Archive for the ‘Toxemia’ Category

MALAS COSTUMBRES

LAS ADICCIONES Y SUS CONSECUENCIAS

Many different tablets and medicines are on a spoonPero no solo la comodidad y el placer sensorio fundamentan nuestra “debilidad” ante los cambios de hábitos alimentarios. Es aquí donde entra en juego el rol de las adicciones, mecanismo responsable de inconscientes reacciones que racionalmente intentamos justificar de diversas formas.

Aquello que ingerimos cotidianamente, tiene una gran influencia sobre nuestro estado físico y mental. Es fácil observar como se ha incrementado el estado de apatía social en las últimas décadas, Junto a la obesidad, ha ido creciendo ese letargo colectivo, que nos impide establecer prioridades y nos hace privilegiar cosas banales respecto a temas trascendentes, como la buena salud. ¿Por qué será que tanta gente no puede corregir nocivos hábitos alimentarios? Es sorprendente saber que insospechados alimentos cotidianos son responsables de esta tendencia, reforzando la adicción por ellos mismos. Sabemos que al consumir morfina, uno se vuelve lento, apático y adicto. Esto sucede porque la morfina es una sustancia opioide. ¿Por qué somos sensibles a dichas sustancias? Porque nuestro cuerpo (sobre todo el encéfalo) posee receptores para estos péptidos opioides. ¿Por qué? Porque nosotros los producimos en caso de necesidad.

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HÁBITOS ALIMENTICIOS…PORQUÉ NO PODEMOS CAMBIAR?

Y la respuesta es simple: Porque somos adictos no reconocidos.

Aunque suene duro y pueda resultar difícil de entender desde lo racional, todo tiene una explicación. Pero ante todo es necesario remover condicionamientos muy arraigados en el paradigma dominante y debemos ver como se han ido generando y afianzando en nuestro modo de ver y pensar la realidad. Nuestro objetivo es ayudar en el imprescindible proceso de comprensión, para poder disolver nuestro condicionamiento desde la plena consciencia. Solo así podremos estar libres y en total dominio de nuestros actos, haciendo sustentable en el tiempo el indispensable tránsito del proceso depurativo. Si no resolvemos el trasfondo adictivo, el orden interno será imposible.

En el centro de la escena, encontramos las adicciones mala-alimentacion alimentarias, fenómeno que recién ahora comienza a ser considerado en algunos ámbitos de avanzada, pero que es totalmente ignorado a nivel popular. En el imaginario colectivo, el término adicciones está más bien relacionado a drogas, bebidas y criminalidad. Tal como ocurriera con el cigarrillo o el alcohol (bien visto en sus inicios), lentamente comienza a entenderse el trasfondo adictivo que envuelve a la comida. Al comienzo se pensó (y se sigue pensando) en que las personas se aferraban a la comida por una cuestión psicológica (descarga o compensación emocional).

mala-alimentacionPero recién ahora comienza a “caer la ficha” sobre las verdaderas cuestiones físico químicas que forjan la relación enfermiza y adictiva con el alimento cotidiano.

Y también ahora comenzamos a entender porqué el ser humano incorporó a su cultura alimentos que en un momento le sirvieron para la supervivencia evolutiva. El trasfondo adictivo permite entender cómo inconscientemente se reforzaron en nuestro acerbo nutricio alimentos no fisiológicos como carnes, lácteos, almidones y azúcares. A pesar de no aportar nutrientes esenciales, que no podamos obtener mediante elementos fisiológicos (frutas, hortalizas, semillas), aquellos alimentos de subsistencia quedaron incorporados a las diferentes tradiciones culturales. Y con ellos, sus consecuencias, siempre proporcionales a su incidencia dietaria. Esta comprensión nos lleva a entender mejor cómo y por qué nos aferramos a excusas mentales que justifican lo “injustificable” Socialmente homologamos una serie de comportamientos irracionales, que incluso la ciencia ayuda a convalidar. De ese modo se va instalando y reforzando un nefasto paradigma que dificulta los cambios, tanto a nivel personal como social. Todo ello da lugar a la generación de miedos y la instalación de mitos, que paralizan los imperiosos cambios de actitud frente al problema. Por ello consideramos necesario ocuparnos de estas cuestiones en el contexto de este trabajo, destinado justamente a estimular cambios trascendentes y sanadores, para nosotros y para la sociedad en su conjunto.

Por cierto no resulta fácil modificar hábitos y condicionamientos culturales, que seguramente venimos arrastrando desde la infancia y que se han ido reforzado por el “facilismo” inducido por la sencilla accesibilidad y la practicidad de los alimentos industrializados, cuidadosamente manipulados para resultar atractivos al paladar. Resulta también innegable la influencia del cambio de roles (social y laboral), que nos ha llevado a dejar la cocina en “piloto automático” o en manos del “delivery” y el microondas. La familia se ha atomizado, la mujer está menos en el hogar y no hay quién ocupe el rol rector del “ama de casa”. En base a estas nuevas necesidades, se ha montado una industria “amablemente” dispuesta a “solucionar problemas”.

Solemos escuchar: “la alimentación moderna es tan fácil, práctica y rica!!!”.

Sí, pero no intente hacer un balance sobre losque-alimentos-evitar costos ocultos de lo “práctico y sabroso”. Allí debemos incluir todo lo gastado (tiempo y plata) en estudios, tratamientos y medicación obligada; sin olvidar lo más importante: la mediocre calidad de vida que nos impide gozar de la natural plenitud. Un precio demasiado alto. ¿No le parece?

Datos obtenidos de:

Guía para una nutrición evolutiva – 1995 Salbe Ediciones Pandiani, M. y Watts, D. – Guia para la correcta utilización de vitaminas y minerales en nutrición – 1991 Tecniche Nuove Roediger Streubel, Stefanie – Minerales y oligoelementos para su salud – 1996 Robin Book Universidad Liebig – Gran guía de la composición de los alimentos – 1991 Oasis Ursell, Amanda – Alimentos saludables – 2001 Editorial El Ateneo Valerio, Nico – Alimentación natural -1992 Arnoldo Mondadori Editores Varios – Sistema de análisis y tratamiento nutricional – 2002 Cadre Editores

Rodriguez-Amaya D. Changes in carotenoids during processing and storage of foods. Archivos Latinoamericanos de Nutrición 1999; 49(1-S): 38-47.

Butz P, Fernández García A, Lindauer R, Dieterich S, Bognár A, Tauscher B. Influence of ultra high pressure processing on fruit and vegetable products. Journal of Food Engineering 2003; 56: 233-236.

Fennema OR. Química de los alimentos. Zaragoza: Acribia, S.A.; 1993.

Rodriguez-Amaya DB. Carotenoids and food preparation: the retention of provitamin A carotenoids in prepared, processed and stored foods. Washington, D.C.: OMNI/USAID; 1997.

Beatus Y, Raziel A, Rosenberg M, Kopelman IJ. Spray-drying microencapsulation of paprika oleoresin. Lebensmittel-Wissenschaft und Technnologie-Food Science and Technology 1985; 18: 28-34.

Dziezak JD. Microencapsulation and encapsulated ingredients. Journal of Food Technology 1988; 42: 136-151.

Desobry SA, Netto FM, Labuza TP. Comparison of spray-drying, drum-drying and freeze-drying for b-carotene encapsulation and preservation. Journal of Food Science 1997; 6: 1158-1162.

Selim K, Tsimidou M, Biliaderis CG. Kinetic studies of degradation of saffron carotenoids encapsulated in amorphous polymer matrices. Food Chemistry 2000; 71: 199-206.

Polyakov NE, Leshina TV, Konovalova TA, Kispert LD. Carotenoids as scavengers of free radicals in a fenton reaction: antioxidants or pro-oxidants? Free Radical Biology & Medicine 2001; 31(3): 398-404.

MI DESESPERADA BUSQUEDA

Bebo003-1Hace tres años comencé un frenético estudio sobre el cáncer, como ya saben quienes me conocen, por causa de mi esposa; tuve la oportunidad de estudiar la historia de la relación entre la dieta y la enfermedad,  me emocionó encontrar autores que hace más de ciento cincuenta años habían escrito tan elocuentemente sobre la vinculación entre la alimentación y el cáncer, entre otras dolencias. Uno de dichos autores era George Macilwain, que escribió catorce libros sobre medicina y salud. Macilwain nació y creció en Irlanda del Norte. Más tarde se trasladó a Londres, donde se convirtió en un prominente cirujano a comienzos del siglo xix…miren de que época estoy hablando….después sería miembro, y luego socio honorario, del Colegio Real de Cirujanos. A la edad de cuarenta años decidió adoptar una dieta vegetariana después de descubrir que “la grasa, los aceites y el alcohol” eran las principales causas del cáncer!

Macilwain popularizó también la teoría de la “naturaleza constitucional de la enfermedad”, referida en particular a los orígenes y el tratamiento del cáncer.

 El concepto de naturaleza constitucional de la enfermedad defendía que esta no es el resultado del deterioro de un órgano, de una célula ni de una reacción, así como tampoco la consecuencia de una causa externa que actúa de forma independiente.  La enfermedad se produce por el deterioro de múltiples sistemas orgánicos. La teoría local de
la enfermedad, que afirmaba que el individuo enferma cuando un único agente externo actúa en un lugar específico del cuerpo, se oponía a ese punto de vista. En aquella época se produjo una lucha encarnizada entre aquellos que creían en la dieta y los que apoyaban la cirugía y el uso cada vez mayor de los fármacos. Los defensores de la “enfermedad local” sostenían que la causa de la enfermedad era local y que, por lo tanto, se podía eliminar o tratar localmente con sustancias químicas aisladas. En contraste, aquellos que estaban a favor de la dieta y el estilo de vida defendían que la enfermedad era un síntoma derivado de las características “constitucionales” de todo el cuerpo.
Me impresionó comprobar que esos antiguos libros contenían las mismas ideas sobre la dieta y la enfermedad que habían resurgido en las batallas por la salud de los años ochenta y se mantenian hasta la actualidad, no hace mucho si buscan en la red encontrarán la historia del Dr. Esselstyn quien fué director de la clinica Cleveland (hablo del año 2000, no hace tanto) y tras haber curado cientos de pacientes, incluso directivos de la clinica y compañeros, con un regimen alimentario, siendo él cirujano pero declarando que descreía de la cirugia y que ésta nunca sería una respuesta a la epidemia de enfermedades cardiovasculares, y que su régimen era capaz de detener e incluso revertir los trastornos cardiacos…bla, bla, bla, pues que le dieron una patada en el trasero, en el culo bah…y tuvo que dejar de tratar al público en general so pena de tener una demanda judicial, cuantas historias repetidas no? cada médico en la historia que encuentra una solucion para erradicar las enfermedades -que no incluya una patente de algún medicamento que haga millonario a algun laboratorio o magnate -caso Tamiflú- lo hechan a patadas o lo encarcelan….   —En la actualidad, la clínica inyecta células madre con el propósito de desarrollar nuevos vasos sanguíneos para el corazón. ¿No sería más fácil detener la enfermedad? Es tremendo!, ¿verdad? ¡Resulta absolutamente increíble que recibamos consejos de salud de personas que se niegan a creer en lo obvio! la cuestíon es que al Dr. Esselstyn se le prohibió formar parte de la medicina oficial !!! . Parece que es muy peligroso que algo tan simple como los alimentos sea más poderoso que todos los conocimientos sobre píldoras y procedimientos de alta tecnología. Y además cabe mencionar la pésima enseñanza en el ámbito de la nutrición que imparten las facultades de medicina y la influencia de la industria farmacéutica, sea lo que sea, me queda muy claro que a la industria médica le importa un pito nuestra salud. La cuestion es que el pobre  dr. Essyl se quedó como el penado 14 haciendo señas, se encogia de hombros y extendiendo los brazos se limitaba a decir: “Es inconcebible” .En este punto siento tantas emociones encontradas que debo hacer un alto en la escritura……

Bien, luego de unos mates retomo el texto….es que  desde que me dediqué a investigar a fondo sobre el tema voy descubriendo cosas que a veces grito, otras me revuelco en el piso golpeando con los puños y agitando las piernas como si nadara no pudiendo entender como un negocio, trillonario por cierto como los medicamentos y sus patentes, esté por encima de la vida de todo un planeta, y como es que estamos tan ciegos, y no queremos abrir los ojos, que es peor, cuando uno trata de comunicar esto lo acusan de teorias de conspiración, o de chiflado, que no tengo fundamentos, o como hace poco me dijeron…usted no es médico! no tiene chapa! ….ahhhhh hace falta ser médico para darse cuenta del embuste, del negocio nefasto que se esconde tras la mascarada de guardapolvo blanco….mi esposa deberia estar muerta ya hace un año, espero que no me encarcelen por haberla mantenido con vida desafiando el veredicto de los sabios doctores, sobre todo por no haberle dado ni uno solo de los medicamentos por ellos recetados, tal desobediencia debería acabar con mis huesos en algún lugubre calabozo, si ellos dijeron que no habia nada mas por hacer ¿que tenia yo que entrometerme en tan sabio y contundente diagnostico, acaso abré desafiado a la santa institución restableciendo la salud de mi esposa con un régimen estrictamente vegetariano, alcalinizando, remineralizando y oxigenando su organismo, envenenado, acidificado y al borde de la hipoxia debido a los medicamentos y tratamientos que ellos sabia y concienzudamente le daban con la precision cientifica que años de estudio asi lo aconsejan, sin margen de error! Sabe Dios a que poderes he desafiado, a que leyes Universales he desobedecido, si a Essyl siendo cirujano de prestigio le hecharon a patadas en el culo, a Ehret lo asesinaron, a Max Gerson lo envenenaron dos veces con arsénico, al doctor en bioquímica Burzynski no solo lo encarcelaron, le robaron sus estudios cientificos allanando con el FBI su laboratorio, le incautaron sus bienes, se lo persiguio en una batalla legal de millones de dolares, la FDA le ROBÓ la patente de una proteina que el habia descubierto solo para patentarla ella misma…..que me harían a mi entonces? …ahhhhhhhhhh que asco por favorrr, siento naúseas y otras cosas que no me dejan seguir, a veces me dan ganas de convertirme en alguna clase de super heroe que sale a matar a tanto hijo de puta, perdonen que se me suelte la cadena, pero llevo tres años conteniendo mi desconcierto, que se fué transformando en rabia, en ira, porque esto no es un descuido, es un plan perfectamente trazado, mientras nosotros discutimos por nimiedades, que el dólar, que la bolsa, que él indice de inflación………y esto no es nada nuevo, mientras buscaba datos y me instruía, me enteré de que los académicos han estado debatiendo sobre la naturaleza de la salud durante cientos e incluso miles de años. hace casi dos mil quinientos años, Platón escribió un diálogo entre dos personas, Sócrates y Glaucón, que discuten el futuro de sus ciudades.

Sócrates afirma que las ciudades deben ser simples y que los ciudadanos han de subsistir a base de cebada y trigo, acompañados de “sabores” de aceite, aceitunas, queso y “comidas campesinas a base de cebollas y col hervidas”, y de postre “higos, habas y guisantes”, bayas de mirto y hayucos, y vino con moderación. Sócrates afirma: “Y, con toda probabilidad, pasando sus días en calma y gozando de buena salud, los ciudadanos vivirán hasta una edad avanzada”.

Pero Glaucón responde que una dieta semejante solo sería apropiada para “una comunidad de cerdos”, y que los ciudadanos deben vivir “de una forma civilizada”. Y continúa: “Deben reclinarse en sus asientos y disfrutar de los platos y postres habituales de una cena moderna”. En otras palabras, los ciudadanos deben gozar del “lujo” de comer carne. Sócrates replica: “Si lo que deseas es que contemplemos una ciudad que sufre de inflamación [. . .] También necesitaríamos grandes cantidades de todo tipo de ganado para todos aquellos a quienes les apeteciera alimentarse de ellos, ¿no es así?”.
Glaucón responde: “Por supuesto que sí”. Entonces, Sócrates añade: “¿Y no crees que con la dieta que tú propones tendríamos mayor necesidad de visitar al médico que con la que yo mencionaba?”. Glaucón no puede negarlo: “Sí, así es, en efecto”. Sócrates continúa diciendo que en esa ciudad de lujos escasearía la tierra, porque se necesitarían muchas más hectáreas para criar a los animales necesarios para alimentar a todos los ciudadanos. Esa escasez provocaría que se robaran las tierras entre sí, lo cual podría precipitar conatos de violencia e incluso una guerra y, en consecuencia, la necesidad de hacer justicia. Más aún, escribe Sócrates: “¿No es cierto que cuando la dejadez y las enfermedades abundan en una ciudad, los tribunales y consultas médicas trabajan más que nunca, y que a medida que montones de personas, incluso de buena cuna, se dedican ávidamente a ejercer estas profesiones, la ley y la medicina empiezan a mantener la cabeza bien alta? En otras palabras, en esta lujosa ciudad de dolencias y enfermedades, los abogados y los médicos serán la norma”.

En este pasaje, Platón deja las cosas muy claras: comeremos animales solamente por nuestra cuenta y riesgo. Es realmente admirable que uno de los mayores intelectuales de la historia del mundo occidental condenara el consumo de carne hace casi dos mil quinientos años, pero lo es todavía más que tan pocas personas conozcan esta historia!
Casi nadie sabe, por ejemplo, que Hipócrates, el padre de la medicina occidental, defendió la alimentación como el medio principal para prevenir y tratar las enfermedades, ni tampoco que George Macilwain conocía esta verdad ni, por último, que el hombre clave en la fundación de la Sociedad Americana del Cáncer, Frederick Hoffman, también lo sabía.
¿Cómo pudo Platón predecir el futuro con tanta precisión? Él era consciente de que consumir alimentos de origen animal no conducía a la salud ni a la prosperidad verdaderas. Por el contrario, creía que ese lujo falso basado en la posibilidad de consumir animales solo daba lugar a una cultura de enfermedad, de disputas por las tierras, de abogados y médicos.

¡Esta es una descripción excelente de algunos de los desafíos que afronta nuestro país en la actualidad!

  ¿Cómo pudo Séneca, uno de los grandes eruditos de hace dos mil años, tutor y consejero del emperador romano Nerón, saber con tanta certeza cuál era el problema de consumir animales? El gran filósofo escribió:
Un buey satisface su hambre pastando en una superficie de alrededor de media hectárea; un bosque es suficiente para varios elefantes. El hombre, sin embargo, solo puede autoabastecerse mediante el pillaje de la tierra y del mar. ¡Caramba! ¿Acaso la naturaleza nos ha dado un estómago tan insaciable y, al mismo tiempo, un cuerpo tan
insignificante? [. . .] Los esclavos de la barriga (como dice Salustio) se deben contar entre los animales inferiores, pero no entre los hombres. Mejor dicho, no entre los hombres, sino más bien entre los muertos [. . .] Podrías escribir en la puerta de sus casas: “Estos tienen una muerte anticipada”.   ¿Cómo pudo George Macilwain predecir el futuro
cuando afirmó que la teoría local de la enfermedad no conduciría a la salud? Incluso hoy en día, no tenemos medicinas ni procedimientos que prevengan, eliminen y traten de forma eficaz las causas de ninguna de las enfermedades crónicas. Será que enfermo crónico factura de por vida y enfermo que previene no es rentable al sistema médico ni a la industria farmaceutica?

Los tratamientos y métodos de prevención más efectivos han demostrado ser la dieta crudivegana y los cambios en el estilo de vida, un enfoque integral y holistico para la salud, quien les escribe y mi esposa somos el claro ejemplo de ello.

Carlos Borrás

PD. Gladys Bria te amo, sin este amor toda esta cruzada “cientifica” no habría sido posible, hoy ambos crecimos gracias a la enfermedad, nos despertó de un letargo y nos puso a trabajar en algo tan útil como difundír nuestra experiencia desinteresadamente a quien pudiera necesitarlo.

ENERGIA FOTONICA, ALIMENTO NATURAL

La Milagrosa Energía Fotónica

energía lumínicaUn aspecto que muy poco se menciona cuando se investigan las propiedades de los alimentos que nos brinda la naturaleza, está relacionado con ese inagotable y maravilloso ingrediente de la energía fotónica que se condensa en el cuerpo de las frutas, después de haber permanecido expuestas al influjo solar durante su etapa de formación y crecimiento.

 

Es justamente ese radiante y terapéutico destello que nos llega del sol, el que posibilita en las plantas esa maravillosa síntesis de todas las vitaminas, minerales, proteínas, aminoácidos, enzimas, azúcares, fitonutrientes, neurotransmisores y toda suerte de agentes portadores de salud y bienestar. En ese proceso interviene la apreciada y muy difundida clorofila, pigmento verde que actúa como intermediario entre el destello solar y la fotosíntesis creadora de sustancias nutritivas y protectoras. La energía fotónica le imprime a las frutas ese soplo vital que las hace tan saludables para el organismo humano y muy especialmente para su metabolismo energético.

Esa energía lumínica penetrando todo el día en el alma de cada especie frutal, constituye la principal fuente de bienestar para todos los seres vivos que se nutren con su pulpa. Es a través de la fotosíntesis que ese venero luminoso se convierte en distintas sustancias, todas ellas colmadas de matizados colores y bondadosas propiedades. Sin duda alguna la verde clorofila es la sustancia en la que más se patentiza esta transición de la energía lumínica en energía química, y tal vez por eso se encuentra tan diseminada a lo largo y ancho del planeta.

frutas No obstante que las frutas ostentan la excelencia de conformar el alimento más perfecto que existe en la naturaleza, toda vez que no necesitan ser sometidas a un proceso de cocción en el cual se degrada el magnesio, cambiando la viva tonalidad de la clorofila hacia un verde oliva, tal como ocurre cuando se someten a cocción las verduras. Es frecuente observar cómo algunas personas acostumbran preservar ese color, adicionando bicarbonato de sodio, sin saber que ello destruye la tiamina. Por eso las frutas son perfectas… Ellas le entregan a las células del cuerpo todo el mensaje solar sin ningún tipo de alteración, gracias a la mediación de la venerable clorofila, la cual actúa como una verdadera celda receptora, encargada de recibir y transformar el majestuoso venero lumínico en fuente de vitalidad.

Evidentemente, el radiante mensaje solar ingresa a nuestro organismo por amable conducto de los alimentos naturales y en este caso de las frutas, hospederas incansables de esa energía que les llega en forma de biofotones o partículas lumínicas, portadoras de una carga vibracional que promueve la buena salud en todas las células de nuestro cuerpo.

sol El veterano sol cuyo origen se remonta a más de 5.000 millones de años, sigue danzando en el espacio infinito con su séquito de planetas menores, a los que alimenta sin tregua con su prodigioso espectro cromático. A la manera de una gigantesca central atómica, nuestro sol convierte el hidrógeno en helio para producir una temperatura cercana a los 6.000 grados centígrados en su superficie, en tanto que su candente núcleo alcanza la increíble cifra de 15 millones de grados centígrados, temperatura que le otorga su majestuosidad dentro de nuestro sistema planetario, siempre dispuesto a emitir ingentes millones de fotones en forma permanente.

fotones El fotón es la partícula más pequeña de energía electromagnética y no cabe duda que cada uno de estos diminutos corpúsculos representa una micrométrica reproducción a escala de nuestro astro rey. Así se manifiesta la unidad que caracteriza a la energía universal. En cada fotón está consignada la historia terrena, así como la de los astros vecinos con los cuales conformamos nuestro sistema planetario. Por eso los fotones son los emisarios de la vida y de toda la alquímica Obra Creadora. Cuando las frutas reciben su milagroso influjo, de hecho actúan como antenas receptoras de esa energía divinal y a través de la fotosíntesis, ellas adquieren todo su realismo cromático, al promover ese verde tan apacible y equilibrado que nos exhibe la clorofila, ese depurativo azul con el que se viste la ficocianina y ese regio espectro de rojos, naranjas y amarillos con los cuales nos saludan los depurativos flavonoides y los restauradores carotenoides.

Alfred BovisTales partículas lumínicas que nos llegan en forma permanente durante el día, ya han sido objeto de rigurosas mediciones, las cuales han permitido establecer unos rangos que medidos en la forma de vibraciones, van a determinar los diferentes estados y comportamientos en la salud. Fue el propio Alfred Bovis en el siglo pasado, quien concibió el biómetro que lleva su nombre, compuesto en esencia por una escala capaz de medir resonancias entre 0 y 10.000 U.B. (Unidades Bovis). Cabe decir que las U.B., tienen el mismo valor y significado que las U.A. (Unidades Angstrom).

Ese curioso biómetro fue perfeccionado posteriormente por el ingeniero A. Simoneton, quien al padecer de una severa tuberculosis, logró curarse sometiendo a medición muchos alimentos, para escoger y consumir entre ellos, solamente los que mostraban una vibración alta. Alfred Bovis también se propuso testar a muchas personas y, con base en la información acopiada, pudo establecer que el cuerpo logra sanarse cuando vibra en un rango de 6.500 a 8.000 U.B.
Biómetro de Bovis

De igual manera pudo evidenciar que una persona enferma de cáncer, vibra entre 4.000 y 4.500 U.B. y una persona próxima a la muerte vibra sobre las 1.000 U.B. De este modo, las frecuencias consideradas altas son las que en su mayor parte se derivan de una adecuada asimilación de la energía fotónica y por consiguiente resultan asociadas con estados óptimos en la salud, en tanto que las frecuencias bajas son presagio de enfermedad y muerte. Asimismo pudo establecer que en estas frecuencias de baja oscilación es donde más se genera un ambiente ideal para el desarrollo de virus y bacterias indeseables.

Cada alimento que ingerimos conlleva desde luego su frecuencia particular y puede decirse con certeza que los de mayor valor lumínico y más alta vibración, corresponden a todos aquellos alimentos en estado natural y que han recibido en forma abundante el influjo solar. Tales alimentos resultan entonces los más saludables y los de mayor valor biológico. Las frutas y las verduras resuenan en frecuencias superiores a los 8.000 U.B., en tanto que todos aquellos alimentos procesados con insumos artificiales y sometidos muchas veces a rigurosos procedimientos de cocción o refinación, resultan por lo general, alimentos de baja frecuencia o nutricionalmente pobres en su valor energético y por consiguiente, promotores a la postre de muchas enfermedades. Así pues, independientemente del gusto que nos produzca su sabor, una carne frita está muy lejos de asemejarse a una naranja en su aporte vibracional. Cuando una persona en su sistema nutricional frecuenta los alimentos de baja frecuencia, más temprano que tarde la enfermedad visitará el templo de su cuerpo. En contraste, aquellas personas que se han comprometido con una sana y selectiva actitud en sus hábitos alimenticios, siempre tendrán el privilegio de poseer una salud envidiable.

arboles frutalesJustamente ese es el legado que nos traen las frutas como mensajeras del astro rey. Desde que el sol asoma en cada mañana, ellas lo saludan con renovada gratitud, porque al recibir su rayo benefactor, se convierten en depositarias de esa universal vitalidad. Todo el día las frutas permanecen recibiendo la lumínica bendición, para brindarla luego a todos los seres vivos que se nutren con su bondadosa pulpa. Basta ver la inagotable energía de un pájaro en el huerto, revoloteando todo el día entre los árboles y deteniéndose solamente para sumergir su pico en la aromática guayaba, el sugestivo mango o el apetecible banano, al tiempo que entona reiteradamente con su trino ese amor por el paisaje, mientras expresa incansablemente con su vuelo, esa danza fervorosa por la vida.

Por causa de su dieta frugívora, las aves tienen muy desarrollada la glándula pineal y eso justamente es lo que hace la energía solar en los humanos, permitiéndoles avanzar hacia estados de supremo bienestar, así como hacia niveles superiores de conciencia, circunstancia que cobra especial interés en nuestros días, pues actualmente atravesamos por un fenómeno de especial significación estelar, toda vez que nuestro sistema solar se apresta para ingresar a la galaxia, suceso que comenzará en diciembre del año 2012, y lo hará por una puerta muy especial: el gran anillo fotónico que en el espacio proyecta el padre de nuestro sol, es decir, el sol de la galaxia conocido con el nombre de Alción.

Esa es la gran noticia que hoy ocupa la atención de los terrícolas y por la cual se ha creado tanta expectativa en torno de los acontecimientos que acompañarán a esta transición hacia una nueva instancia de intensa radiación estelar. El ingreso de nuestro sistema solar a ese anillo fotónico, marcará el inicio a una nueva dimensión de la existencia, una nueva era de gran ascenso dentro de nuestro proceso evolutivo. Hoy sabemos que Alción es el rector de las pléyades, un conjunto de sistemas solares, dentro de los cuales el nuestro está próximo a ocupar el sétimo lugar, una vez se produzca el ingreso al anillo fotónico. También sabemos que nuestro sol con todos sus planetas, abraza a su padre Alción, al circundarlo en una órbita que dura 26.000 años.

En razón al comportamiento cíclico del Universo, nuestro sistema solar repite su ingreso al anillo fotónico cada 11.000 años, siendo justamente este el tiempo que dura cada Era. La travesía por el anillo fotónico tiene una duración de 2.000 años, que al decir de muchos, estarán acompañados de una constante luminosidad.

Todo parece indicar que esa poderosa radiación a la que se verá sometido nuestro sistema solar, si bien es cierto que puede llegar a producir marcados cambios en la geografía y la meteorología de nuestro planeta, también parece que podría tener un efecto muy palmario en el ordenamiento del ADN que gobierna la vida en la Tierra y concomitantemente con ello, un cambio en toda la concepción de la existencia y de nuestros valores convencionales. Al parecer, todo en el ser humano se verá modificado en esta nueva etapa de nuestra evolución y seguramente nuestra tecnología actual ingresará a un estado de completa obsolescencia.

El hombre ya no será lo mismo, pues en esta nueva etapa evolutiva podrá evidenciar ostensibles cambios en su cuerpo, en sus emociones, en su comportamiento, en su capacidad mental y en su fortaleza espiritual. Así concluimos esta era de Piscis para ingresar a la nueva era de Acuario, con una porfiada expectativa de poder ascender hacia niveles superiores de integración con el universo. Por eso al sol no podemos mirarlo solamente como una masa de luz, energía y calor, sino que, más allá de eso, nuestra fulgurante estrella es todo un venero de conciencia cósmica y una intermediaria entre los hombres y el supremo artífice de todo lo creado.

mangoEsto que parece tan insólito y hasta risible para algunos, sin lugar a duda es el diáfano mensaje que nos viene del espacio estelar a través de la energía lumínica de los fotones, esa misma que tan copiosamente se encuentra condensada en los frutos de la tierra, en esas portentosas tajadas de mango, de piña y de papaya o en ese exquisito jugo de guayaba, de lulo, de guanábana o de mora, sustancias emisarias de esa legendaria sabiduría universal y portadoras celestiales de salud y bienestar.

 

Extraído del libro:
“Frutas milagrosas”
Autor: Mauricio Bernal Restrepo
Pág. 163 a 168

ACERCA DE LOS GERMINADOS

Germinados: ¿Por qué germinar las semillas?

Por Dr. Bernard Jensen

IMG_2948 [640x480]Si Ud. Desea hacerle un bien a su cuerpo, piense en las semillas. La semilla contiene el principio de la vida y todos los elementos necesarios para iniciar hasta un árbol, tan gigantesco como la Sequoia. Para los nervios y las glándulas, las semillas son maravillosas. Cuando se germinan, su composición química cambia un poco, más aún, mejora. Su naturaleza feculosa se reduce, la vitamina C se desarrolla, y en sus últimas etapas, cuando se les descubre para que les dé la luz, se forman la clorofila y la vitamina A.

My beautiful pictureTodo el contenido proteico de la semilla también está presente en el germinado. Los germinados de semillas constituyen el alimento más fresco y lleno de vida con que podemos nutrir nuestro cuerpo. Lo verde de su clorofila es el mejor desodorante natural. Da vitalidad y se asimila rápidamente en la corriente sanguínea. Muchas vidas de madres sufriendo de hemorragias post-partum se han salvado gracias a una dieta a base de germinados. Los germinados son insuperables para proporcionar las vitaminas básicas y minerales, son un medio excelente para suplementar los elementos nutritivos de los que carecemos en nuestra alimentación diaria.

brotes de lentejas YogaTal vez usted vive en un departamento y se preocupa de cómo conseguir alimentos orgánicos que no hayan sido rociados con insecticidas y tratados químicamente; tal vez le resulta difícil conseguir vegetales frescos durante el invierno. Entonces usted debe cultivarlos en su cocina… Sí, no tan sólo es posible, sino que puede resultar muy divertido. En poco tiempo, será usted entusiasta de los germinados. Todo lo que necesita es espacio para colocar un recipiente, una cacerola, o en un frasco de a litro en un rincón cálido de su cocina, y en breve tiempo y con muy pocos cuidados, usted podrá observar el proceso de la vida desarrollarse ante sus ojos.

brotes-de-brocoli-4Cuando observamos el primer brote que sale de la pequeñísima y oscura semilla, no podemos menos que maravillarnos. La Naturaleza es en verdad pródiga con nosotros. Así es la historia de la vida: de la oscuridad nace la luz. Toda vida empieza en la oscuridad. De la oscuridad de la tierra y la cascarita protectora, la nueva planta se lanza con impulso infalible hacia arriba, hacia la luz. No importa que no haya sido plantada en la debida dirección; se acomodará siempre de modo que el brote crezca en dirección al sol, y sus raíces hacia abajo, hacia la tierra que la alimentará. Juntamos la semilla, la tierra, el sol y la lluvia, y el crecimiento de la planta se produce para fabricar el alimento para el hombre, tal como es la voluntad de la Naturaleza. Dentro del ciclo completo de desarrollo, la parte más vital se completa cuando las dos hojitas salen del brote. Ahí ya está la clorofila. Usted notará que con cualquiera de las plantas –ya sea el germinado de trigo, de centeno o de lentejas-, el proceso de evolución hasta el brote de las dos primeras hojitas, es el mismo.

germinadosHasta esta etapa, el silicio es muy importante. En el hombre, es muy necesario para la comunicación del cerebro con la estructura muscular del cuerpo. En las plantas, controla la comunicación de las raíces con el fruto. Los primeros brotes contienen vitamina C, que se encarga de combatir los gérmenes en el cuerpo, aumenta las resistencias contra los resfriados y despeja las mucosidades. Los germinados de semilla son excelentes para protegernos contra los catarros y la formación de moco.

Extraído del libro:
“Semillas y germinados” del Dr. Bernard Jensen
Págs. 47-48 (Tercera edición: 1977)

NUESTROS COMPAÑEROS DE RUTA, LOS PARASITOS

Parásitos:
Arsenal antiparasitario

Si bien el tema nutricional está desarrollado en el libro “Nutrición Depurativa”, conviene aquí puntualizar algunas recomendaciones que tienen que ver con el manejo de aliados claves en el control y prevención de la parasitosis.

Por sentido común, no debemos ingerir aquellos alimentos que estimulan el desarrollo de los parásitos. Nos referimos a los productos lácteos en general, los azúcares refinados (sacarosa, jarabe de maíz de alta fructosa), las harinas (sobre todo las refinadas), los alimentos excesivamente dulces en general…

También por lógica debemos intensificar el consumo de alimentos con reconocido efecto antiparasitario: las semillas de zapallo (tenias, áscaris, oxiuros), el ajo (áscaris, oxiuros), la cebolla (áscaris, oxiuros), la zanahoria (oxiuros, áscaris, tenia), la granada (tenias), el arándano (oxiuros), las aceitunas y el aceite de oliva, la papaya (tenias, áscaris, oxiuros), el apio, el hinojo, etc.

En general todos los alimentos amargos, las hojas verdes y sobre todo los miembros de la familia de las crucíferas, son interesantes aliados para combatir parásitos: achicoria, alcaucil, apio, raíz de bardana, berenjena, berro, brócoli, cardo blanco, coliflor, diente de león, endibia, escarola, espárrago, hakuzai, hinojo, lechuga, nabo, ortiga, perejil, pimiento, puerro, rabanito, repollo, repollito de Bruselas, rúcula, salsifí, etc.

Respecto al diente de león, es bueno puntualizar su importancia como planta clave en la cuestión parasitaria. Como bien dice Raymond Dextreit, conocido naturista francés, más allá de combatir los parásitos, es importante crear un medio que no les permita sobrevivir. Una bilis abundante y bien equilibrada en sus componentes, impide el desarrollo de larvas y huevos. Siendo uno de los mejores estimulantes de la función biliar, la ingesta de diente de león es sumamente aconsejable en todas sus formas: raíces, hojas y flores en comidas, extractos y tinturas, etc.

Dado que las verduras de hoja son responsables de contagios, a causa de la ocasional presencia de huevos, larvas, quistes y parásitos unicelulares, es recomendable un buen lavado de las mismas. De allí el hábito de remojar las hojas en agua con vinagre o limón, lavándolas bien a continuación. En este sentido, es importante un buen filtrado del agua de consumo.

El repollo es una hortaliza de elevado efecto antiparasitario. Es muy recomendable el jugo de repollo, tomando al menos 100cc diarios en ayunas, durante una semana; para mejorar su sabor puede adicionarse jugo de limón y/o zanahorias. También es útil el chucrut (repollo fermentado en sal) y el llamado yogurt de repollo (ver Apéndice). Justamente el uso de fermentados no pasteurizados (kéfir de agua, salsa de soja, miso, etc) es muy recomendable por su estimulación de la benéfica flora bacteriana, encargada de general el control sobre los huéspedes parasitarios. En este sentido son aconsejables las algas, los germinados y el agua enzimática que se obtiene remojando los brotes durante 48 horas (rejuvelac). También es recomendable el consumo del gel de la hoja del aloe.

Dado que algunos de estos elementos suelen ser rechazados por las personas parasitadas (adictas a los sabores dulces), es bueno incluirlos en batidos y licuados, mezclados con frutas y leches de semillas. En general todas las semillas poseen principios activos útiles en estos casos, sobre todo consumidas con su piel.

Es interesante el uso del zapallo como antiparasitario intestinal, dada su amplia disponibilidad y su probada inocuidad, sobre todo en niños, quienes a partir de los 5 meses de vida pueden ingerir su pulpa. También es recomendable la preparación de leche de semilla de zapallo. Se realiza con 50 gramos de semillas peladas, remojadas durante 12 horas en 500cc de agua. Luego se licua bien, agregando algo de miel. Esto se toma por la noche al acostarse. La cucurbitacina, principio activo presente en las semillas y en menor medida también en la pulpa, es efectiva en casos de lombrices (tenias, áscaris, oxiuros) y su uso está exento de riesgos.

El desparasitado con semillas de zapallo, inicia con 12 horas de ayuno previo (comenzar la abstinencia de alimentos por la tarde, tomando luego solo agua). El día del tratamiento, se consumirá solamente una combinación de semillas de zapallo peladas (100g en niños y 200g en adultos), trituradas y mezcladas con miel. Para facilitar el licuado y la ingesta, puede adicionarse agua. Esta mezcla se dividirá en 3 porciones (desayuno, almuerzo y cena). Una hora después de la última ingesta, debe tomarse un purgante (batido de aloe, como se indicó en el tratamiento genérico) y observar luego la deposición. En caso de no advertir presencia de parásitos, repetir el tratamiento 2 o 3 días después.

La familia de las liliáceas también aporta un significativo efecto antiparasitario, dado la respuesta repelente de estos compuestos azufrados. Son conocidas las recetas en base a cebolla y ajo para combatir parasitosis intestinales. Es el caso de la tintura de ajo, que se toma diluida en agua o jugos, antes de las comidas. El ajo es probadamente eficaz contra tenias, oxiuros, giardias, trichomonas y amebas, siendo de amplio espectro y muy bien tolerado por el organismo. Además el ajo aporta otros beneficios importantes, al ser fluidificante de la sangre, antihipertensivo, antioxidante, desintoxicante hepático, antitumoral, hipoglucemiante, inmunoestimulante, antiulceroso…

Otros grandes aliados antiparasitarios bien aceptados son los condimentos, que desde tiempos inmemoriales la humanidad utilizó para controlar las parasitosis. Si bien casi todos tienen efectos interesantes, merecen ser destacados la cúrcuma, la pimienta, el estragón, el tomillo, la canela, el pimentón y los chiles en general (pimiento de cayena).

En materia de hierbas con efectos antiparasitarios, podemos citar entre otras: altamisa, artemisa, acedera, ajenjo, bardana, carqueja, paico, suico, uña de gato, yerba carnicera, cuasia amarga, helecho macho, cáscara de granada, genciana, ruda, diente de león, poleo, etc. Como ya hemos visto, el uso de las hierbas es recomendable en la medida que se respeten dosificaciones y continuidad del tratamiento. Esto último es esencial para cortar los ciclos reproductivos (los parásitos mueren, pero quedan los huevos que inician el proceso vital) y evitar generar reacciones de adaptación por parte de los bichos.

No olvidar el uso de hierbas para las prácticas purgantes, recomendadas luego de cada serie desparasitante. Se puede usar el aloe vera (todas las variedades son útiles a este fin). Se corta una hoja fresca y se licua completa, con la cáscara. Luego se cuela y se toma una taza de ese jugo, sin endulzar, por la noche al acostarse y otra por la mañana en ayunas. Si no da resultado (si no produce diarrea), repetir la toma al día siguiente.

También puede usarse una efectiva mezcla purgante, combinación equilibrada de cuatro hierbas depurativas (yerba del pollo, retamilla, sen y zaragatona), cuyo sinergismo potencia el efecto laxante, tan necesario luego de un trabajo desparasitante. Actúa sobre los principales órganos internos, eliminando sustancias tóxicas y parásitos. Las hierbas se cocinan brevemente y se toma ½ litro de la decocción por la noche al acostarse y ½ litro por la mañana al levantarse. Esa noche conviene cenar abundantes frutas y verduras. Luego por la mañana conviene ingerir jugos de clorofila y/o kéfir de agua, a fin de estimular la regeneración de flora intestinal. Si no se advierte efecto laxante (diarrea), repetir al día siguiente. El momento ideal para purgar es próximo a luna llena y a fines del verano.

A nivel homeopático se puede citar la Cina 3X, como antiparasitario de amplio espectro. Se recomienda un tratamiento de 10 gotas antes de almuerzo y cena durante una semana, descansando una semana y repitiendo en la siguiente. Sobre el propóleo ya nos hemos ocupado previamente.

El uso de la arcilla como antiparasitario, es algo que los animales y las personas en estado “salvaje”, hacen en forma intuitiva. La arcilla estimula la eliminación de parásitos, tanto los unicelulares (amebas), como los gusanos, y sus toxinas, mineralizando el organismo debilitado. Se ingiere apenas una cucharadita (tamaño café) de arcilla en polvo disuelta en medio vaso de agua mineral, durante 14 días corridos en ayunas. Posteriormente descansar 7 días y luego continuar 7 días si y 7 días no. En el caso de las mujeres que tienen la menstruación deben dejar de ingerirla durante esos días. Luego continuar normalmente.

Otro recurso antiparasitario es el café, sobre todo utilizado en forma de enema, mediante una pera para ducha rectal. Uno de los efectos de la infusión de café es destruir los áscaris y sobre todo estimular el flujo biliar hacia los intestinos. Hemos visto que la bilis crea condiciones que impiden el desarrollo de parásitos y larvas.

EL NECESARIO DESPARASITADO

En Cuerpo Saludable se analizan las distintas parasitosis y los variados abordajes para combatirlas. Como bien se expresara allí, el desparasitado es un trabajo periódico y permanente, ya que estamos en continuo contacto con nuestros depredadores naturales. La periodicidad de estas prácticas y la calidad de nuestra nutrición, determinarán el grado de invasión parasitaria con la cual convivir y las consecuencias que experimentaremos.

Como en el caso de las limpiezas recién analizadas, lo más común es que el lector se enfrente por primera vez con esta temática, de la cual podrá tener vagos recuerdos infantiles si es algo mayor. Lo que era habitual hasta promediar el siglo pasado, hoy es “cosa de viejos”. Así que deberemos aprender y practicar las principales técnicas naturales.

Dado que la temática de los parásitos es vasta, poco investigada y sobre todo, no relacionada con nuestros modernos desequilibrios (mucosa permeable, debilidad inmunológica, agotamiento hepático, desorden alimentario, etc), el lector deberá ir aprendiendo, experimentando y alternando distintas opciones.

En general, recomendamos abordar el tema desde distintos ámbitos contemporáneamente: alimentos, extractos vegetales, propóleo, etc. Obviamente el abordaje múltiple incrementa la eficiencia del proceso y al mismo tiempo la magnitud de las reacciones (saludables) que se experimentarán.

Por ello cada uno deberá ir regulando el arsenal de prácticas, según su tolerancia individual. Como en el caso de las compras, hay quienes prefieren pagar en cómodas cuotas con intereses y otros que optan por abonar al contado y con descuento!!! Pero lo que no debemos hacer es pasar por alto el abordaje antiparasitario.

Resumiendo, podemos comenzar con una serie de tinturas vegetales (el caso de altamisa y suico, combinadas), luego una serie de propóleo, después una serie de clorito de sodio, posteriormente una serie con cina homeopático, luego tal vez una tanda con arcilla de ingesta, a continuación otra serie de tinturas (como genciana y eucaliptus)… y así sucesivamente. Siempre hacer un purgado depurativo al final de cada serie de tomas, con hojas de aloe o con la mezcla purgante.

En cualquier caso, es siempre importante evitar la represión de eventuales síntomas: fiebre, congestión de vías respiratorias, estado gripal, migrañas, nauseas, sensaciones depresivas… Cada uno puede ir manifestando alguno de estos síntomas, en relación a la intensidad de su parasitosis y al abordaje elegido. Los síntomas pueden darse aislados o combinados y generalmente en crisis que no exceden el ciclo de 7 días. En cualquier caso, serán siempre señal de un acertado efecto sobre los parásitos y de la correspondiente mortandad generada.

He aquí un cuadro indicativo, con una sugerencia de recursos a utilizar en secuencia y los tiempos de cada proceso. Es solo una orientación: el “orden de los factores no altera el producto” y puede adecuarse a la disponibilidad de los elementos. En la web y en los libros hay indicaciones más precisas sobre la utilización de cada elemento en particular. Es importante comprender que se trata de un proceso de mediano y largo plazo, que requiere paciencia y constancia, si pretendemos resultados liberadores.

RECURSOS ANTIPARASITARIOS                                          DURACIÓN

Tinturas (ejemplo: altamisa + suico)                                            2 meses
Propóleo                                                                                        5 semanas
Clorito de sodio                                                                             1 semana
Cina 3x                                                                                            3 semanas
Arcilla                                                                                              4 semanas
Tinturas (ejemplo: genciana + eucalipto)                                      2 meses
Propóleo                                                                                         5 semanas
Clorito de sodio…                                                                          1 semana…

Esto es sólo una apretada síntesis extraída del material desarrollado en nuestros libros, sitios web y talleres. La información está disponible para quién desee retomar las riendas de su vida. Por cierto, ahora no podemos alegar la excusa de “yo no lo sabía”. Como dice el viejo proverbio: “la ignorancia justifica, el saber condena”.

Extraído de:
www.espaciodepurativo.com.ar

DESHIDRATADO DE ALIMENTOS

Evaporar el agua contenida en los alimentos, es una técnica que la humanidad ha desarrollado desde tiempos remotos, a fin de conservar alimentos acuosos que abundan en verano, para disponer de ellos durante el invierno. Carnes y vegetales deshidratados era algo común en antiguas civilizaciones de distintas latitudes.

 El principio básico consiste en eliminar la elevada concentración de agua del alimento (en las frutas frescas supera el 90% del peso), para impedir que se desarrollen microorganismos y procesos que se nutren de la humedad. Esto da como resultado un alimento concentrado (en frutas pasas, el azúcar pasa del 6-8% al 50% del peso) y de sabor más intenso.

En el contexto de una alimentación viva, es importante disponer de algún sencillo y eficaz sistema para deshidratar alimentos en forma casera, lo cual permitirá varias cosas. Por un lado aprovechar excedentes de alimentos frescos de la forma más eficiente y menos dañina para los nutrientes. Al rehidratar los alimentos desecados, recuperamos prácticamente la total vitalidad del producto fresco, tal como lo demostraba Simoneton con su biómetro.

Otro aspecto interesante de la deshidratación, aunque tal vez más moderno, es la posibilidad de generar nuevos alimentos de buena conservación, agradable textura y sabor intenso, con los cuales podremos sustituir preparaciones tradicionales obtenidas con métodos de alta temperatura.

LOS MÉTODOS

Antiguamente la deshidratación se hacía al aire libre, tanto al sol (rapidez), como a la sombra; este método, aunque más lento, era apreciado por su capacidad de preservar el aspecto original del alimento secado. Durante el siglo pasado se desarrollaron técnicas industriales de alta eficiencia (bajo tiempo y buen aspecto), pero que suelen perjudicar la calidad nutricional, dada las temperaturas utilizadas.

Los métodos al aire libre requieren grandes espacios y cierta dosis de paciencia, cosas que hoy resultan difícil de conseguir en nuestro moderno contexto habitacional y laboral. En zonas de clima seco es habitual encontrar gente que practica los métodos tradicionales de secado, en los proverbiales zarzos de caña (eficiente soporte que permite la buena ventilación del alimento a secar) o tendederos de alambre (ideales para colgar hierbas), dispuestos en amplias galerías.

También hay deshidratadores solares, que aprovechan el principio de ascenso del aire caliente, evitando el uso de resistencias y ventiladores eléctricos. La contra de estos equipos es que debemos sacarlo al patio todos los días, dependemos enteramente del sol, y aún en lugares de alta insolación anual, podemos ver interrumpidos los procesos de secado por nubosidad o insuficientes horas de sol.

El no contar con estos espacios, ni con la disponibilidad de tiempo que requiere el control del proceso, ni con un clima lo suficientemente seco y estable, hace que debamos buscar soluciones más eficientes. Una alternativa desarrollada en Europa y EEUU son los deshidratadores eléctricos hogareños, que ahora comienzan a aparecer en nuestro medio.

A falta de deshidratador, podemos suplir su presencia con el convencional horno de cocina, calentándolo apenas, introduciendo las bandejas y dejando la puerta del horno ligeramente abierta, para permitir se salga el aire húmedo. Los inconvenientes del horno son: la necesidad de calentar cada tanto para compensar el enfriamiento y el contacto del alimento con residuos tóxicos de la combustión del gas. Pero antes que nada…

El deshidratador de cocina es un dispositivo doméstico de reciente irrupción pero que se basa en una de las tecnologías alimentarias más antiguas. Como su nombre indica, permite extraer el agua de los alimentos, a fin de conservarlos en el tiempo y obtener estructuras apetecibles. La clave de estos equipos radica en el control de temperatura y en la circulación de aire para evacuar la humedad evaporada.

La mayor practicidad la brindan los equipos eléctricos, que merced a la presencia de resistencias de bajo consumo y ventiladores controlados por termostatos, garantizan un flujo constante de aire a temperatura controlada y procesos homogéneos en cuanto a tiempo y resultados. Permiten trabajar dentro de la cocina o lavadero, son de reducido tamaño y estéticamente armónicos con el equipamiento culinario. Al disponer de bandejas fácilmente lavables, resultan higiénicos y no requieren tareas de mantenimiento.

El dispositivo consiste en un simple gabinete con bandejas deslizantes, las cuales son aireadas mediante el flujo continuo generado por un pequeño ventilador y resistencias de bajo consumo; la deshidratación se produce por efecto del flujo laminar constante. A fin de garantizar un buen compromiso entre velocidad y preservación de los nutrientes (el material a deshidratar no debería superar los 60ºC) estos equipos están dotados de resistencias y termostatos que mantienen los valores estables y controlados.

Hay equipos que disponen de una regulación de temperatura, lo cual permite una mejor eficiencia de secado, sobre todo en alimentos con elevada humedad. En estos casos y también cuando el equipo está completamente cargado, conviene comenzar con algunas horas (3-4) a temperatura alta (60ºC), a fin de forzar una evaporación inicial más rápida, completando luego el proceso a temperatura inferior (40ºC). Esto permite acortar el tiempo de secado y con ello evitar desarrollos microbianos (hongos) que se benefician de las condiciones generadas por la alta humedad inicial y las temperaturas de “incubación” (hasta 33ºC).

Elevar la temperatura en las primeras horas de secado, permite compensar la inercia térmica inicial del alimento a deshidratar. El alto tenor de humedad al inicio, dificulta la rápida elevación de temperatura del material a secar y con ello se generan las condiciones propicias para el desarrollo de hongos y bacterias (cultivos microbianos de laboratorio trabajan en 30-33ºC). Por ello la recomendación de usar temperatura alta por unas horas al inicio y luego, una vez que el material haya entrado en temperatura, bajar a la temperatura inferior. También debemos tener en cuenta hacer el proceso sin interrupciones, a fin de evitar las condiciones para el desarrollo microbiano y envasar herméticamente los deshidratados.

Siendo equipos silenciosos y automatizados, permiten secar en cualquier condición climática (temperatura y humedad) y horaria (noche). Esto posibilita que los procesos prosigan, incluso en nuestra ausencia. Los tiempos de secado son variables y dependen de varios factores: sección del producto, humedad, consistencia deseada.

Como sucede con las licuadoras, también los deshidratadores tienen sus referentes internacionales, como el popular Excalibur estadounidense, y también los lógicos inconvenientes de accesibilidad al producto. En cuanto a equipos nacionales, hemos colaborado con el desarrollo del proyecto Secakrom que permite similares prestaciones y sobre todo una respuesta local.

FRUTAS Y VERDURAS

Disponiendo de un deshidratador hogareño, podremos aprovechar la abundancia y bajo precio de vegetales en ciertos períodos del año. Simplemente es cuestión de filetear frutas y verduras, disponerlas en las bandejas evitando superposiciones y una vez secas, guardarlas en contenedores cerrados para su almacenaje. En el caso de frutas que se oxidan fácilmente a contacto con el aire (como la manzana), se aconseja pasar las fetas apenas cortadas por agua salada.

Cuanto más secos y crocantes los deshidratados, mayor y mejor será su conservación. De todos modos las frutas pueden mantener cierto grado de humedad, sin necesidad de llegar a textura crocante, como lo demuestran las tradicionales pasas. En cualquier caso, siempre antes del consumo, conviene realizar una hidratación previa (30-60 minutos en agua tibia) a fin de mejorar la asimilación de estos alimentos, concentrados por la evaporación.

Snacks y granolas

Ciertos vegetales, con cortes adecuados y rebozados, permiten obtener sabrosos bocados para picar entre horas. Es el caso de “aritos” de cebolla o “papas fritas” crudas. En el primer caso basta cortar cebollas en aros, enjuagar para eliminar el sabor fuerte y luego rebozar con el parmesano de semillas que vimos antes. En el caso de las “papas fritas”, se pueden filetear zuchinis para obtener bastones o finas láminas, que rebozamos con parmesano.

En ambos casos, disponemos los rebozados sobre la bandeja del deshidratador y secamos hasta obtener la textura deseada (más o menos crocante). Se pueden guardar en frascos. Dado que se trata de alimentos concentrados y muy sabrosos, conviene usarlos como acompañamiento de ensaladas o sopas.

Otros elementos que podemos deshidratar son los germinados (iniciar con quínoa o amaranto) y las semillas activadas (almendras, nueces), que luego podremos incorporar a granolas o sopas, o bien usar cuando no tengamos brotes y activados frescos. Sólo debemos acondicionarlos en las bandejas del deshidratador en capas delgadas, secando hasta que adquieran textura crocante; guardándolos luego en frasco cerrado. Teniendo brotes de cereales, semillas activadas y frutas deshidratadas, podemos armar nuestras propias granolas libres de cocción, agregando miel de abejas, harina de algarroba, canela en polvo, extracto de vainilla, etc.

PANES GERMINADOS

Tal vez la preparación del llamado “pan esenio” pueda ser para muchos un potente incentivo para trabajar con deshidratadores hogareños. Distintas culturas desarrollaron en la antigüedad sencillos procedimientos para consumir granos de cereales o legumbres, sin necesidad de sofisticadas moliendas y largos procesos de cocción. Estos métodos se generaron contemporáneamente en distintas latitudes, con distintos granos y bajo distintos nombres: chapatis, tortillas, piadinas, dosas, crepes, paximadias, wasabröd…

Los dosas hindúes se hacían combinando un cereal y una legumbre, que separadamente se remojaban, se molían y luego se dejaban fermentar en agua. Con esta pasta extendida en fina capa sobre una superficie caliente, se obtenían discos usados como soporte de otros alimentos. En modo similar se hacían las antiguas tortillas mejicanas. Es la forma más antigua, más sana y más nutritiva de elaborar lo que llamamos panificados.

El pan esenio

“¿Como deberíamos cocer sin fuego el pan nuestro de cada día, maestro?”, preguntaron algunos discípulos.

“Dejad que los ángeles de Dios preparen vuestro pan. Humedeced vuestro grano para que el ángel del agua lo penetre. Ponedlo entonces al aire, para que el ángel del aire lo abrace también. Y dejadlo de la mañana a la tarde bajo el sol, para que el ángel de la luz del sol descienda sobre él. Y la bendición de los tres ángeles hará pronto que el germen de la vida brote en vuestro trigo. Moled entonces vuestro grano y haced finas obleas, como hicieron vuestros antepasados cuando partieron de Egipto, la morada de la esclavitud. Ponedlas de nuevo bajo el sol en cuanto aparezca y, cuando se halle en lo más alto de los cielos, dadles la vuelta para que el ángel de la luz del sol las abrace también por el otro lado, y dejadlas así hasta que el sol se ponga. Pues los ángeles del agua, del aire y de la luz del sol alimentaron y maduraron el trigo en el campo, y ellos deben igualmen-te preparar también vuestro pan. Y el mismo sol que, con el fuego de la vida, hizo que el grano creciese y madu-rase, debe cocer vuestro pan con el mismo fuego. Pues el fuego del sol da vida al grano, al pan y al cuerpo. Pero el fuego de la muerte mata el grano, el pan y el cuerpo.”

Las antiguas comunidades esenias, en las cuales se dice vivió Jesús, disponían de una técnica sencilla y eficiente para consumir granos sin moler ni cocinar. En lugar de efectuar el proceso de transformación del grano mediante molienda y leudado, directamente germinaban los granos y luego los trituraban y los deshidrataban al sol en delgadas planchas.

Los esenios utilizaban el calor que almacenaban las piedras en el desierto, por ello extendían la masa en finas capas sobre las piedras, dejándolas todo el día expuesta al sol. En realidad este es el origen de la ostia, (en tiempos de Jesús se usaba más la cebada que el trigo) luego convertida en símbolo religioso. Hoy día podemos recuperar esa técnica, desecando finos laminados de germinados con auxilio de deshidratadores que no superan los 50ºC.

A causa de la germinación del cereal, el pan resultante adopta un característico sabor dulzón. A través de la germinación se incrementa la cualidad nutritiva del grano, sobre todo a nivel vitamínico y enzimático. Gracias a los procesos enzimáticos que se producen durante la germinación, se desarrolla una especie de predigestión y eliminación de las lectinas, proteínas del cereal que ocasionan reacciones alérgicas.

Este tipo de pan es muy recomendable para personas que deben evitar las levaduras, convalecientes, diabéticos, con tendencias alérgicas, digestiones pesadas o simplemente para quienes buscan un pan con muchos nutrientes y vitalidad. Dado que los granos de trigo, cebada y centeno contienen gluten, las personas celiacas pueden utilizar granos como el sarraceno, el mijo o la quínoa.

El proceso de elaboración del pan germinado consta de dos etapas básicas: la germinación y el deshidratado. Obtenidos los granos germinados, se los tritura ligeramente en una licuadora, con el auxilio de la mínima cantidad de agua enzimática para el correcto procesado. El objetivo es conseguir una textura suficientemente densa como para distribuir uniformemente sobre bandejas con ayuda de una espátula.

Aprovechando la capacidad integradora de la licuadora, podemos adicionar distintos elementos para enriquecer el producto final. Un ejemplo serían semillas de lino o chía, molidas; el mucílago de estas simientes aporta un útil efecto aglutinante a la masa, recomendable para facilitar el manejo de las planchas cuando utilizamos granos sin gluten. También se pueden agregar semillas activadas (girasol, nuez, sésamo, almendras), frutas pasas hidratadas (dátiles, uva, higo), sal marina, algas marinas en polvo o escamas, salsa de soja, hierbas (orégano, tomillo), condimentos… todo según el gusto y uso del consumidor.

Una vez obtenida la mezcla deseada, se la extiende sobre bandejas del deshidratador. Conviene deshidratar 2 o 3 horas a 60ºC, bajando luego la temperatura a 40ºC para completar el proceso. El tiempo de secado dependerá del espesor de la masa y la textura que pretendamos; mayor tiempo y menor espesor nos dará una estructura más crocante y mayor conservación.

GALLETAS CROCANTES

Con un concepto similar, pero mayor diversidad de opciones, podemos dar forma a galletas, crackers (muy finos y crocantes) para untar o láminas flexibles tipo panqueques, para rellenar o enrollar. Además de granos, se pueden usar vegetales (zanahoria, espinaca), semillas de lino o chía para aglutinar la masa, otras semillas activadas, pasas, harina de algarroba, algas, hierbas, condimentos… todo según el uso que se le dará (dulce, salado, base para untar, para comer solo) y los gustos o disponibilidades del elaborador.

Siempre conviene licuar con el agua mínima suficiente que garantice el adecuado funcionamiento del procesador. La estructura del licuado deberá ser más fina y homogénea en la medida que busquemos trabajar espesores reducidos y texturas más crujientes, como las crackers. En este caso comenzar licuando 2 tazas de vegetales (hojas, zanahorias, brócoli, frutas fibrosas) con ½ taza de agua. Al final agregar una taza de semillas de lino; si la licuadora no tiene capacidad para romperlas, triturarlas previamente en molinillo (harina), a fin que se integren mejor en el licuado. Los condimentos y agregados serán a gusto y según el uso (dulce o salado).

La masa se dispone homogéneamente sobre la bandeja del deshidratador, con auxilio de una espátula, en un espesor aproximado de 3 mm. Marcar en fresco los futuros cortes de las planchas con la espátula, para que luego se puedan dividir fácilmente. Facilita mucho el trabajo, contar con foliossiliconados antiadherentes que se utilizan en gastronomía (silpat).

Como vimos en el pan germinado, conviene deshidratar las primeras horas a temperatura alta, bajando a mínimo para el resto del secado, que según la humedad de la masa y del ambiente puede llevar en total 10-12 horas. En la última hora del deshidratado, conviene dar vuelta las galletas, a fin de secar correctamente la cara inferior. Finalmente, dejar enfriar 20-30 minutos para que adquiera estructura más crocante, antes de guardar en frascos herméticos… o consumir.

Panqueques flexibles

Con ligeras variantes, estas masas pueden dar lugar a panqueques; en este caso, para lograr estructuras flexibles podemos licuar una manzana (o calabaza), una taza de coco rallado, una cucharada de cúrcuma, una cucharada de curry, sal y dos tazas de agua. Si deseamos hacer panqueques dulces, reemplazamos la cúrcuma y el curry por miel y algarroba. Tras licuar bien, agregamos una taza de semillas de lino (molidas si la licuadora no las tritura) y terminamos de batir.

Luego extendemos la masa con espátula sobre la bandeja del deshidratador, marcamos los cortes y secamos 2 horas a temperatura alta. Damos vuelta y completamos a temperatura baja otras 4 horas, controlando que la masa quede seca y flexible. Podemos usar de inmediato ó guardar en heladera. Se pueden rellenar con verduras, brotes, crema de semillas, hongos, pasas, aceitunas, etc.

Extraído del libro “Nutrición Vitalizante”
Autor: Néstor Palmetti
www.espaciodepurativo.com.ar