 89.Extraído del libro “Lácteos y Trigo”

COMO BAJÉ 50 KILOS

COMO BAJÉ 50 KILOS

 
 Desde que tengo memoria fui gordo, de niño era gordo, mi madre me daba a tomar cualquier brebaje que  asegurara que iba a ser un niño saludable, aceite de castor, aceite de ricino, hígado de bacalao, mucha fécula de maíz, yema de huevo batida con azúcar y un toque de vino oporto, todas cosas para no ser un niño flacuchento, debilucho….en esa época ser gordo era sinónimo de salud y ser delgado era estar enfermo, asi que se nos metía todo lo que hubiera a la mano para que creciéramos fuertes, y justamente era todo lo contrario.
Ahí se me empezó a pervertir el gusto, los sentidos, el apetito, que se volvió incontrolable, me convertí en un comedor compulsivo, siempre tenía hambre, en la niñez mas o menos, con la gran actividad física que uno tiene en esa etapa, la fui piloteando, pero a los ocho años y debido a la gran cantidad de lácteos que ingería, con chocolate, maicena, etc, contraje asma, eso me privó de hacer ejercicios físicos, allí empecé a engordar, un dia me encontré pesando 120 kilos, yo no me reconocía obeso, al mirarme en el espejo no veía al tipo gordo que despues descubrí en una foto…siempre me decía: y bueno…un poquito de dieta y me pongo en línea, jaaaaa y tenia 50 kilos de mas, la mente me engañaba, me devolvía una imagen distorsionada de la realidad, fui de médicos, homeópatas, acupuntura, de todo, nada me hacia efecto, o eran temporales cambiando a veces mi carácter por las pastillas que me recetaban, he probado de todo y nada detenia el hambre, bajaba unos kilos y luego subia el doble, el efecto rebote que le llaman, hasta que decidí abandonar mis pretensiones de ser un tipo delgado “normal” me abandoné a mi suerte con la triste frase: -mas vale un gordo feliz que un flaco neurótico- y le di para adelante, comia de todo y todo el tiempo.
Hasta que un dia, mi esposa enfermó gravemente y la medicina la desahució, hasta acá llegamos nos dijeron, no hay mas nada que hacer, eso me llevó a buscar una salida, un camino alternativo si se quiere, allí despues de tragarme cientos de libros comprendí la verdadera causa de todas las enfermedades, la constipación!
Si, el taponamiento de todo nuestro cuerpo por el MUCUS, una sustancia hedionda  que se forma del deshecho de toda la basura que comemos, lo cual intoxica, envenena la sangre y de allí….los miles y miles de nombres que conocemos para los….SINTOMAS, que esto produce, asi que entonces la gordura no es una “enfermedad” como nos la pintan, sino la consecuencia de la acumulación de toxinas y mucus, por lo tanto es en vano intentar hacer dietas, contar calorías, pesar los alimentos, y todos los malabares que hacemos para no engordar, ya que la causa es, primero la alimentación anti-natural que llevamos, lo que no solo nos lleva a engordar –porque hay quienes no engordan- pero si o sí nos lleva a una debacle sanitaria, acaso no vemos a nuestro alrededor la epidemia que hay de gente que se enferma de cáncer, de enfermedades “auto-inmunes”, todo hoy en dia es crónico……..bueno, pero no voy a hablar de eso, para eso ya está el libro La Mafia Médica de Ghislaine Lanctot, que lo explica mas que bien, yo voy a contar como hice, a partir de este descubrimiento para bajar 50 kilos y no volver a subir nunca mas de peso, lo primero que aprendí es que nuestro organismo se autodepura, -cuando se lo permitimos- por ej. Mientras dormimos, o cuando ayunamos, es decir, si nuestro sistema digestivo está en reposo el organismo se dedica a limpiar, a sacar la basura, asi que pensé, me puedo alimentar de jugos, para que el aparato digestivo trabaje lo menos posible y el resto se dedique a depurar, asi lo hice, gracias a Dios, a la suerte o a todo junto, encontré el libro Jump Start, de Brendan Mc Arthy, donde tiene un plan de 7 dias con jugos para bajar de peso, yo lo hice tres meses!
Allí comprendí que el secreto es limpiar y no ensuciar de nuevo, que todo lo que “normalmente” comemos no es otra cosa que basura, basura que el sistema nos programó para comer y mediante un arsenal de artimañas se nos induce a llamarles “alimentos” e incluso nos educan para que se los demos a nuestros hijos, como la leche…..que hace todo lo contrario de lo que la publicidad dice, es el primer veneno que entra en nuestro cuerpo luego que se nos desteta, y cuando nuestro cuerpito protesta hinchándose y llenándose de gases se nos medica para tapar los síntomas…..
Asi que cambié mi manera de alimentarme, casi no hubo transición, mas bien fue un cambio radical, pase de carnívoro comelotodo a vegetariano, pero aún faltaban ajustes, al principio comia huevos y pescados, hasta que un día algo me dijo y para que? Ya no necesito esto, y también los dejé.
Asi de a poco pasé a alimentarme con frutas, semillas y hojas verdes, me pude comprar una “masticadora” (no es una juguera común, no ralla y centrifuga lo que le ponga, sino que lo muele a muy baja velocidad sin destruir las enzimas, es parecido a lo que usan en la terapia Gerson para hacer los jugos a los enfermos) y allí comencé a tomar clorofila que yo mismo me hago, por ejemplo recojo a lo largo de mi cuadra, en la calle, diente de león o radicheta, que hay a montones y luego de lavarlo bien lo hago jugo, clorofila, y lo tomo en el acto, eso me ha dado una salud de hierro (todo el cambio en general) me cambió el cabello, la piel, la voz, todo! Es como haber nacido de nuevo, asi bajé de 120 kilos a 65 kilos, mi familia puso el grito en el cielo…-se te está llendo la mano, te estás pasando, etc, etc, la mayoría de la gente asocia delgadez con enfermedad, no pocos habrán pensado que tenia alguna enfermedad que me estaba llevando a la tumba jaaaaaaa, actualmente peso 70 kilos, me veo bien, pero se que mi peso ideal era cuando tenía 65kilos ;-) aunque mi madre y mi hija digan lo contrario.
También y no menos importante es que con este mismo cambio, misma dieta, exactamente igual, mi esposa se curó de su aplacia medular, es como una leucemia o cáncer de médula, también de su anemia hemolítica autoinmune, esplenomegalia –el baso agrandado- divertículos, etcétera…. De desahuciada por los médicos a ser una persona normal, sana, vital, sin medicamentos, sin médicos, sin nada, solamente cambiando la forma de comer, que es lo que en definitiva nos cura o nos mata, asi de simple, llevamos una dieta, como sociedad, que nos condena al cáncer, a la enfermedad, a todo tipo de enfermedades, como la diabetes, el síndrome de desatención, la celiaquía, etc, etc, etc, son todos síntomas de una sola y única causa, la madre de TODAS las enfermedades, la toxemia corporal que envenena nuestra sangre!, cuando cambiamos la alimentación nuestra sangre se oxigena, el cuerpo se limpia solo, se cura solo, todo vuelve al orden primitivo, natural, del que nunca debimos habernos movido, hay millones de ejemplos como el mio, que los defensores de la medicina se encargarán de llamarlos charlatanerías…J les doy  un ejemplo: el Dr. Cormillot, no come el saludablemente? No se supone que alguien que come super sano como él no debería contraer cáncer de colon? Pues no! Porque todo lo que el come y publicita en sus programas es: BASOFIA!!!!!!!!!  Carne, pescados, pollo, yogures, ricotas, coca light, sodas, pan blanco, azúcar, sal blanca refinada, tortas, chocolates, etcétera.. todo eso produce cáncer y él mismo es el mas claro ejemplo de ello.
Si alguien quiere recuperar su salud, ya sea bajar de peso o curarse de alguna patología mas severa, no importa cuál, le sugiero que busquen y lean dos libros, que hoy en dia son mi biblia, me los sé prácticamente de memoria, he tratado de darle vueltas al asunto pero siempre vuelvo al mismo lugar, a reconocer que no hay otro camino, será duro, difícil, lo que quieran, pero quien desee curar o cambiar no tiene otro camino, como dijo Einstein, no se puede solucionar un problema con la misma forma de pensar que originó el problema; o dicho de otro modo, si quieres resultados distintos, deberás hacer algo distinto, sino obtendrás mas de lo mismo.
Los libros mencionados en cuestión son: DIETA AMUCOSA de Arnold Ehret que es un compendio, el libro mas importante para mi, uno puede dar vueltas, dudar, disentir, probar otras cosas, pero a la larga termina dándose cuenta que Ehret es un adelantado, un iluminado, allá por el 1955 descubrió con las limitaciones de la época, todo lo que aún hoy los médicos mas ilustrados no saben o no quieren saber, tal vez porque no es rentable ;-) el caso es que veo que están inmersos en la mas absoluta oscuridad e ignorancia, mi mujer recuperó su salud, yo también y algunas personas mas que al ver nuestro resultado hicieron lo mismo  lograron sortear también sus problemas, acá no les vendo ningún remedio ni cura milagrosa, simplemente comparto nuestra experiencia, a nosotros nos dió resultado, lo que no quiere decir que a todo el mundo le funcione, depende del grado de deterioro o avance de la enfermedad que tenga, pero estoy seguro que si esto se hace antes de enfermar grave o en una etapa inicial la cura esta asegurada.
El otro libro es NUTRICION DEPURATIVA de Néstor Palmetti, que es un compilado de información, del mismo Ehret, Jean Seignalet y su Regimen Ancestral, etc, etc, pero literalmente te abre la cabeza con respecto a como debemos alimentarnos y sobre todo, en la trampa que estamos metidos! Y te da la solución para salir de ella, que es lo mas importante.
Un abrazo a todos y gracias por la paciencia, no quería extenderme tanto, pero en realidad esto da para hacer un libro con varios capítulos y contar en detalle las vicisitudes que pasamos en estos casi tres años, en el dia a dia, las idas y venidas, los tropiezos, errores que nos llevaron a aprender todo lo que hoy sabemos.
Un abrazo cósmico y solar a todos los que por algún motivo el Universo les trajo aquí.
 GLADYS HOY, el 19/6/2012 cumplió 70 años!

MEDALLÓN VEGETAL

Preparación : 15 min.
Cocción : 5 min.
Porciones: 4

Ingredientes:

1 taza de quinoa
1 taza de harina de garbanzos (yo prefiero la de amaranto)
4 champiñones bien picados
1 ajo picado bien chiquito
2 cucharadas al ras de semillas de sésamo
-albahaca fresca picada a gusto (no usar mucho, ya que el sabor de la albahaca es muy invasivo)

Instrucciones:

Cocer la quinoa, en proporción de una medida de quinoa por dos de agua, dejar enfriar un poco.
En un recipiente mezclar la harina , los champiñones picados, la albahaca, el sésamo, el ajo y añadirle un poco de sal.
Añadir la quinoa a la mezcla de la harina y mezclar bien con las manos hasta formar una masa homogénea.
Dejar reposar unos 10 minutos aproximadamente y luego darle la forma de hamburguesa.
Cocinar en plancha o sartén con poco aceite.
Disfrutalas !!

SPIRULINA

Máxima en todo

Como vegetales -acuáticos, pero vegetales al fin- las algas tienen la capacidad intrínseca de sintetizar AGE. Este hecho convierte a las algas en fuente proveedora de poliinsaturados para el reino animal (peces y humanos). Debido a que se consumen en bajas dosis (son más bien un acompañamiento de cereales, legumbres y hortalizas) y luego de procesos de cocción, no podemos considerar a las algas como fuentes principales de lípidos. Sin embargo un minúsculo ejemplar de agua dulce merece un especial comentario en este ámbito, dado la cantidad y calidad de nutrientes útiles que ofrece.

La espirulina (Spirulina maxima) es una primitiva alga unicelular cuya historia se remonta a unos 3.500 millones de años; es una de las plantas más antiguas del mundo y sin dudas la más pequeña. De hecho, es el descendiente inmortal de la primera forma de vida fotosintética del planeta. Esta microscópica alga azul verdosa (0,5 mm de longitud) crece espontáneamente en lagos alcalinos (como el Texcoco de Méjico o el Lago Chad del homónimo país africano), cuyas condiciones impiden el desarrollo de otros organismos vivos. Esto convierte a la espirulina en un producto confiable, pues en aguas alcalinas hay muy pocas bacterias. Siendo un alimento que no recibe más tratamiento que el secado, su posible contaminación bacteriana resulta insignificante. Además la espirulina posee una enzima de restricción (SPL1) que inhibe el crecimiento de microbios, hongos y levaduras, y que la protege de virus y bacterias.

La espirulina era parte esencial de la dieta de mayas e indígenas africanos, que practicaban su recolección y secado. En el futuro puede convertirse en un alimento estrella, ya que puede producirse rápidamente (duplica su biomasa en 4/5 días) en estanques poco profundos, brindando un rendimiento proteico por unidad de superficie 20 veces superior a la soja, 40 veces superior al maíz y 400 veces superior al ganado vacuno. Actualmente existen gran cantidad de emprendimientos en el mundo que se dedican a su cultivo.

La investigación científica ha verificado la gran riqueza constitutiva de la espirulina; ya se llevan aislados más de 60 componentes y se presume que la tarea está incompleta. Es una de las fuentes naturales más proteicas; casi el 70% de su peso está constituido por aminoácidos. Su proteína es completa y de alto valor biológico: posee 21 de los 23 aminoácidos (todos los esenciales) en proporción casi ideal, destacándose el triptofano (antidepresivo por excelencia) y la fenilalanina (otorga sensación de saciedad) como los de mayor concentración. Cuatro cucharadas (36 gramos) satisfacen todas las necesidades diarias de aminoácidos esenciales en un adulto medio.

A nivel de lípidos, si bien la espirulina no posee abundancia (llega a un 7%), tiene gran calidad de AGE, los cuales se reparten entre omega 3 y 6, destacándose la presencia de un importante ácido graso activado: el GLA (gamma-linolénico), clave en la síntesis de los eicosanoides benéficos.

La espirulina contiene entre un 15 y un 25% de azúcares, lo cual proporciona energía rápida sin sobrecargar el páncreas ni desencadenar hipoglucemia. Entre estos glúcidos se destaca la presencia de un raro azúcar natural (ramnosa) que favorece el metabolismo de la glucosa y posee un efecto favorable en la diabetes. Diez gramos de esta alga aportan solo 36 calorías, razón por la cual es muy recomendada en dietas de adelgazamiento.

En materia vitamínica, la espirulina posee una gran riqueza. Además de vitaminas A (diez veces más concentración que la zanahoria y en la forma segura de betacarotenos), B1, B2, B5, B6, ácido fólico, E y H, se destaca por ser la fuente natural más rica en B12 (pocos gramos cubren las necesidades diarias de dicha vitamina, siendo totalmente asimilable al no haber proceso de cocción). Resulta entonces un complemento ideal en dietas vegetarianas estrictas.

En cuanto a minerales, la espirulina es especialmente rica en hierro altamente asimilable (cinco veces más que el hígado); diez gramos satisfacen las necesidades diarias de un adulto. Pero también contiene calcio, fósforo, magnesio, potasio, manganeso, selenio, cromo, cobre, cinc y germanio, con escasa presencia de sodio. También está bien dotada de clorofila, carotenos, ácidos nucleicos, enzimas y fibra soluble (mucílagos).

Acaso la principal propiedad de las algas espirulina no sean sus valiosos componentes físicos, sino su acción vitalizante sobre nuestro metabolismo energético. Recientes investigaciones muestran que el factor primordial en la calidad de un alimento, es su energía solar (fotones). A través del alimento, absorbemos biofotones (partículas luminosas), que transmiten a las células importante información biológica para modular procesos vitales del cuerpo. Los biofotones poseen una gran fuerza de organización y regulación que proporciona al organismo mayor movimiento y orden, lo cual se traduce en una marcada sensación de vitalidad y bienestar. Cuanta más energía lumínica pueda almacenar un alimento, mayor su valor. Por ejemplo, un fruto madurado al sol es mucho más saludable que aquel madurado en cámara. Por consiguiente, la capacidad de almacenamiento de biofotones es una medida objetiva de la calidad de nuestros alimentos. Las algas espirulina, mediante un complejo único de pigmentos, puede almacenar todo el espectro solar: verde (clorofila), azul (ficocianina), amarillo, naranja y rojo (carotenoides). La medición de los biofotones confirma que la espirulina recién cosechada es un excelente colector de energía solar.

La estructura celular (membranas plasmáticas) de la espirulina, carente de celulosa, facilita la rápida asimilación de sus nutrientes (sobre todo las proteínas), aún en personas con dificultades digestivas y de absorción. Es recomendada en depresión, osteoporosis, arteriosclerosis, problemas circulatorios y dermatológicos, diabetes, estreñimiento, hepatitis, colesterol, obesidad, tumores, quimioterapia, desorden de flora intestinal, anemias, embarazos, convalecencias, desnutrición, reuma, geriatría, dificultades visuales, agotamiento, intoxicación, infecciones y dietas vegetarianas estrictas.

Dada la fragilidad de los vitales componentes de la espirulina, es recomendable espolvorearla sobre las comidas (sopas, ensaladas, cereales), evitando su exposición al calor. Un especiero es el dosificador más práctico para la presentación en fino polvo, que resulta la más indicada y natural. Su ingesta a través de comprimidos o cápsulas, agrega procesos y elementos innecesarios; solo encarecen y en ciertos casos hasta pueden degradar sus virtudes. En curas de adelgazamiento conviene consumirla media hora antes de las comidas. No tiene contraindicaciones de ningún tipo en dosis de algunos gramos diarios.

LICUADOS

El fast food depurativo

El método de desmenuzar alimentos con la ayuda de una licuadora, es un recurso primordial a la hora de preparar depurativas comidas cotidianas, superando el reductivo concepto del “común” licuado de frutas. A través del batido, podemos generar gran variedad de combinaciones para dar vida a rápidos platos sustanciosos, que pueden convertirse en nuestras prácticas comidas principales.

En el abordaje de una Nutrición Depurativa y principalmente cuando lo hacemos impulsados por un malestar orgánico, es habitual advertir serias dificultades digestivas. Al licuar (desmenuzar), estamos ayudando a superar estos problemas de asimilación, permitiendo que los nutrientes sean metabolizados en forma más eficiente.

Esto se potencia con el empleo de ingredientes predigeridos (germinados y fermentados) y con la posibilidad de evitar ingestas concentradas y de gran volumen. Al disponer de batidos que se conservan varias horas en heladera, podemos organizar fácilmente nuestras comidas mediante sencillas ingestas licuadas, pequeñas pero frecuentes.

Frente a la difusión del uso de las jugueras, tengamos en cuenta que el licuado resulta siempre preferible al centrifugado, al evitar el desmembramiento de los vegetales, que no solo pierden celulosa, sino también pulpa y la valiosa fibra soluble (mucílagos, pectina). Al abordar un proceso depurativo, en presencia de órganos digestivos inflamados o sensibles, o cuando se usen ingredientes altos en celulosa (el caso de hojas de germinados o brotes fibrosos), puede hacerse uso del colado para descartar el eventual exceso de fibra insoluble.

En resumen, la ventaja de los batidos radica en su rápida preparación, su fácil digestión, la creativa variabilidad gustativa (se pueden rotar periódicamente los ingredientes), la posibilidad de fraccionar las ingestas del día y la adaptación a la disponibilidad alimentaria de cada época del año.

BATIDOS SACIANTES

En los batidos podemos hacer creativa combinación de alimentos y preparar tanto licuados dulces como salados. Es una forma interesante de reeducar el paladar, sobre todo en personas habituadas a la comida cocida y condimentada, reconquistando el instintivo aprecio por un nutriente cuasi esencial como la clorofila (hojas verdes) o las mineralizantes algas. La gente reacia a ensaladas crudas, puede ir reeducando el hábito mediante el consumo de licuados que combinen frutas dulces con vegetales de hoja, un toque de algas en polvo o el cremoso aporte de la palta.

El licuado es un medio práctico para la incorporación cotidiana y en pequeñas dosis de complementos de primer orden como la maca, la levadura de cerveza, la harina de vino, las algas espirulina, la harina de algarroba, la miel de abeja, el azúcar integral mascabo. En materia de endulzantes, también se puede hacer uso de frutas desecadas (pasas de uva, dátiles, higos) previamente hidratadas.

Es importante disponer siempre de agua enzimática para la preparación de licuados, dado que su poder digestivo y antioxidante potencia el valor de los alimentos utilizados. También se pueden incorporar condimentos y aromas a través del uso de: extracto de vainilla, cardamomo, jengibre, canela en polvo, sal marina líquida, etc.

Un rápido ejemplo de batido saciante: licuar una banana, una manzana, un vaso de leche de semillas, dos cucharadas de harina de algarroba, una cucharadita de espirulina, otra de maca en polvo y unas gotas de extracto de vainilla, completando la consistencia con agua enzimática. Un vaso de este gustoso batido nos garantiza plenitud y saciedad por varias horas, se hace en un par de minutos y se puede guardar el sobrante en heladera para repetir más tarde.

SOPAS COMPLETAS

Otra propuesta de licuado para utilizar como comida principal, es la sopa energética utilizada por la Dra. Ann Wigmore en su Instituto de Salud (Puerto Rico), debido a su cualidad nutritiva, su sencilla digestión y su poder depurativo. En su preparación básica combina: agua enzimática, germinados (de cualquier semilla), frutas (palta y manzana), hojas verdes (hierba de germinado, rúcula, perejil), hortalizas (apio, brócoli) y algas marinas (nori en escamas o kelp en polvo).

Si bien pueden variarse elementos, es importante asegurar la presencia del agua enzimática (además del aporte enzimático, brinda antioxidantes), los brotes (garantizan caudal vitamínico y aminoácidos libres), la palta (su calidad lipídica puede reemplazarse con crema de semillas), las algas marinas (garantizan completo aporte de minerales) y las hojas verdes (fuente de clorofila).

Se inicia licuando las algas con el agua enzimática, luego se añaden los brotes, las hojas, las frutas y las verduras. Finalmente se agrega la palta que le otorga textura cremosa. Lo que no se consume en el momento, en la comida principal del día, puede guardarse unas horas en heladera para una segunda comida del día y/o meriendas.

La Dra. Wigmore sugiere a esta preparación como un “plato completo en sí mismo”; a lo sumo, si hay deseos de “masticar algo”, sugiere agregar algo de semillas, o algún deshidratado o un poco de chucrut o kimchi.

Hablando de sopas licuadas, un tradicional y exquisito ejemplo gastronómico es el gazpacho andaluz. Simplemente debemos licuar tomates maduros, zucchini o pepino, palta, apio, cebolla, perejil, aceite de oliva, sal marina, vinagre o limón, salsa de soja… todo en combinaciones según el gusto personal.

Si utilizamos remolachas (jugo y/o remolachas ralladas), paltas y cebolla como ingredientes principales, podemos dar lugar a la sopa rusa conocida como borscht.

Si bien estamos hablando de sopas frías, podemos siempre darles, en caso de necesidad, un toque de hornalla, cuidando no exceder demasiado en la temperatura respecto al testigo más confiable, la mano, que acusa sensiblemente el sobrepaso de la temperatura corporal (37ºC). El objetivo no es cocinar, sino solo entibiar por una cuestión de sensación térmica o gustativa. En este sentido podemos usar condimentos calientes (cayena, jengibre), que también aportan efecto calorífico.

ALGAS, VERDURAS DE MAR

Los vegetales acuáticos

Las algas son vegetales que crecen en agua, tanto dulce como salada. En el océano constituyen el principal componente del plancton marino. Tuvieron mucho que ver con el origen de la vida en el ámbito marino, pues fueron los primeros organismos en realizar fotosíntesis clorofílica. Van desde los microscópicos organismos unicelulares (como las espirulinas) hasta las gigantescas kelp (el ser vivo más largo del planeta).

Si bien las algas mantienen un sistema de organización primitivo, realizan fotosíntesis como cualquier vegetal verde y tienen capacidad de sintetizar proteínas, carbohidratos, lípidos, clorofila, ácidos nucleicos, vitaminas, minerales y pigmentos. En las cápsulas espaciales se las utiliza para regenerar el oxigeno y, luego de secadas, se las emplea como alimento para los astronautas.

Aún no se ha tomado conciencia respecto al rol que pueden jugar las algas en la problemática del hambre en el mundo, pues son una fuente espontánea e inagotable de nutrientes que se desarrolla sin costo alguno en los dos tercios de la superficie del planeta cubierta por agua. Una razón más para detener la salvaje contaminación de los mares, de los cuales podríamos sobrevivir en un futuro cercano. Además, las mismas algas se están revelando, en experiencias de gran escala, como magníficas depuradoras de las aguas contaminadas con residuos de la actividad industrial (fosfatos, nitritos, anhídrido carbónico, etc). Las algas también pueden cultivarse con gran rendimiento en pequeñas extensiones de tierra. Un caso es la espirulina, que comparativamente brinda más nutrientes y de mejor calidad por unidad de superficie con respecto, por ejemplo, a la tan alabada soja.

Las algas están presentes desde hace milenios en la tradición culinaria de Oriente y de culturas ancestrales americanas y africanas. Si bien en ciertas poblaciones cumplen un rol nutricional importante (en Hawai se consumen más de 70 especies distintas), hay millones de occidentales que prácticamente las desconocen. En Argentina son consideradas como un exótico ingrediente de la culinaria oriental, pese a que nuestro litoral atlántico es un gran productor tanto cuantitativo como cualitativo (kelp, wakame, agar-agar, cochayuyo, etc.). Lamentablemente, casi toda la producción nacional se exporta y hay escasa difusión de sus benéficos efectos.

Objetivamente debemos considerar a las algas como excelentes integradores naturales para combatir el empobrecimiento causado por los procesos de refinación industrial de nuestros alimentos. Su ventaja es la gran concentración de nutrientes y la alta asimilación orgánica de los mismos. Como dice el Dr. Muramoto, “es un tipo de comida en el cual uno puede confiar”. Al inicio puede que no atraigan por su particular sabor, pero una vez que se las comienza a utilizar, es difícil prescindir de ellas. Luego de ingerirlas, se tiene la sensación de haber consumido algo verdaderamente nutritivo.

Hay distintos tipos de algas y se las divide en azules (hay quienes a éstas las consideran bacterias), rosadas, pardas, doradas y verdes. Las rosadas se desarrollan a grandes profundidades, destacándose entre las más conocidas a las hiziki y las nori. De algunos ejemplares de este grupo se obtiene el agar-agar, utilizado como gelificante. Entre las pardas podemos citar a las kombu, las kelp, las fucus y las cochayuyo. Las diatomeas forman parte de las algas doradas y su característica es que las paredes celulares están formadas por estructuras silíceas en lugar de celulosa. Por último, entre las verdes se destacan las excelsas espirulinas de agua dulce. Mayor detalle de cada especie puede hallarse en la monografía específica.

NUTRICION Y TERAPIA

Nutricionalmente las algas son ricas en proteínas, minerales y vitaminas (A, B, C, E) y sobre todo en elementos difíciles de hallar en verduras terrestres, fundamentalmente el yodo, mineral escaso en el suelo y mas aún en tierras agotadas por el cultivo intensivo. Excepto algunos pescados, las algas son nuestra mejor fuente natural de yodo orgánico y asimilable. La hormona tiroidea (tiroxina) se produce gracias a la presencia de este mineral y su normal producción estimula el sistema nervioso simpático, incrementando la tasa de oxidación celular y por ende el metabolismo corporal (utilización de los macronutrientes).

La carencia de yodo afecta los niveles sanguíneos de tiroxina y por tanto el nivel de energía en el organismo, generando: fatiga, piel seca o amarillenta, alta tasa de colesterol, entumecimiento de las extremidades, hormigueos, aumento de peso, falta de memoria, dificultad de concentración, cambios de personalidad, depresión, anemia, menstruación prolongada y dolorosa en mujeres, etc. En los niños esta carencia genera desarrollo defectuoso a nivel óseo, muscular, mental y nervioso.

Además de yodo, las algas también son ricas en otros minerales claves como magnesio, calcio, potasio, hierro y oligoelementos como cinc, selenio, manganeso, boro, cobalto, cobre, vanadio, etc. Algunas algas llegan a tener un tercio de su peso en sales minerales (el caso de las hiziki), siendo las mejores proveedoras en absoluto, y sobre todo de minerales biológicamente asimilables por el organismo humano. Por ello su exitoso empleo en anemias, osteoporosis y otros estados carenciales.

Además de minerales, las algas son muy ricas en proteínas y principalmente en aminoácidos esenciales (aquellos que el organismo no puede sintetizar y que deben provenir del alimento). Estas proteínas son muy asimilables debido a la presencia de minerales y enzimas que facilitan su absorción. Por ello se aconseja consumirlas junto a cereales, que generalmente tienen carencias de ciertos aminoácidos.

En general podemos decir que las algas son estimulantes del metabolismo, aumentando el intercambio celular y mejorando la eliminación de toxinas. Dada la gran presencia de antioxidantes (vitaminas y oligoelementos), neutralizan el efecto de los radicales libres, responsables de acelerar el proceso de envejecimiento en los tejidos. También reducen los niveles de azúcar, colesterol y presión sanguínea. En dietas vegetarianas (y también en convencionales), previenen anemias por su contenido en hierro fácilmente asimilable y vitamina B12. Entre otras cosas, esta vitamina es responsable de mantener un adecuado nivel de hierro en sangre y es vital para funciones neuromusculares.

Las algas resultan ideales para dietas de adelgazamiento (además cubren eventuales carencias nutricionales), diabéticos, embarazadas, niños y convalecientes. Pese a ser bajas en grasa, azúcares y calorías, aportan saciedad por su alto contenido en mucílagos, los cuales regularizan la función intestinal y protegen las mucosas digestivas. Los mucílagos son polisacáridos que retienen varias veces su volumen en agua y en los vegetales cumplen la función de reserva hídrica. Fundamentalmente actúan sobre las mucosas. En el estómago forman una capa viscosa que atenúa las irritaciones. En los intestinos estimulan el peristaltismo. A nivel respiratorio calman la irritación que provoca la tos. El ácido algínico de las algas pardas (kombu, kelp, fucus, cochayuyo) es un mucílago que ejerce un papel protector de la mucosa gástrica, tapizándola y dificultando el reflujo gástrico hacia el esófago; también regula la acidez estomacal y genera sensación de plenitud.

Estudios realizados en distintos países sobre las algas, demuestran propiedades anticancerígenas (sobre todo a nivel de colon y mamas), debido en gran parte a un principio activo: la fucoidina. En Japón se ha comprobado que funciona como un quimioterápico, disminuyendo la virulencia y la progresión de los tumores. En laboratorio ha mostrado una eficiencia de 84% en la eliminación de cáncer intestinal. Si bien no se conoce exactamente su mecanismo de acción, al parecer tiene que ver con la estimulación del sistema inmunológico (kombu y fucus).

Muchas algas tienen un efecto fluidificante de la sangre. Algunos investigadores lo atribuyen a un principio anticoagulante (similar a la heparina), que no solo previene el infarto sino que favorece la eliminación de grasas del circuito sanguíneo, bajando el colesterol malo (LDL) y subiendo el bueno (HDL). En función a esto puede afirmarse que actúan como limpiadoras de la sangre.

Las algas poseen un delicado efecto antibiótico y actúan selectivamente en la flora intestinal (sobre todo en el colon), eliminando las bacterias que producen sustancias cancerígenas. Las algas oscuras (o pardas) tienen el poder de prevenir el ictus, neutralizar el efecto tóxico del consumo de sal refinada y reducir la tasa de colesterol. Para los deportistas, las algas aportan mejoras en la circulación, la oxigenación y la resistencia a la fatiga.

En general las algas combaten los efectos de las radiaciones (rayos X y radioactividad) y la contaminación con metales pesados (plomo, mercurio, estroncio, cadmio) y sales toxicas (nitritos, sulfuros). Esto se debe en parte a su riqueza en yodo y en parte al contenido de alginato de sodio (kelp y cochayuyo), lo cual evita la fijación de aquellos en el organismo y favorece su eliminación (en el intestino se transforman en sales insolubles que se descargan del cuerpo a través de las heces). La experiencia más importante de este efecto quelante, ha sido la del pueblo japonés, tras las explosiones atómicas de la Segunda Guerra Mundial. Incluso las kombu han demostrado la propiedad de eliminar los isótopos radioactivos aún cuando ya estén alojados en la estructura ósea. De allí su justificada fama como desintoxicantes y depurativas.

En la medicina oriental son conocidas las propiedades de las algas para evitar estancamientos corporales (hinchazones, nódulos, bultos), mejorar el metabolismo corpóreo del agua, estimular el bazo y el páncreas, limpiar el sistema linfático y alcalinizar la sangre. Única precaución sería para los hipertiroideos, en cuyo caso conviene siempre la consulta médica. En estos casos se puede hacer uso de las espirulina, que son bajas en yodo, al provenir de aguas dulces.

FORMAS DE CONSUMO

Excepto las espirulina que no requieren proceso alguno, en general se aconseja consumir las algas previamente hidratadas, tanto crudas (así se aprovecha al máximo su tenor vitamínico y enzimático) como cocidas. Cuando se las hidrata o cocina, consumir siempre el agua utilizada, dado el gran contenido de sales minerales que pasan al líquido. En caso de algas plegadas (como las kombu) o enteras, pueden lavarse rápidamente para eliminar eventuales restos de arena, antes de proceder al remojo o la cocción, cuyo líquido no debe descartarse.

La persona que nunca ha consumido algas, conviene que las introduzca paulatinamente en la dieta, para habituarse al sabor y permitir una correcta adecuación por parte de su organismo, tal como ocurre con las legumbres. De ese modo evitará los posibles síntomas de una brusca incorporación, como gases (por el efecto desintoxicante que generan las algas), irregularidad intestinal, efectos típicos de un ayuno y reacciones cutáneas. Nada de esto ocurre con un gramo diario de espirulina, ni utilizando las kelp como sal o mezclada con la sal marina (sal enriquecida), ni agregando unos copos de nori a las ensaladas o a las sopas.

Es difícil indicar una dosis de consumo diario, ya que son distintas las algas y distintos los organismos. Como en todo, el consejo es el equilibrio y un poco cada día. Siempre “algo es mejor que nada”. En macrobiótica se recomienda una presencia del 5% (en volumen) en el plato. Lo más riesgoso de un alto consumo de algas puede ser el yodo, aunque es un mineral generalmente carente y cuya absorción resulta ser bloqueada por gran cantidad de elementos y situaciones. Es el caso de carencias de cinc, presencia de nitritos (aparecen en el agua, en los cultivos fertilizados químicamente y en los procesos industriales), alimentos bloqueadores (crucíferas crudas, soja, maní) y pérdidas en el agua de cocción. Por otro lado hay que tener en cuenta el yodo que se consume a través de medicamentos (colirios, antigripales), antisépticos (utilizados en los procesos de la industria láctea) y aditivación a la nefasta sal refinada (cloruro de sodio). Una sobredosis de yodo puede manifestarse en forma de acné, trastornos gastrointestinales, urticaria y conjuntivitis; síntomas que desaparecen con la simple eliminación del consumo.

Además del uso en la alimentación humana, las algas tienen gran cantidad de aplicaciones prácticas. Externamente se utilizan en cosmética y en problemas articulares, a través de la aplicación de emplastos (kelp). También se utilizan en la alimentación animal, obteniéndose los mismos beneficios que para humanos. Otra conocida aplicación de las algas es como depurativa de aguas, campo en el cual es muy difundida la utilización de las diatomeas como potabilizadoras (agua de consumo) y filtradoras (agua de piletas). Estas algas fosilizadas también se utilizan para conservar granos y semillas, protegiéndolos de hongos, virus y bacterias.

Desde la antigüedad y en distintas civilizaciones, era conocido el uso de las algas como fertilizante agrícola. Hoy se sabe que el efecto benéfico de las algas en el suelo se debe al aporte de microminerales (oligoelementos), carentes en la tierra y abundantes en el mar. Todas las algas benefician a los suelos, pero particularmente se está desarrollando el uso de las diatomeas en agricultura orgánica, sobre todo en aplicaciones foliares. A través de la savia, la planta absorbe los 38 microminerales presentes en las algas y los asimila con gran rapidez, pudiendo apreciarse una verdadera explosión de crecimiento vegetal.

Las diatomeas también cumplen la función de insecticida vegetal, ya que provocan la desecación (no son tóxicas) de los insectos de sangre fría; esto es muy útil para combatir pulgones, cochinillas, mosca de la fruta, etc. Esta función también la cumplen en animales (garrapatas, pulgas) y en personas (piojos) sin ningún efecto tóxico. El tema esta desarrollado en una monografía específica.

A modo de resumen, podemos decir que las algas:

- Refuerzan el sistema inmunológico

- Aportan nutrientes claves

- Estimulan el metabolismo y el sistema endocrino (glándulas)

- Reequilibran y remineralizan el organismo

- Estimulan el aparato circulatorio

- Limpian el sistema linfático

- Retardan el envejecimiento por su efecto antioxidante

- Coadyuvan en curas de adelgazamiento

- Protegen y lubrican las mucosas

- Regularizan la función intestinal

- Son antirreumáticas y anticancerígenas

- Bajan el azúcar y el colesterol

- Depuran y fluidifican la sangre

- Desintoxican el organismo

Por lo tanto son aconsejadas en caso de:

- Problemas del sistema linfático e inmunológico

- Tendencia a enfermedades infecciosas y virales

- Constitución débil ó asténica

- Fatiga psicofísica y estrés

- Tumores en general

- Tratamientos radiológicos y quimioterápicos

- Anemia y convalecencias

- Falta de apetito

- Diabetes

- Estreñimiento

- Toxemia y estados de acidosis

- Hipotiroidismo

- Tendencia a alergias

- Inconvenientes cardiovasculares: presión, esclerosis, sangre espesa

- Desorden en el colesterol sanguíneo

- Períodos críticos: pubertad, crecimiento, embarazo, menopausia

- Padecimientos osteoarticulares: gota, reuma, artrosis, artritis

- Problemas gástricos: úlcera, gastritis, reflujos ácidos

- Obesidad y celulitis

- Necesidad de calcificación: fracturas, osteoporosis

- Prácticas deportivas y atléticas

- Contaminación ambiental, química o radioactiva

TIPOS Y PARTICULARIDADES

Algas Cochayuyo (Durvillea utilis): Provienen del litoral patagónico y del Pacífico chileno. Su principal característica es la alta concentración de ácido algínico (llega a casi el 48% de su peso), por lo cual es muy apreciada por la industria alimentaria para la elaboración de aditivos. Es aconsejada para personas con reflujos ácidos, gastritis, reuma, artritis y sobrepeso. Baños de inmersión con su decocción son recomendables para personas débiles y anémicas. Utilización: Como alimento se preparan con remojo previo de una hora (sin tirar el agua), adicionándose luego en la cocción de cereales y verduras. Puede también beberse su decocción, preparada con 10 gramos por litro de agua.

 

Algas Diatomeas: Son microscópicas algas unicelulares que viven desde hace millones de años en el fondo de lagos de agua dulce. La pared celular no contiene celulosa, sino que está compuesta por sustancias pécticas impregnadas de sílice, lo cual le otorga particular rigidez. En la cordillera de Los Andes emergieron estas pequeñísimas estructuras silíceas fosilizadas, de las cuales hay hasta medio millón por milímetro cúbico. Su aplicación más difundida es como insecticida permitido en la agricultura orgánica, pues no genera toxicidad ni resistencia. La acción de estas algas es física-mecánica: perfora la queratina de los insectos de sangre fría, los cuales mueren luego deshidratados. Combate hormigas, cucarachas, piojos, vinchucas, polillas, pulgas, arañas, garrapatas, pulgones, cochinillas, mosca de la fruta, etc. Además resulta un excelente fertilizante vegetal por su aporte de 38 minerales distintos. También se emplea para purificar aguas y conservar granos y semillas. Utilización: Como insecticida y fertilizante se aplica en los vegetales diluida al 1% en agua. En animales (pulgas, garrapatas) se espolvorea directamente sobre el pelaje. En humanos (piojos) se mezcla con el shampoo, se aplica sobre el cabello y se deja actuar 10/20 minutos, enjuagándose normalmente. Para preservar granos y semillas, se espolvorean directamente. Única recomendación es evitar su inhalación para prevenir irritación de las mucosas.

 

Algas Espirulina (Spirulina maxima): En contraposición a las kelp, esta microscópica alga unicelular (apenas décimas de mm) es uno de los vegetales más diminutos del planeta. Prolifera en lagos de aguas dulces y alcalinas, y era utilizada en alimentación por mayas (lago Texcoco), orientales (Japón, Tailandia) y tribus africanas (lago Chad). La investigación científica ha verificado su gran riqueza constitutiva. Es una de las fuentes naturales más proteicas (70% de su peso). Sus proteínas son completas y de alto valor biológico: posee 21 de los 23 aminoácidos (todos los esenciales) en proporción casi ideal, destacándose el triptofano (antidepresivo por excelencia) y la fenilalanina (otorga sensación de saciedad) como los de mayor concentración. A nivel de lípidos, tiene gran riqueza en ácidos grasos poliinsaturados (linoleico, linolénico y gamma-linolénico). Entre los glúcidos se destaca la presencia de un raro azúcar natural (ramnosa) que favorece el metabolismo de la glucosa y posee un efecto favorable en la diabetes. En materia de vitaminas, además de A, E y H se destaca por ser la fuente natural más rica en B12 (ideal para complementar dietas vegetarianas estrictas, pues un gramo diario cubre las necesidades diarias de dicha vitamina). En cuanto a minerales, es especialmente rica en hierro (cinco veces más que el hígado), pero también contiene calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio, manganeso, selenio, cromo y zinc, entre otros. También está bien dotada de clorofila, carotenos, ácidos nucleicos y mucílagos. Su estructura unicelular (membranas plasmáticas) carente de celulosa, facilita la rápida asimilación de sus nutrientes, sobre todo a nivel de proteínas, aún en personas con dificultades digestivas y de absorción. Es recomendada en depresión, osteoporosis, arteriosclerosis, problemas circulatorios y dermatológicos, diabetes, estreñimiento, hepatitis, colesterol, obesidad, tumores, quimioterapia, desorden de flora intestinal, anemias, embarazos, convalecencias, desnutrición, geriatría, agotamiento y dietas vegetarianas. Utilización: Es beneficioso espolvorearla sobre las comidas, evitando su cocción para preservar los nutrientes. En curas de adelgazamiento conviene consumirla media hora antes de las comidas. No tiene contraindicaciones de ningún tipo en dosis del orden del gramo diario.

 

Algas Fucus (Fucus vesiculosus): Su uso más difundido es a nivel terapéutico, aunque tras una buena cocción puede utilizarse en preparaciones culinarias. Es muy rica en sales minerales (15% de su peso), sobre todo yodo (70% en forma de yoduros orgánicos), potasio, bromo, magnesio, calcio, hierro y silicio. Pero su gran virtud es el contenido en ácido algínico (40% de su peso) y fucoidina (mucílago muy estudiado como anticancerígeno). También posee proteínas (5%), vitaminas (A, B, C, y E) y carotenos. Entre sus propiedades podemos decir que resulta nutritiva (mineralizante), depurativa, antitumoral, adelgazante, anticelulítica, tonificante de la tiroides y laxante. Por su característica de absorber jugos gástricos, es muy útil en gastritis, reflujos esofágicos, hernia de hiato y acidez gástrica. Se la utiliza también en: cosmética (celulitis, estrías, arrugas, sequedad y flacidez de la piel), obesidad (brinda sensación de saciedad y evita carencias en curas adelgazantes), hipotiroidismo, diabetes, linfatismo, dermatosis, problemas respiratorios y estreñimiento. Utilización: En dietas de adelgazamiento se recomienda realizar una decocción durante 15 minutos de 20 gramos por litro de agua, se filtra en caliente con malla fina y se deja enfriar hasta que toma una consistencia gelatinosa; durante un día se toma una taza antes de las comidas ó bien en cucharadas repartidas en la jornada; se puede adicionar jugo de limón pero nunca azúcar; también puede agregarse a caldo de verduras; en caso de diarrea reducir la cantidad a la mitad. Externamente se utiliza similar decocción aplicada en emplastos o compresas calientes. Culinariamente requiere un breve lavado previo para quitar restos de arena, un prolongado remojo y luego un proceso de cocción.

 

Algas Hiziki (Hiziquia fusiforme): En Japón practican curas de rejuvenecimiento con esta alga. Tiene gran concentración de minerales (casi el 34% de su peso) al provenir de grandes profundidades. Es muy rica en calcio (contiene diez veces más concentración que la leche) e hierro. También posee proteínas (10%), fósforo, potasio y vitaminas (A y B). En Oriente la recomiendan para la buena conservación de cabello, dientes y uñas, y en estados carenciales. Además de las indicaciones comunes a otras algas, las hiziki se recomiendan en embarazos, niños y personas con alto nivel de colesterol. Utilización: Pueden picarse o molerse en seco o cocinarla. Para cocinarlas hay que lavarlas y remojarlas en agua fría al menos media hora; luego se cuecen a fuego suave hasta que se evapore el líquido, se agrega salsa de soja y se mezcla con arroz o vegetales. Hidratadas, también pueden consumirse crudas.

 

Algas Kelp (Macrocystis pyrifera): Es uno de los seres vivos más largos del planeta, ya que puede alcanzar los 150 metros de largo. Es abundante en el litoral patagónico (de allí el mote de “kelpers” a los malvineros). Es muy rica en nutrientes y minerales. Entre los nutrientes podemos citar: vitaminas (B2 y B3), colina (impide depósitos grasos en el hígado), carotenos (pro vitamina A), proteínas y alta concentración (21-24%) de ácido algínico (mucílago protector de la mucosa gástrica, que dificulta los reflujos gástricos y genera sensación de plenitud). Entre los 23 minerales que contiene, se destacan: potasio (12%), calcio, magnesio, yodo (entre 1 y 2%), hierro, fósforo, manganeso, cinc y bajo contenido de sodio. Todos estos elementos son sintetizados por la planta en su formidable proceso de crecimiento, y se asimilan muy fácilmente en el organismo. Muchos la consideran un sustituto ideal de la sal de mesa (sobre todo para hipertensos), por su favorable equilibrio sodio/potasio (1:3) y por su contenido en yodo orgánico, que regula el funcionamiento de la tiroides (sea en hipo o hipertiroidismo) y morigera el riesgo de sobredosis de dicho mineral. Estudios han demostrado que las kelp protegen contra los efectos de radiaciones, metales pesados y afecciones cardíacas. Un componente (el alginato de sodio) evita un 90% de la absorción de estroncio radioactivo (metal pesado liberado en grandes cantidades en la atmósfera, que se acumula en los huesos y se relaciona con varios tipos de cáncer, como leucemia, mal de Hodking y tumores óseos) en el organismo. Se realizan curas depurativas con estas algas, ideales para quienes viven en zonas con mucha contaminación química o radioactiva. Las algas kelp son también benéficas en toxemia dermatológica (acné, puntos negros, comedones, etc.), tanto sea en ingesta como en aplicaciones externas (emplastos). Antiguamente se la usaba como antiséptico en la curación de heridas. También se utilizaba para combatir tuberculosis, problemas hepáticos y vesiculares, flujos vaginales, dolores y dificultades menstruales, y tumoraciones ováricas. Además es efectiva para reducir el índice de colesterol. Utilización: Espolvoreada sobre las comidas, a modo de sal. Para uso externo (depurativo y cosmético) realizar emplastos mezclando una parte de kelp con tres partes de arcilla, agregando agua hasta formar una pasta consistente y un poco de aceite de oliva (para disminuir la velocidad de secado del emplasto); aplicar luego durante 20/30 minutos en las zonas a depurar o proteger. Para curas depurativas se deja reposar el polvo (a razón de una cucharada por taza) en agua hervida durante toda la noche y al día siguiente se toman tres tazas distribuidas durante la jornada.

 

Algas Kombu (Laminaria japónica): Es una de la más rica en yodo fácilmente asimilable, calcio, hierro y magnesio. Es hipotensora y tiene marcado efecto antitumoral, gracias a la presencia de un alto tenor de fucoidina. Elimina residuos radioactivos en el organismo, es muy alcalinizante, posee efecto anticoagulante y modera desequilibrios hormonales. Tiene ácido glutámico, el cual ablanda las legumbres e intensifica su sabor. En macrobiótica la aconsejan como reconstituyente y desintoxicante, en hiper e hipotensión, debilidad cardiaca, arteriosclerosis, colesterol, artritis, flebitis, gota, cáncer, descalcificación, hernias, hemorroides, bocio, próstata, anemia, dificultades para deglutir, problemas pulmonares y circulatorios. Utilización: Dejar en remojo una hora y luego cortarla en cuadrados para hervirla junto a legumbres (evita flatulencias y reduce el tiempo de cocción) y cereales. Nunca tirar agua de remojo. También se cocina en salsa de soja y agua, para luego usarla como condimento. Otra preparación oriental prevé su remojo en vinagre de arroz, para agregar al final de la cocción de sopas.

 

Algas Nori (Porphyrea tenera): Posee un gusto delicado por provenir de zonas intermedias entre ríos y mares. Contiene mucha proteína (34% de su peso). Tiene vitaminas antioxidantes (E y C) por lo cual es bueno consumirla cruda. También vitamina A (tanto como la zanahoria), B y D, calcio, yodo, fósforo, potasio, hierro y betacarotenos. Se descubrió que posee una sustancia antiulcerosa y actividad antibacteriana contra Escherichia coli, Salmonella, Aspergyllus, Fusarium, Staphylococcus, etc. Resulta útil en problemas de circulación sanguínea y colesterol. También ha demostrado interrumpir la mutación de células cancerígenas. Ideal para mejorar el estado del cabello. En medicina china se la indica para bocio, anemia, astenia, raquitismo y dificultades urinarias y digestivas. Hace descender el colesterol. Utilización: En escamas puede espolvorearse cruda sobre ensaladas, sopas y cereales. También se la usa para adicionar al pan integral, con un benéfico efecto saborizante. En láminas se la emplea para realizar los conocidos sushi (arrollados de arroz), remojándola previamente (mejor en salsa de soja).

 

Algas Wakame (Undaria pinnatifida): Contiene gran cantidad de vitaminas del grupo B (es una de las mas ricas en la preciada B12) y C, y buen tenor proteico (14%). Es anticoagulante, potencia las defensas y reduce el riesgo de cáncer de pulmón. Es muy dotada en minerales (sobre todo hierro, calcio, magnesio y uno de los índices más elevados de yodo), conteniendo casi todos los minerales presentes en el agua de mar. Es muy alcalinizante y está indicada para hipertensos y cardiopatías. Es muy buena para mejorar el estado del cutis y el cabello. En embarazadas la indican para purificar la sangre. Resulta desintoxicante por su contenido en ácido algínico. El investigador japonés Watanabe descubrió la presencia de un compuesto que mitiga el efecto tóxico de la nicotina, por lo cual resulta muy útil para fumadores. Utilización: Dejar en remojo 20 minutos antes de usarlas y luego hervirlas ligeramente o cocinar junto a verduras. En Oriente la consideran un acompañamiento ideal para la sopa de miso. Combina bien con verduras (crudas y cocidas), cereales y sopas.

 

Agar agar (Gelidium/Gracilaria): En realidad se trata de un extracto de varias algas rosadas. Se usa como gelatina vegetal, dado que la gelatina comercial es de origen animal, siendo su poder gelificante diez veces superior al producto animal. En biología se utiliza como medio de cultivo. En la industria alimentaria cumple la función de conservante. Su efecto laxante mejora problemas de estreñimiento, pudiendo consumirse esporádicamente hasta 10 gramos diarios, sin que ello se convierta en hábito. También es diurética y desintoxicante. Utilización: Se disuelven diez gramos en un litro de agua, hirviendo y revolviendo durante 7 minutos; se puede mezclar con alimentos dulces y salados y se deja enfriar hasta su completa coagulación. Es ideal para usar como gelatina en la preparación de aspics y budines.

ALGAS Y PRODUCTOS PRAMA

Algas fraccionadas: Disponemos de una extensa variedad (Agar agar, Cochayuyo, Diatomeas, Espirulina, Fucus, Hiziki, Kelp, Kombu, Nori en escamas y en planchas, y Wakame patagónica) en fraccionamientos muy accesibles y prácticos de utilizar.

 

Sal marina enriquecida: Se trata de sal marina, enriquecida y saborizada con la presencia de algas (kelp y espirulina) y hojas pulverizadas (mora, escarola, nabo, zanahoria, perejil, espinaca, salvia, romero y orégano). Reemplaza a la nociva sal refinada, aportando un amplio efecto mineralizante y reconstituyente, y un exquisito sabor. Ideal para rehogados, nitukes, estofados, ensaladas, etc.

 

Queso rallado vegetal: Preparado elaborado con semillas de sésamo, lino y girasol, germen de trigo, levadura de cerveza, algas kelp, salvado de avena y sal marina. Se utiliza como el queso rallado, espolvoreado en crudo sobre todo tipo de comida, aportando un delicado sabor e infinidad de nutrientes indispensables para prevenir enfermedades. Rico en minerales (hierro, magnesio, calcio, potasio, zinc, fósforo, cromo, silicio, manganeso, selenio), proteínas, vitaminas (A, B, C, D, E, F), enzimas digestivas, antioxidantes, lecitina (reduce el colesterol), ácidos grasos esenciales (omega 3 y 6), fibra, enzimas, mucílagos (protectores de la mucosa intestinal) y pectina. No posee colesterol y en cambio lo reduce. Además del rico aporte de nutrientes y su delicado sabor, este preparado evita los nocivos efectos del queso rallado industrial (inflamaciones, estreñimiento, colesterol, antibióticos, hormonas, acidez, etc). La versión sin sal puede usarse en preparaciones dulces y desayunos.

 

Sopa de sarraceno con algas: Práctica combinación de verduras, sémola de sarraceno y algas marinas, para un plato sustancioso. El sarraceno se destaca por su aporte energético y depurativo (aconsejado en dietas desintoxicantes). Posee un elevado valor proteico (índice 74, contra 61 de la soja y 47 del trigo) y ausencia de gluten. Tiene gran riqueza en vitaminas (duplica al arroz en vitaminas B), minerales (magnesio, hierro, potasio), fosfolípidos (colina), rutina (refuerza los capilares y previene infartos, hemorragias y trastornos cardiovasculares), ácidos grasos y saludable fibra soluble. Rinde 4 porciones. Ingredientes: sémola de sarraceno, zanahoria, espinaca, tomate, cebolla, pimiento morrón, algas nori y algas kelp.

 

Sopa juliana con algas: Práctica combinación de verduras y algas deshidratadas que permite preparar una sopa sustanciosa, alcalinizante y equilibrada. A la riqueza de las variadas verduras (zanahoria, espinaca, cebolla, apio, pimiento morrón y puerro) se agrega la presencia de algas marinas (nori y kelp) que le aportan minerales (sobre todo yodo y magnesio), vitaminas, proteínas, clorofila, carotenos, ácidos grasos y fibras que protegen la salud intestinal. Ingredientes: zanahoria, espinaca, cebolla, pimiento morrón, tomate, zapallo, puerro y algas nori. Rinde 4 porciones.

 

Furikake: Este artesanal preparado oriental combina hojas y algas pulverizadas: apio, espinaca, mora, orégano, perejil, romero, salvia, algas kelp y algas espirulina. Dichos vegetales poseen una característica en común: la alta cantidad y calidad de minerales orgánicos contenidos. El furikake se aconseja para mineralizar y suplementar alimentos en general, a fin de compensar las carencias provocadas por la moderna alimentación industrializada. Espolvorear sobre cualquier tipo de comida, dejando que se hidrate antes de ingerirlo.

 

Flan de algarroba
Elaboración artesanal que permite utilizar la benéfica harina de algarroba en reemplazo del chocolate, para la preparación de exquisitos flanes. Realizado en base a harina de algarroba, azúcar mascabo, fécula de mandioca y agar agar. El contenido del envase y la adición de un litro y medio de agua o leche vegetal, da como resultado ocho porciones de un riquísimo y saludable flan, de sabor y consistencia similar a un flan de chocolate.

VERDURAS ORGÁNICAS

Cantidad y calidad

Además de aportar nutrientes básicos para los procesos vitales de nuestro organismo, las verduras también nos curan y nos desintoxican. Cada vez hay más estudios científicos que corroboran la sabiduría intuitiva de nuestros ancestros. De allí la importancia de incrementar su uso. Pero lamentablemente el modo “industrial”de producirlas deja sus pesadas huellas; en ciertos casos disminuyendo sus cualidades terapéuticas y nutricionales, y en otros convirtiéndolas en fuente de intoxicación. O sea todo lo contrario a lo que necesitamos. De allí la importancia de conocer estos hechos y a quienes las producen.

ASPECTO NUTRICIONAL

Las verduras nos nutren de: clorofila (sobre todo las hojas verdes), abundante cantidad de sales minerales (es la fuente alimentaria más rica), vitaminas, proteínas, antioxidantes, enzimas, levaduras, fibra y agua biológicamente pura; todo ello con muy pocas calorías. La clorofila -sintetizada por las plantas a través de la luz solar y de composición similar a la hemoglobina de nuestra sangre- nos aporta la energía y la vitalidad del sol. El contenido energético y vitamínico de los vegetales ha sido medido con distintos sistemas y todos evidencian la merma que se produce con la conservación. A pocas horas de recolectados, los vegetales comienzan a acusar pérdidas, que se agravan con la exposición al aire, al frío y al calor.

Por la preponderancia de elementos alcalinos (potasio, calcio, magnesio, sodio), las verduras contribuyen a mantener la reacción básica del organismo, neutralizando ácidos. Recordemos que ésta es la condición indispensable para permitir los fenómenos vitales de nuestro cuerpo.

ASPECTO TERAPÉUTICO

Si los vegetales son importantes en la dieta por la cantidad de principios nutritivos, más importantes lo son por sus numerosos principios terapéuticos. Las antiguas civilizaciones lo sabían y recién ahora la ciencia esta descubriendo la acción de gran cantidad de antibióticos, hormonas, antioxidantes, etc., que explican los efectos curativos de las verduras. Si bien cada una aporta lo suyo, en general favorecen la fluidez natural de la sangre y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Su presencia diaria en la mesa ha demostrado su efecto preventivo en tumores.

Por su parte la clorofila nos aporta sus principios tónicos, antianémicos y bacteriostáticos, obrando como reconstituyente de tejidos, neutralizante de toxinas y preventivo de tumores pulmonares.

El poder alcalinizante de las verduras combate los efectos de la acidosis: reuma, artrosis, artritis, etc. Su contenido en minerales -y sobre todo en microminerales- hace que las verduras nos eviten problemas de descalcificación y desmineralización.

Otro beneficio del consumo genérico de vegetales es el aporte de fibra, con la cual se estimula naturalmente el peristaltismo intestinal y se combate el estreñimiento. Para conocer los efectos terapéuticos específicos de cada verdura, puede solicitar gratuitamente un folleto detallado.

DE QUE MANERA DEBEMOS CONSUMIRLAS

Por todo lo expuesto, es necesario consumir todos los días una buena dosis de vegetales frescos y la mayor parte debe ingerirse cruda. Las experiencias científicas demuestran que al ingerir alimentos cocinados, aumenta la producción de glóbulos blancos en la sangre, como si el organismo se pusiera a la defensiva. En cambio esto no ocurre cuando nuestro primer bocado es de alimentos crudos y éstos forman parte activa del plato. Es decir que la clásica ensalada debe ser parte obligada del almuerzo, por el indispensable aporte de sustancias vitalizantes (sobre todo de sales alcalinas, vitaminas termosensibles, enzimas y clorofila) que requiere nuestro organismo.

Consumiendo verduras cocinadas, es importante hacerlo al vapor (método más rápido y económico), guisadas o con el agua de cocción (reduciendo al mínimo la cantidad), a fin de aprovechar al máximo las vitaminas y las sales alcalinas. Si bien en verano las verduras son más necesarias y más abundantes, en invierno no debemos dejar de ingerirlas, para tratar de compensar la baja de vitalidad orgánica, generada por la menor exposición solar y el mayor consumo de alimentos cocinados. Cada estación del año nos brinda las variedades adecuadas a las condiciones del clima y a las necesidades del cuerpo.

QUE ES UNA VERDURA DE “CALIDAD”

- Aquella producida en nuestra zona de residencia y en la estación. Las antiguas filosofías orientales y los movimientos naturistas consideran necesario que el hombre se nutra mayoritariamente con alimentos producidos en su hábitat y en la estación del año. El suelo, el agua, el clima y las especies vegetales de cada zona geográfica proveen al ser humano de los nutrientes correctos para afrontar las exigencias del lugar y de cada estación climática. Los modernos sistemas de comercialización ofrecen como un logro, poder disponer de cualquier tipo de vegetal en cualquier momento del año. Esto genera muchísimos desequilibrios orgánicos y problemas de salud. Los vegetales y el ser humano tienen precisos equilibrios estacionales de nutrientes (sobre todo sodio y potasio) que son alterados cuando consumimos -por ejemplo- un fruto proveniente del trópico en el frío invierno serrano.

 

- Aquella que llega fresca a la cocina. Actualmente, la cadena de intermediación (productor, acopiador, mercado, minorista) necesita tiempos prolongados entre la recolección de la verdura y la llegada a manos del consumidor. Los vegetales pasan gran parte del tiempo en cámaras frigoríficas o exhibidas al aire, lo cual reduce inevitablemente su contenido vitamínico y energético.

 

- Aquella cultivada sin fertilizantes químicos. El uso y abuso de fertilizantes inorgánicos (sobre todo nitrogenados) genera rápidamente volumen en los vegetales, en detrimento de su calidad. Además del sabor y el perfume, esto disminuye el contenido de aminoácidos, vitaminas y microminerales. Esta problemática se ve agravada por el agotamiento del suelo en microminerales, elementos claves para los procesos vitales en la tierra y en nuestro cuerpo. Carencias en el organismo de vitamina A, magnesio, cobre, litio, manganeso y molibdeno, por ejemplo, están asociadas a desarrollo de cáncer, afecciones virales, anemia, mala absorción de calcio, problemas reproductivos, caries dentales y problemas nerviosos. Por otra parte la fertilización química aumenta el contenido de nitratos, sustancia que el organismo convierte en las cancerígenas nitrosaminas. Los abonos químicos -y el consiguiente empobrecimiento del suelo- también disminuyen la resistencia de las plantas a insectos (los cuales deben ser combatidos con más productos tóxicos) y el tiempo de conservación de los vegetales.

 

CUADRO 1: TIEMPO DE CONSERVACION
Y PERDIDAS DE NUTRIENTES POR COCCION Y ALMACENAJE
EN HORTALIZAS CULTIVADAS CON DISTINTO TIPO DE FERTILIZACION

Tipo de Fertilización

Tiempo de conservación

Pérdidas por cocción

Pérdidas por almacenaje

Pérdidas totales

Química

2,8 meses

27,9 %

38,0 %

55,3 %

Biológica

5,7 meses

4,4 %

17,1 %

20,7 %

Fuente: Dr. H. Müller – Cooperativa de Granjas Orgánicas – Suiza

 

- Aquella recolectada en su justo momento de maduración. El pesado sistema de intermediación exige largos períodos de conservación (ya reducidos por el uso de fertilizantes químicos) y por ello se recurre a la recolección anticipada. Al no permitirse la madurez en la planta, los vegetales reducen ostensiblemente sus contenidos de nutrientes.

 

- Aquella no tratada con agrotóxicos. La agricultura “industrial”hace uso de innumerable cantidad de productos químicos tóxicos para controlar hierbas, hongos e insectos que atacan a los débiles cultivos artificializados. Hay casos -como la manzana- con más de 25 pulverizaciones en la temporada de producción. Esos residuos pasan a nuestro organismo, generando gran cantidad de afecciones y sobre todo desequilibrios en nuestro delicado sistema de glándulas y hormonas. Este tipo de contaminación, que no podemos evitar en los alimentos industrializados, puede en cambio evitarse eligiendo vegetales producidos sin uso de herbicidas ni pesticidas.

 

- Aquella regada con agua pura y limpia. Recientes escándalos periodísticos han puesto de manifiesto el uso irresponsable de aguas servidas (ricas de materia orgánica, pero también de contaminantes) en el riego de cultivos hortícolas próximos a grandes ciudades. Resulta paradójico que en una zona de agua pura, como nuestro Valle de Traslasierra, estemos consumiendo verduras “importadas”de grandes ciudades y regadas con agua contaminada.

 

- Aquella proveniente de semillas naturales. La escalada de las semillas transgénicas ha llegado a la huerta. Sería extenso referirse a los riesgos de esta manipulación genética (puede solicitarse información más detallada al respecto) pero básicamente nos expone a desconocidas reacciones alérgicas y a productos desvitalizados. Los tomates larga vida son un ejemplo palpable: además de ser insípidos, su capacidad de resistir largos almacenamientos (por la acción de un gen de pescado introducido en su ADN) le quita la energía vital de todo vegetal fresco. Para evitar la desaparición de las semillas naturales y la catastrófica pérdida de biodiversidad, las pequeñas comunidades rurales están generando sus propios bancos de semillas, volviendo a prácticas antiguas.

ALTERNATIVAS NATURALES

Siguiendo la tendencia evidenciada desde hace un par de décadas en Europa y Estados Unidos, en muchos lugares del país están desarrollándose cultivos naturales de verduras, denominadas orgánicas ó biológicas. Solo basta acercarse a los lugares de producción y comprobar el modo en que se cultivan. Esa es la mejor garantía de genuinidad y bien vale la pena perder el tiempo para verificarlo.

Otra alternativa, para aquellos que disponen de un espacio, es comenzar a producir sus propias verduras. Además de representar una excelente terapia anti estrés, el cultivo natural de nuestros alimentos representa un gran ahorro para toda la sociedad. Por un lado porque se evita la erosión de los suelos, se resguarda la calidad del agua y se ahorra gran cantidad de energía. Pero lo más importante es la mejora en nuestra calidad de vida. Si evitamos las carencias nutricionales y las intoxicaciones con productos químicos, nuestra salud se beneficiará y el ahorro en medicamentos y terapias nos compensará con creces.


CUADRO 2: CONTENIDO DE MINERALES EN VEGETALES

CULTIVADOS CONVENCIONALMENTE Y EN FORMA ORGANICA

Vegetal

Fosfatos

Calcio

Magn

Potasio

Sodio

Boro

Mang

Hierro

Cobre

Cobalto

Porotos Conv.

0,22

15,5

14,8

29,1

0,0

10

2

10

3,0

0,00

Porotos Org.

0,36

40,5

60,0

99,7

8,6

73

60

227

69,0

0,26

Repollo Conv.

0,18

17,5

13,6

33,7

0,8

7

2

20

0,4

0,00

Repollo Org.

0,38

60,0

43,6

148,3

20,4

42

13

94

48,0

0,15

Lechuga Conv.

0,22

16,0

13,1

53,7

0,0

6

1

9

3,0

0,00

Lechuga Org.

0,48

71,0

49,3

176,5

12,2

37

169

512

60,0

0,19

Los valores de fosfatos, calcio, magnesio, potasio y sodio se expresan en miliequivalentes x 100g de peso seco.

Los demás valores se expresan en partes por millón de materia seca.

Fuente: Revista Salud Alternativa – Nº 6 – Editorial xyz – Buenos Aires

QUINOA y AMARANTO

Cereales sagrados

A partir de estudios y recomendaciones provenientes de Europa y Estados Unidos, comienza a revalorizarse entre nosotros la importancia de la quínoa y el amaranto en la alimentación. Sin embargo aún pocos conocen el gran valor nutricional de estos granos, que llegaron a ser sagrados para las civilizaciones inca y azteca.

La conquista de América significó no sólo una dominación política y social para las civilizaciones indígenas, sino también un avasallamiento alimentario (ver Chía). Cultivos resistentes al frío, la sequía, la altura y los suelos pobres, permitían a los indígenas mantener correctamente nutrida a su población, que hacía alarde de fuerza, resistencia y desarrollo mental. De allí que los mayas e incas consideraran sagrados a granos como el amaranto (kiwicha para los incas) y la quínoa.

Cuando llegaron los españoles, decidieron exterminar estos cultivos por sus implicancias religiosas y el significado de autosuficiencia que tenían para los nativos. Las plantaciones fueron quemadas y su consumo fue prohibido, dándosele el rotulo despectivo de “alimentos para salvajes”. Es más, pocos saben que la aún utilizada expresión “me importa un bledo” refleja el sentimiento de desprecio de los españoles respecto al grano de amaranto. Si buscamos la palabra bledo en un moderno diccionario de la RAE, encontramos “planta anual comestible de la familia de las quenopodiáceas; cosa insignificante, de poco o ningún valor”.

Cinco siglos después, la FAO (Naciones Unidas) declaró que “la quínoa posee el balance de proteínas y nutrientes más cercano al ideal de alimento para el ser humano”. Por su parte la NASA eligió a la quínoa como el alimento nutritivo por excelencia para los viajes espaciales, teniendo en cuenta que por sí sola puede proveer una dieta balanceada. Irónicamente son ahora europeos y estadounidenses quienes nos enseñan como consumir los granos bases de las civilizaciones madres latinoamericanas!!!

La quínoa (Chenopodium quínoa) y el amaranto (Amaranthus lividus) no son en realidad cereales, sino que pertenecen a otra rama botánica (quenopodiáceas) que incluye a verduras como la acelga y la espinaca. Sin embargo -y a pesar que sus hojas tiernas son también utilizadas en alimentación- son sus semillas las que despiertan gran interés nutricional a causa de estudios que demuestran el gran potencial proteico.

CARACTERISTICAS NUTRICIONALES

Quínoa y amaranto tienen una composición mucho más equilibrada que los cereales convencionales y sobre todo mayor cantidad y calidad de proteínas. Ambas semillas poseen similar composición, razón por la cual las consideramos en conjunto. Más allá de poseer un 18% de proteínas contra un 10-14% de los cereales convencionales, lo que importa es el valor biológico de estas proteínas. Este índice se define en base a la presencia de los distintos aminoácidos que permiten construir las proteínas, que luego son utilizadas por el organismo. El valor más alto (95) corresponde al huevo y significa que cada 100g de proteínas ingeridas, 95 son asimiladas.

Para la quínoa el índice es 75, considerado alto si lo comparamos con la carne (60), la leche (72), el trigo (60) y el maíz (44). La explicación de este elevado valor biológico tiene que ver con su equilibrada composición de aminoácidos esenciales. Los cereales clásicos tienen carencias de lisina, metionina y cisteína, punto fuerte de estos granos. Por ejemplo, la quínoa tiene 5 veces más lisina y más del doble de metionina que el trigo. Sus valores son muy parecidos a los de la leche; de allí su índice similar. Tanto la quínoa como el amaranto no tienen gluten, razón por la cual pueden ser consumidas por celíacos.

Esta calidad de aminoácidos favorece incluso el aprovechamiento proteico de los cereales convencionales cuando se consumen juntos. En su intuitiva sabiduría, es lo que hacían mayas y aztecas, combinando estos granos con maíz. La explicación de esta calidad proteica reside en la gran cantidad de germen que posee la semilla. En la quínoa el germen representa un 30% del peso total del grano, mientras que en cereales convencionales es apenas el 1%.

Pero no solo en proteínas son fuertes la quínoa y el amaranto. Son también pobres en grasas y más ricos en hierro, calcio, fósforo, fibra y vitamina E, con respecto a los cereales clásicos. También poseen apreciable cantidad de vitaminas del grupo B. Agregar un 30% de quínoa a una dieta totalmente carente de vitamina B, basta para garantizar un desarrollo orgánico normal. Quínoa y amaranto son pues alimentos adecuados para celíacos, diabéticos, regímenes hipocalóricos, niños, adolescentes, ancianos y convalecientes.

USOS Y APLICACIONES

Ambos granos son de cocción rápida y poseen un sabor suave y agradable, similar al mijo, aunque de textura más crocante. Como otros cereales, se benefician de un ligero tostado previo, pero en el caso del amaranto debemos ser cuidadosos. Este grano tiene un comportamiento similar al maíz pisingallo, es decir que explota y se convierte en grano inflado.

Precisamente es una de las formas populares de su consumo en Centroamérica; las palomitas o inflados de amaranto se venden por las calles y se utilizan en el desayuno. Para hacerlas se utiliza la misma técnica empleada para el pororó, usándose las semillas que no se abren, como si fuese sésamo tostado.

También se muelen los granos, en forma de harina o sémola, a fin de combinarlos con otros cereales clásicos, como el trigo. De este modo se suple la carencia de gluten de estos granos (que dificulta su empleo aislado en panificación) y se mejora el valor proteico del cereal convencional. Asimismo se pueden germinar muy fácilmente, proceso que evita la cocción y la destrucción de nutrientes termosensibles (vitaminas, enzimas, etc). Ver método de germinación en “Recetas”.

Volviendo a la cocción base de estos cereales, luego del lavado y un breve tostado, se adiciona doble cantidad de agua y se cocinan durante 15 minutos a fuego lento. No debe agregarse sal durante la cocción. Generalmente triplican el volumen una vez cocinados. Pueden usarse en rellenos, budines, tartas, ensaladas, sopas, pizzas, croquetas, tortillas, etc. En las recetas culinarias, la palabra quínoa puede ser reemplazada indistintamente por amaranto.

ALGUNAS RECETAS CON QUÍNOA O AMARANTO

Budín con zanahoria

1 taza de quínoa cocida, ½ taza de puré de zanahoria, 2 cebollas picadas, 2 dientes de ajo picados, 1 morrón en tiras, 1 taza de acelga o espinaca cruda picada, 2 huevos, 1 cucharada de semillas de girasol peladas, 1 cucharada de aceite de oliva, sal marina enriquecida, nuez moscada, jengibre.

Rehogar la cebolla con el ajo y el morrón. A la mitad de esta preparación adicionar la quínoa, 1 huevo, sal y jengibre. Si quedara muy suelto, puede espesarse con germen de trigo. Mezclar aparte el puré de zanahoria con el resto del rehogado, la acelga o espinaca, el huevo, las semillas de girasol y condimentar. En una budinera, aceitada y espolvoreada con salvado de avena, volcar primero la mitad de la mezcla con quínoa, luego la mezcla con zanahoria y finalmente el resto de quínoa. Cocinar en horno moderado hasta que se note firme. Puede aderezarse con bechamel de sésamo (disolver 3 cucharadas de tahin en 3 cucharadas de agua caliente, agregando nuez moscada y sal marina enriquecida).

Zapallitos rellenos

6 zapallitos, 1 taza de quínoa cocida, 1 morrón picado, 1 cebolla picada, 1 diente de ajo picado, 2 cucharadas de aceite de oliva, 2 huevos, 4 nueces picadas, 1 cucharada de rebozador de arroz, 1 cucharada de salsa de soja, sal marina enriquecida, jengibre, nuez moscada, queso rallado vegetal.

Cocinar los zapallitos, ahuecarlos y dejarlos boca abajo hasta que se enfríen. Sofreír la cebolla, el morrón y el ajo. Agregar salsa de soja y cocinar hasta que se ablanden. Mezclar con el resto de los ingredientes. Rellenar los zapallitos, poner en plancha de hierro aceitada y gratinar. Espolvorear con queso rallado vegetal y servir.

Ensalada del Inca

1 taza de quínoa cocida, lechuga, tomate, almendras o nueces, cebolla, zanahoria rallada, pimiento morrón, aceite de oliva, sal marina enriquecida, perejil, coriandro molido, ají molido.

Mezclar las verduras finamente cortadas y la zanahoria rallada, añadir luego las frutas secas y finalmente la quínoa. Remover y agregar finalmente una salsa típica peruana, hecha de la siguiente manera: licuar 2 tomates maduros, ají molido, coriandro molido, hojas de perejil, aceite de oliva y sal.

Calabaza rellena

½ taza de nueces peladas picadas, 1 cebolla, 250g de quínoa cocida, 200g de verdura de estación (apio, acelga, espinaca, pimiento, etc), 1 calabaza mediana (aprox. 1,5 kg), hierbas (tomillo, romero, orégano, ajedrea), aceite de oliva, sal marina.

Sofreír la cebolla en un poco de aceite. Agregar las verduras y dejar unos minutos a fuego lento. Finalmente agregar las nueces, la sal y las hierbas. Retirar del fuego un minuto más tarde. Mezclar el sofrito con la quínoa. Abrir la calabaza en dos mitades, quitar las semillas y la pulpa más fibrosa del interior. Cocinar en vaporera o al horno (en fuente, boca abajo y con 1 cm de agua), hasta que esté tierna. Vaciar la calabaza con ayuda de una cuchara, cuidando no dañar la cáscara. Hacer un puré con la pulpa, mezclar con la preparación inicial, condimentar y rellenar las cavidades. Hornear a 180°C durante unos 15 minutos. Servir acompañado con una ensalada cruda.

Leche de quínoa

2 cucharadas de quínoa en grano, taza y media de agua caliente.

Remojar el grano al menos dos horas. Llevar a hervor y cocinar a fuego mínimo unos minutos. Colar con un lienzo y endulzar si es necesario. Esta leche es utilizada en los países andinos para alimentar a los bebes. No resulta alergénica, siendo muy alcalina y proteica.

Brotes de quínoa o amaranto

Lavar los granos, descartando partidos o rotos, y remojar 4/6 horas en frasco de vidrio de boca ancha. Enjuagar, descartando el agua, y colocar un tul o malla fina en la boca del frasco, sostenida con una banda elástica. Esto evitará el ingreso de insectos y facilitará el proceso de remojo y enjuague, que deberá realizarse dos o tres veces al día. Cada remojo consiste en echar abundante agua limpia en el interior del frasco, remover y luego escurrir con el frasco invertido y en posición inclinada, cuidando que las semillas queden húmedas (pero no encharcadas) y que haya ventilación en el interior del frasco (para evitar hongos). Consumir cuando el brote haya superado 2/3 veces el tamaño original de la semilla. Pueden agregarse en ensaladas, sopas, guisos, licuados, jugos… El método puede aplicarse a otras semillas pequeñas (alfalfa, lentejas, fenogreco, etc).

KEFIRKRAUT

Fermentados sin sal

Es una variación del chucrut tradicional, que combina la acción de la natural microflora del repollo con la del kéfir, mejorando las propiedades prebióticas y nutricionales de las verduras fermentadas.

Mientras el chucrut se hace con repollo y sal, el kéfirkraut combina otras verduras y permite reducir la cantidad de sal e incluso omitirla, lo cual mejora su valor nutricional. El kéfirkraut terminado tiene un pH aproximado a 4 (similar al de un vinagre suave) y buena concentración de lactobacilos, levaduras, ácidos orgánicos (láctico, acético) y otros microorganismos saludables.

El kéfirkraut es simple de hacer. Se pueden combinar muchas variedades de vegetales con el repollo: nabos, brócoli, coliflor, zanahoria, remolacha, ajo, algas marinas, semillas germinadas, manzana, etc. El proceso de fermentación se completa en 4 o 5 días, y otro tanto lleva su maduración en heladera. El kéfirkraut posee una textura fresca crujiente, y un sabor especial, delicado y único. Se presta para completar y saborizar ensaladas, sustituyendo al vinagre con su sabor particular. Combina muy bien con aceite de oliva y salsa de soja.

El método de preparación es similar al kimchi, demorando un par de días más la fermentación a temperatura ambiente y con similar proceso de “maduración” en heladera. Se necesita un frasco de vidrio o cerámica, de boca ancha, y como en el chucrut, un plato o disco de vidrio sobre el cual colocar un peso (ideal es una piedra lisa de 1kg, o bien un frasco de vidrio lleno de agua). La base es un repollo blanco, pudiéndose adicionar una zanahoria, un nabo, una manzana y un brócoli o coliflor. A eso se agregan algas marinas (kombu o wakame, rehidratadas), un puñado de germinados (lentejas o mung) y 3-4 cucharadas de nódulos de kéfir hidratados. Como en el kimchi, se necesita un cilindro de madera para presionar con fuerza.

Al repollo se le quitan un par de hojas externas (servirán para cubrir el cultivo), se lo filetea y se lo machaca vigorosamente en un cuenco para que vaya desprendiendo jugo. Se filetea el resto de las verduras y las algas hidratadas, agregándolas al repollo junto con los brotes,  mezclando y machacando bien los ingredientes en el cuenco. Se pueden agregar condimentos a gusto (semillas de comino o eneldo, enebro, hierbas aromáticas, jengibre, ajo, ají picante).

Luego se comienza el acondicionamiento en el frasco, colocando la mitad de los nódulos de kéfir (en bolsitas de tul si se los desea reutilizar o sueltos si se los consumirá). Se agrega la mitad de la mezcla de verduras, presionando por capas con el cilindro de madera. Se coloca la otra mitad de nódulos y luego el resto de las verduras, comprimiendo siempre con el cilindro (debe quedar ¼ del frasco sin llenar).

Se tapa con las hojas enteras de repollo, insertándolas en los bordes con ayuda de una cuchara, para que sellen bien el ambiente y no quede aire. Encima se coloca el plato y luego el peso para comprimir. Si los ingredientes no quedan cubiertos con su propio jugo, completar con agua limpia o jugo de vegetales (repollo, apio, zanahoria, manzana), cubriendo el plato con un par de centímetros de líquido. Resguardar el frasco con una bolsa plástica (no debe ingresar aire, polvo o insectos) y dejarlo en reposo a temperatura ambiente (20-22ºC).

Al 3º día retirar el eventual exceso de espuma (conviene dejar una bandeja bajo el frasco, para evitar derrames). La fermentación estará lista al (verano) o 5º día (invierno). Esto se puede comprobar con tiras de pH (debe llegar a 4,5-4, o sea un sabor ligeramente ácido). Se quita el peso y el disco, conservando el frasco en heladera otros 4-5 días, para completar la maduración.

Cuidar que siempre el líquido cubra las verduras; en caso de faltante, agregar agua limpia. Si la textura de las verduras no es crujiente, indica que fermentó demasiado y/o la temperatura fue elevada. El kéfirkraut se puede conservar 3 a 4 meses en heladera. Se aconseja consumirlo crudo, como guarnición, agregado en ensaladas u otras comidas como aderezo.

LINO

Muy usado en la antigüedad

Como su nombre científico lo indica, es “la mas usada entre todas las plantas” y se la siembra desde la más remota antigüedad (en Asia se cultiva desde el 5.000 a.C.) en climas templados y fríos.

 

 

La semilla de lino (Linum usitatissimum) posee una concentración de más del 20% de su peso en omega 3, porcentaje que se triplica cuando hablamos de su aceite. Junto a la chía, son las únicas fuentes vegetales con predominio de omega 3 sobre los omega 6, tanto en las semillas como en el aceite. Además de AGE, posee un concentrado de sustancias nutricionales y terapéuticas de altísima calidad. Tiene un alto contenido de minerales (potasio, fósforo, magnesio, calcio, cinc, hierro), vitaminas (B, C y E), enzimas y fibra soluble (mucílagos).

El lino es el vegetal con mayor contenido de lignanos, fitoestrógenos que ayudan al equilibrio hormonal femenino y reducen el riesgo de cáncer. Estas fitohormonas protegen especialmente contra tumores intestinales (colon) y de sensibilidad hormonal (mama, endometrio, próstata). Los lignanos no se encuentran en el aceite de lino y su aprovechamiento depende del consumo de la semilla. Este concepto también es válido para la valiosa fibra presente en la semilla de lino.

Los mucílagos presentes en el lino, pertenecen al tipo de fibra carente en la dieta moderna: la fibra soluble. Además de activar la función intestinal, nutre la flora, neutraliza el exceso de acidez, estabiliza la glucosa en sangre y regula el colesterol. La mejor forma de asumirla es a través del consumo de la semilla triturada (harina) o bien remojando una cucharada de semilla en un vaso de agua durante toda la noche. Este último sistema solubiliza el mucílago en el agua, pero al ingerir las semillas deberemos masticarlas muy bien para acceder al contenido interno de los granos.

El consumo regular de lino ayuda en problemas de piel seca, soriasis, acné, eccemas, sed anormal, síntomas menopáusicos, colesterol elevado, presión alta, constipación e inflamación intestinal. Además resulta útil en afecciones más complejas como esclerosis múltiple, lupus, enfermedades mentales, problemas cardiovasculares y circulatorios, diabetes, reumatismo, tumores y síndrome premenstrual. La medicina ayurvédica indica al lino para regenerar el tejido pulmonar, tanto en congestiones, afecciones crónica o procesos degenerativos (tumores).

Recientemente comenzó a cultivarse en nuestro país una nueva variedad de lino, denominada “gold” o “dorada”. Se trata de un mejoramiento realizado por la Universidad Estatal de Dakota (EEUU) que ha permitido lograr una variedad de mejor sabor comestible, con ligero gusto a nuez, ideal para consumirla como harina. Este sistema de consumo favorece la buena asimilación de la semilla de lino; es necesario molerla y consumirla en crudo, sin someterla a procesos de cocción que alterarían sus virtudes. Se puede espolvorear sobre cualquier comida (sopas, cereales, ensaladas, etc) a modo de condimento. De allí la importancia de preparados como el Multisemilla o el Queso Rallado Vegetal, realizados con semillas molidas de lino, girasol y sésamo.

En el caso del aceite, para obtener sus benéficos efectos es necesario que sea de primera prensada en frío (por debajo de los 40ºC) y que no posea ningún proceso de refinación; solo decantación natural. Es un aceite muy sensible a la oxidación, por su carencia de antioxidantes, lo cual obliga a preservarlo de la luz directa y de la temperatura. Por ello se lo envasa en botellas oscuras y pequeñas, aconsejándose su conservación en heladera. Se lo debe consumir crudo a cucharadas, en ensaladas o sirviéndolo sobre el plato, pero nunca expuesto a procesos de cocción.

Tanto con la semilla como con el aceite de lino, conviene ser cautos en su consumo (sobre todo en embarazos y lactancia), dada la presencia de algunos antinutrientes (lineina, una proteína de efecto purgante y un factor antagónico de la vitamina B6). También se habla de su contenido en ácido cianhídrico (característica que comparte con la almendra y otras pepitas de frutos de carozo); sin embargo las investigaciones sobre la vitamina B17 y los tumores (ver monografía “Semillas de damasco y cáncer”) valorizan este principio activo. El cuerpo dispone de una enzima (rodanasa), que neutraliza al cianhídrico y lo transforma en subproductos que no solamente no son tóxicos, sino que resultan ser nutrientes benéficos para el organismo. Esta enzima abunda en todo el cuerpo, pero no existe en las células cancerosas, que por tanto no tienen protección ni defensa contra el ácido cianhídrico. Más allá de estas disquisiciones, el consumo de un par de cucharadas diarias de semilla o aceite de lino, no ofrece ningún tipo de riesgo.

CLOROFILA

Benéfica sangre verde

Uno de los principales atributos de los vegetales, es la captación de energía fotónica y la consecuente generación de clorofila (transformación de energía luminosa en energía química). La clorofila es estructuralmente similar a la hemoporfirina, precursor de la hemoglobina, responsable del transporte de oxígeno en la sangre y cuya deficiencia se asocia a anemia. La diferencia es que la clorofila tiene un ión de magnesio en lugar de hierro. De hecho, es la clorofila la causa de la riqueza en magnesio de los vegetales y en especial las hojas verdes.

La clorofila posee efecto antianémico, por su capacidad de generar plasma sanguíneo con gran eficiencia. Otros efectos benéficos son: aporte de oxígeno al medio celular, efecto antiparasitario y elevado potencial depurativo (es la base de efectivas curas desintoxicante). En las verduras de hoja, el color verde delata la presencia de clorofila, pero otras hortalizas también contienen clorofila, como la zanahoria, aunque enmascarada por los carotenoides (beta-caroteno) que dan color naranja.

Una de las razones por la cual se germinan semillas, es poder cultivar hogareñamente tiernas hojas fijadoras de la benéfica clorofila. Por ello se usan semillas gramíneas como el trigo, la avena, la cebada o bien el sarraceno. Dado que el proceso lleva varios días, la semilla necesita el aporte nutricional de la tierra.

El objetivo de cultivar estas hojas verdes, es acceder a la elevada concentración de clorofila sintetizada por la pequeña planta. El poder depurativo, oxigenante y regenerador de la clorofila es enorme. Estos pigmentos presentes en vegetales terrestres y marinos (algas), están especializados en captar energía luminosa (fotones) para convertirla en energía química. La estructura molecular de la clorofila es exactamente igual a la hemoglobina sanguínea, con la diferencia que la clorofila tiene un ion central de magnesio en lugar de hierro.

El potencial de la hierba de germinados saltó a la luz en la década del 60, mientras se estudiaban fuentes alimentarias para la cría animal, definiéndose a la hierba de trigo (wheat grass) como el alimento más rico, enzimático y concentrado de la Naturaleza. Luego comenzó a ser utilizada por terapeutas naturistas como la Dra. Wigmore o el Dr. Moerman para curar enfermedades como el cáncer.

Por efecto de la clorofila sintetizada por los germinados en general y especialmente en las hojas tiernas, su consumo nos aporta gran cantidad de beneficios. La clorofila hace más eficiente la respiración y el metabolismo celular, activándose las funciones regenerativas, depurativas y curativas.

La clorofila de las hojas de germinados permite: depurar la sangre, eliminar toxinas del cuerpo, alcalinizar el organismo, controlar infecciones, crear un ambiente adverso para virus y parásitos, cicatrizar heridas, reducir la presión sanguínea, hacer más eficiente el ciclo de la insulina, mejorar la actividad tiroidea, modular mejor el colesterol y mejorar estados degenerativos como las esclerosis.

En el jugo de estas hojas de germinados, recogidas entre el 7º y el 10º día de cultivo, el 70% es clorofila. Si bien todas las hojas verdes contienen clorofila, la hierba joven de los brotes tiene 20 veces más concentración: 100g de hierba de germinado equivale a 2kg de la mejor verdura. Pero el secreto de las jóvenes hojas no pasa solo por la clorofila; los científicos han detectado la presencia de más de cien sustancias conocidas: poseen 11 veces más calcio que la leche, 5 veces más hierro que la espinaca, 5 veces más magnesio que la banana, 60 veces más vitamina C que la naranja, 45% más proteína que la carne y todos los aminoácidos esenciales.

Pese a todos sus atributos, la hierba de germinados nunca pudo ser comercializada e industrializada, ya que estos méritos solo se observan en la hoja fresca del brote o en el jugo, dentro de la hora de extracción. Por eso la necesidad de cultivarla en casa, y cortarla fresca, a medida que se la consume. Tampoco puede ingerirse en dosis elevadas, dado su densa concentración nutricional.

Si bien existen jugueras especiales para extraer su néctar, la forma más práctica y sencilla de aprovechar el jugo de la hierba de germinado, es masticando sus hojas o bien licuándolas unos minutos junto a una fruta como la manzana (le suaviza su sabor fuerte), eliminando la fibra (abundante) previo al consumo, mediante un colador.

Si no tenemos cultivo de germinados, o paciencia para hacerlo, podemos siempre aprovechar los beneficios de la clorofila licuando hojas de alfalfa. No cuesta nada “tirar” unas semillas de alfalfa en un rincón del patio y cosechar luego hojas de esta rústica y noble planta, que siempre rebrota y nos brinda su elevado potencial nutritivo y depurativo. También podemos recurrir a hojas espontáneas de nobles hierbas como la ortiga, el llantén o el diente de león.

MIEL DE ABEJAS

Podría considerársele el alimento perfecto, porque, además de su delicioso sabor, la miel tiene propiedades no sólo nutricionales sino medicinales

Laboriosas como nadie, las abejas, además de excelentes arquitectos, podrían considerarse los mejores y más sabios alquimistas de la naturaleza. Al fin y al cabo, su invento, la miel, ha sido utilizado como alimento en todas las épocas y culturas de la humanidad, y desde siempre se han conocido sus cualidades nutritivas y medicinales.

Los divinos y curiosos griegos encontraron en ella propiedades antisépticas, calmantes, tonificantes, diuréticas y laxantes. Incluso en la cultura egipcia formaba parte de los elementos rituales utilizados para la momificación, además de que se le incluía entre los alimentos que el difunto llevaba para no pasar hambre durante su viaje hasta el más allá.

Multisustanciosa

Debido a sus componentes, la miel está clasificada en el grupo de los alimentos hidrocarbonados, es decir, los que están formados por hidrógeno, carbono y oxígeno, elementos que proporcionan calorías al organismo, lo cual se traduce en energía.

Pero la cosa no es tan sencilla como parece. En la composición de la miel participan más de 70 sustancias diferentes, de acuerdo a la variedad, que depende del tipo y la cantidad de flores libadas por las abejas, el tipo de colmena y las condiciones climáticas y regionales. Un 60 a 80 por ciento de la miel está compuesto por monosacáridos, azúcares simples que el organismo asimila directamente; 1,7% de sacarosa; 4,8% de dextrina; 0,2% de gomas naturales, las cuales, junto a la dextrina, impiden que la miel cristalice; 0,8% de materias nitrogenadas ­proteínas y aminoácidos, entre otras­; 2,8% de materias no azucaradas; 20% de agua ­si es mayor esta proporción, se acelera el proceso de deterioro de vitaminas y enzimas­, y 0,3% de ácidos orgánicos, entre otros, ácido cítrico, láctico, fórmico y fosfórico.

No conforme con esto, la miel contiene minerales como el potasio (especialmente las oscuras, provenientes de bosques) y el fósforo, este último elemento importante para la metabolización de los hidratos de carbono; oligoelementos, como aluminio, cadmio, silicio, boro, titanio, plomo, níquel, cinc, litio, estaño, cromo y radio; pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, vitamina C y ácido pantoténico; enzimas tanto vegetales como animales (provenientes del polen de las flores y de las mismas abejas), que son las encargadas de facilitar que el organismo asimile fácilmente los azúcares sin causar problemas digestivos, e inhibinas, las cuales aportan su acción antibiótica y, actuando conjuntamente con los monosacáridos y la acetilcolina ­la cual, además, favorece la irrigación sanguínea­ aportan a la miel una acción curativa sobre heridas. Una de las razones por las que se debe evitar someter a la miel a altas temperaturas es que las inhibinas se destruyen por acción de la luz y el calor.

Quizás las malas noticias son para las personas que cuidan su dieta contando calorías, porque 100 gramos de miel contienen 325 calorías; sin embargo, esto es especialmente recomendable para quienes requieren dosis adicionales de energía, como deportistas, personas que realizan actividades con altas exigencias físicas e intelectuales, niños y ancianos. Si bien la miel es asimilada perfectamente por la inmensa mayoría de las personas, pueden darse algunos casos en que se presente alguna reacción adversa, como por ejemplo aquellos que son alérgicos al polen y, por supuesto, los diabéticos.

Fórmulas mágicas

Más allá de su dulce sabor, del innegable placer de saborearla untada sobre un trozo de pan recién tostado o agregada como edulcorante en jugos y bebidas, por sus propiedades medicinales y cosméticas, la miel puede utilizarse de muy diversas formas.

Sus propiedades cicatrizantes y humectantes la convierten en el ingrediente número uno de cremas y ungüentos para la piel. Diluida en leche tibia es una excelente loción que se aplica en el rostro y el cuerpo; mezclada con yema de huevo y unas gotas de aceite de almendras ­para cutis secos­ o jugo de limón ­para cutis grasos­ es una excelente mascarilla limpiadora y preventiva de las arrugas. Además, mezclada con una infusión de berros, sirve para atenuar las manchas en la piel, y combinada con glicerina y jugo de limón ayuda a aliviar irritaciones y quemaduras causadas por la insolación.

La miel es la estrella protagónica de centenares de remedios caseros, recetados para aliviar y prevenir toda clase de males, desde artritis y fiebre hasta un excesivo deseo sexual.

En caso de irritación en la garganta ­producida bien sea por gripe, inflamación o lesión­ o ulceraciones en la boca, se recomienda hacer gargarismos con una cucharada de miel diluida en medio vaso de agua tibia. Igualmente, en casos de tos, gracias a los monosacáridos, la miel tiene un efecto expectorante y antitusígeno.

Por su parte, a las personas que sufren de úlcera gástrica se les aconseja tomar una cucharadita de miel pura en las mañanas, dejándola diluir bien en la boca antes de tragarla; luego, debe esperarse al menos una hora antes de ingerir cualquier otra cosa.

La combinación de miel y jugo de limón también se recomienda para casos de fiebre, tomándose varias cucharaditas durante el día.

Su consumo tiene efectos positivos a nivel del corazón, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario. Igualmente, por ser rica en minerales y oligoelementos, influye sobre las enfermedades reumáticas; estimula el metabolismo hepático, por lo cual tiene un efecto desintoxicante en todo el organismo, y es un extraordinario reconstituyente.

200 RECETAS DE DELICIOSOS JUGOS

200 RECETAS DE DELICIOSOS JUGOS

COMO PREPARAR JUGOS COMBINANDO CORRECTAMENTE,

POR BRENDAN Mc CARTHY AUTOR DEL LIBRO JUMP START o Como bajar de peso en 7 dias, el que menciono en otro articulo. – COMO BAJE 50 KILOS- en este mismo blog.

Información

Todo comenzó un 14 de junio del 2010, mi esposa enfermó gravemente y esto fue el disparador de una serie de acontecimientos extraordinarios, es decir fuera de lo común, conocimos un médico, el Dr. Atilio Vera Fuentes, homeópata unicista, holístico él, quien le dijo a mi esposa –Gladys- que la iba a curar de su enfermedad “incurable”; displacia medular, anemia hemolítica auto-inmune, esplenomegalia (el vaso agrandado) de lo cual estaban a punto de intervenirla quirúrgicamente – esplenectomia- la extirpación del vaso, con las consecuencias que ello implica. La formula para su curacion no fue otra que una dieta estrictamente vegetariana, todo crudo, un proceso de desintoxicación profundo, con limpiezas colonicas, hepaticas, de riñones, purificación de la sangre a traves de un tónico herbario depurativo, etc, etc.

 

 

Mi esposa está totalmente restablecida de su salud, no solo que no la operaron, desde ese 14 de junio que no gastamos un peso mas en la farmacia!

 A causa de todo esto, por solidaridad con Gladys tambien me hice vegetariano, a poco de empezar vi el filmterricolas ó terraqueos, y luego de eso decidí no ser mas cómplice de la matanza indiscriminada de animales, en ese entonces pesaba 120 kilos, mido 1.75, estaba super obeso; luego de hacer el proceso de desintoxicacion y comenzar las limpiezas hepaticas baje 40 kilos, lentamente, sin sentirme mal nunca, sin que me quedaran colgajos de piel, comencé a sentirme mejor que nunca, yo que era un comedor compulsivo.

 Por recomendación del Dr. Me conseguí el libro Nutricion Depurativa, de Néstor Palmetti, lo aprendi casi de memoria, dejé de trabajar para atender a Gladys, eso duro tres meses y 23 dias, hasta que se repuso completamente, en ese lapso tuve que ingeniarmelas para construir un equipo de limpieza colónica en mi domicilio ya que Gladys estaba imposibilitada de moverse debido a su crisis depurativa que fue brutal y la dejo casi postrada por una semana, pero lejos de ser malo era maravilloso, ya que su cuerpo y su fuerza vital asi respondian al proceso de depuración, expulsando todas las toxinas acumuladas durante toda una vida; el construir mi propio equipo llamó la atención de Nestor Palmetti, y eso nos puso en contacto….. y aquí comienza la historia….. a través de él conocí a Hira Ratan Manek, a traves de éste el Sungazing, luego estoy convencido que Dios me guió hasta el foro de Sungazers donde encontré cientos de respuestas a mis interrogantes, comencé entonces a practicar el observar el Sol, le pedía al mismo respuestas y no me contestaba directamente, pero ponia en mis manos el libro con la información requerida, no se en que momento fue, ni a cuantos minutos, recién voy por 18 minutos a dia de hoy – 08/02/2010 – pero de repente fui sintiendo cambios internos que me sorprendian a cada instante, lo primero fue que desde ese 14 junio no encendí mas la TV, y antes era adicto a la misma, a los programas de noticias y actualidad mas que nada, estaba al pendiente de todo, y mas en política; luego cambió mi gusto por la música…. Antes odiaba, literalmente la musica clasica, o culta, como se le suele llamar, tal vez viene de arrastre de mi niñez, ya que a mi padre le fascinaba y no me dejaba escuchar en el tocadiscos de aquel entonces mis discos de moda :-) de pronto me encontré emocionándome hasta las lágrimas con Monserrat Caballé, o con Wagner, etc, un dia Sali a mi patio trasero, el cual esta lleno de plantas y árboles y de pronto mirando un árbol que me cubría todo con su follaje, comprendí que yo era parte de ese árbol, que todas esas plantas que me rodeaban y yo eramos uno….. algo me estremeció y rompí en llanto, pasaron varios meses de esto, estuve meditando acerca de lo que habia pasado, no me animaba a contarlo al foro, por eso no escribia, me parecia muy de ciencia ficción todo, luego leyendo aquí y allá me di cuenta que no soy él único que vivió esta experiencia, luego de eso sucedió que cuando volví a trabajar, luego de casi cuatro meses, pues no soporté mas y renuncié sin mas ni más, era imposible para mi quedarme en ese lugar, no tengo otro trabajo, ni siquiera en vista, pero algo me dijo sal de allí y asi lo hice; con el pasar de los dias mi cuerpo empezó a rechazar la comida sólida, solo me pedía agua o jugos, entonces tomaba jugos de zanahoria con manzana, unas veces con el agregado de un tallo de apio, otras de un pepino, o un zuchini, o jugo de uva solo, de pera, de tomate, en fin, todo hecho en la extractora de jugos, la que pasó a ser mi electrodoméstico indispensable, si miramos cronológicamente, tan solo han pasado ocho meses, el cambio en ellos ha sido abismal, cuando veo mi presente… pues es como que soy otra persona, he aprendido en estos meses todo aquello que busqué durante mas de cincuena años, siguiendo con la parte alimentación…. Luego de los jugos comencé a hacer un ayuno, me surgió espontáneamente, aclaro que ya tengo hechas ocho limpiezas hepaticas e infinidad de limpiezas colonicas, ya que tengo la maquina en mi propia casa, solo tomaba agua solarizada y los dias que no podia juntarla por no haber Sol, pues la sacaba de la misma maquina colonica, que tiene filtración por ósmosis inversa de cinco etapas mas UV (ultravioleta) de modo que entrega agua pura, llegué asi sin esfuerzo de mi parte, ya que habia decidido antes de empezar que volvería a comer al primer indicio de mi cuerpo, – por supuesto con todo el cuidado que se debe de tener al romper un ayuno – y asi llegué a los 35 (treinta y cinco) dias de ayuno, los que rompi comiendo frutas, jugo de naranja, un vaso, y una pera, porque tuvimos visita y no quise ser lo mosca blanca en la mesa, y luego segui con agua por diez dias mas, y hasta la actualidad solo tomo jugo de zanahorias, a veces como en el dia de hoy tomé 400 cm3 de jugo de uva natural, me tenté en la verduleria, actualmente peso 70 kilos, 50 kilos menos que en Junio, cuando empezó todo, tengo muy buen aspecto, todo el mundo se admira de mi piel, de mi rostro, de lo bien que se me vé, tengo mucha energia y todo el mundo quiere la receta…. Claro que no a todos le puedo hablar del Sungazing… pero a muchos se lo he predicado y ya lo están haciendo, con buenos resultados por cierto. Al menos lo de la limpieza hepatica, esto lo saqué del libro de Andreas Moritz, y de la dieta vegetariana se lo explico a quien quiera saberlo.

En cuanto a la parte espiritual, es muy abarcador el cambio, llevaria varias paginas, pero basta decir que a partir de ese magico momento ocurrido en mi casa tengo una paz que me cuesta describirla, estoy con las emociones a flor de piel, ya no juzgo, no critico, no veo todo negativo, es como que no me importa nada y me importa todo al mismo tiempo, trato de describirlo en las palabras mas simples que encuentro, hace cuatro meses comencé a practicar el O’Hoponopono, tengo pruebas tangibles e irrefutables de que funciona, Dios sabe que funciona!, comencé a leer ni yo mismo se como sucedió pero ya es, libros de metafisica, Pitagoras, Conny Mendez, Saint Germain, Heckart Tolle – El poder del Ahora – Javier Arguelles, Victor Brossa, (tiene un corto, un film que me hizo llorar de principio al fin, un balsamo para el espiritu), Osho; Chopra… cuando joven concurria a la iglesia Adventista del Septimo Dia, asi que estoy familiarizado con el estudio de la Biblia, de hecho tengo profundos conocimientos de Teologia, lejos de ser una barrera mental al contrario, me abrio mas la mente para comprender sus enseñanzas, ahora se me hizo la luz, ahora todo encaja en ese rompecabezas que tenia yo en mi cabeza – perdonen la cacofonia – ahora se que Jesús fue un gran metafisico, ahora salen a la luz muchas cosas que estaban en un obscuro rincón y que solo debia aceptarlas…. Por Fé, solo por Fé, ahora tengo la comprensión de las mismas, ahora y gracias al Universo comprendo el todo, viendo y escuchando a Nassim Haramein quedé estremecido con su testimonio, con sus enseñanzas, tan claras, tan profundas, resonaron profundamente en mi, es como si yo ya sabia lo que estaba diciendo, solo que estaba dormido muy adentro mio, todo lo que sucede es mágico, no encuentro otra definición….. bueno amigos, para presentacion creo me he extendido bastante, es que escribo con la misma fluidez con la que hablo, por eso al no costarme hacerlo es como que vuelco en el teclado todo mi sentir como si ejecutara una sinfonia en el piano y a veces no me doy cuenta y me voy lejos……….

Esta página tiene la intención de servir para fines informativos únicamente, por lo cual no se debe interpretar como un consejo médico específico. Usted deberá consultar con un proveedor médico calificado antes de tomar decisiones respecto a terapias y/o afecciones de salud.

No obstante se han estudiado de forma científica ciertas técnicas complementarias y alternas, para la mayoría de las terapias hay limitación o controversia sobre los datos de alta calidad respecto a la seguridad, eficacia y mecanismo de acción. Se recomienda, al máximo posible, que los terapeutas cuenten con licencias expedidas por una organización profesional reconocida que se adhiera a normas claramente publicadas. Además, antes de iniciar una nueva técnica o contratar a un terapeuta, se recomienda que los pacientes consulten con un profesional de la salud. Se deben considerar atentamente los beneficios y riesgos potenciales (incluye los costos financieros) así como las alternativas. La siguiente página está diseñada para ofrecer una historia y un resumen de distintas investigaciónes, opiniones y puntos de vista y la misma ni defiende ni se opone al uso de una terapia en particular.

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