Posts Tagged ‘clorofila’

MALAS COSTUMBRES III

LA DROGA DE LA COCINA

603416_386941278020151_1804575560_nSi bien el tema es extenso y lo tratamos detalladamente en otros ámbitos, aquí podemos resumir diciendo que la reacción de proteínas y carbohidratos en presencia del calor, genera aminas heterocíclicas. Estos compuestos son directa o indirectamente adictivos, dado que en el cuerpo actúan como neurotransmisores, influenciando sus receptores. Es el caso de los receptores de las benzodiacepinas. Las aminas heterocíclicas también pueden ocupar los receptores de la serotonina o la dopamina.

Se trata de las mismas sustancias presentes en el humo del cigarrillo, con el agravante que mediante los alimentos se ingieren cantidades mucho más elevadas. No piense que todo esto es misterioso o desconocido. A partir de los años 70, no es nada casual que muchos alimentos (derivados cárnicos, saborizantes, golosinas) comenzaran a tener como ingredientes, proteínas de leche y trigo. Básicamente los promotores del sabor (saborizantes) son proteínas deshidratadas mezcladas con azúcares y concentradas por alta temperatura, conteniendo mutagénicas betacarbolinas, que no “potencian el gusto” pero influencian nuestros receptores de neurotransmisores. Tal como promocionan las industrias fabricantes de estos “aditivos adictivos”, el agregado de proteínas lácteas y de trigo, garantiza “fidelidad al consumo”. Además de los saborizantes, otro elemento que genera opiáceos adictivos es la cocción de alimentos aparentemente inofensivos, sobre todo cuando superamos holgadamente los 100ºC (algo común en horneados, frituras y grillados). Como se demostró hace años, 100 g de carne cocida contienen la misma cantidad de carbolinas adictivas y mutagénicas, que el humo de 1.050 cigarrillos. Entre otros efectos demostrados de las aminas heterocíclicas a nivel neurológico, hallamos, por un lado la disminución de interacción social, conducta investigadora, actividad inmunológica, sueño, fertilidad y deseo sexual; por otra parte, el incremento de ansiedad, somnolencia, amnesia, presión sanguínea, frecuencia cardíaca, deseo de alcohol, apetito, comportamiento agresivo y conductas imprudentes.

Anuncios

HÁBITOS ALIMENTICIOS…PORQUÉ NO PODEMOS CAMBIAR?

Y la respuesta es simple: Porque somos adictos no reconocidos.

Aunque suene duro y pueda resultar difícil de entender desde lo racional, todo tiene una explicación. Pero ante todo es necesario remover condicionamientos muy arraigados en el paradigma dominante y debemos ver como se han ido generando y afianzando en nuestro modo de ver y pensar la realidad. Nuestro objetivo es ayudar en el imprescindible proceso de comprensión, para poder disolver nuestro condicionamiento desde la plena consciencia. Solo así podremos estar libres y en total dominio de nuestros actos, haciendo sustentable en el tiempo el indispensable tránsito del proceso depurativo. Si no resolvemos el trasfondo adictivo, el orden interno será imposible.

En el centro de la escena, encontramos las adicciones mala-alimentacion alimentarias, fenómeno que recién ahora comienza a ser considerado en algunos ámbitos de avanzada, pero que es totalmente ignorado a nivel popular. En el imaginario colectivo, el término adicciones está más bien relacionado a drogas, bebidas y criminalidad. Tal como ocurriera con el cigarrillo o el alcohol (bien visto en sus inicios), lentamente comienza a entenderse el trasfondo adictivo que envuelve a la comida. Al comienzo se pensó (y se sigue pensando) en que las personas se aferraban a la comida por una cuestión psicológica (descarga o compensación emocional).

mala-alimentacionPero recién ahora comienza a “caer la ficha” sobre las verdaderas cuestiones físico químicas que forjan la relación enfermiza y adictiva con el alimento cotidiano.

Y también ahora comenzamos a entender porqué el ser humano incorporó a su cultura alimentos que en un momento le sirvieron para la supervivencia evolutiva. El trasfondo adictivo permite entender cómo inconscientemente se reforzaron en nuestro acerbo nutricio alimentos no fisiológicos como carnes, lácteos, almidones y azúcares. A pesar de no aportar nutrientes esenciales, que no podamos obtener mediante elementos fisiológicos (frutas, hortalizas, semillas), aquellos alimentos de subsistencia quedaron incorporados a las diferentes tradiciones culturales. Y con ellos, sus consecuencias, siempre proporcionales a su incidencia dietaria. Esta comprensión nos lleva a entender mejor cómo y por qué nos aferramos a excusas mentales que justifican lo “injustificable” Socialmente homologamos una serie de comportamientos irracionales, que incluso la ciencia ayuda a convalidar. De ese modo se va instalando y reforzando un nefasto paradigma que dificulta los cambios, tanto a nivel personal como social. Todo ello da lugar a la generación de miedos y la instalación de mitos, que paralizan los imperiosos cambios de actitud frente al problema. Por ello consideramos necesario ocuparnos de estas cuestiones en el contexto de este trabajo, destinado justamente a estimular cambios trascendentes y sanadores, para nosotros y para la sociedad en su conjunto.

Por cierto no resulta fácil modificar hábitos y condicionamientos culturales, que seguramente venimos arrastrando desde la infancia y que se han ido reforzado por el “facilismo” inducido por la sencilla accesibilidad y la practicidad de los alimentos industrializados, cuidadosamente manipulados para resultar atractivos al paladar. Resulta también innegable la influencia del cambio de roles (social y laboral), que nos ha llevado a dejar la cocina en “piloto automático” o en manos del “delivery” y el microondas. La familia se ha atomizado, la mujer está menos en el hogar y no hay quién ocupe el rol rector del “ama de casa”. En base a estas nuevas necesidades, se ha montado una industria “amablemente” dispuesta a “solucionar problemas”.

Solemos escuchar: “la alimentación moderna es tan fácil, práctica y rica!!!”.

Sí, pero no intente hacer un balance sobre losque-alimentos-evitar costos ocultos de lo “práctico y sabroso”. Allí debemos incluir todo lo gastado (tiempo y plata) en estudios, tratamientos y medicación obligada; sin olvidar lo más importante: la mediocre calidad de vida que nos impide gozar de la natural plenitud. Un precio demasiado alto. ¿No le parece?

Datos obtenidos de:

Guía para una nutrición evolutiva – 1995 Salbe Ediciones Pandiani, M. y Watts, D. – Guia para la correcta utilización de vitaminas y minerales en nutrición – 1991 Tecniche Nuove Roediger Streubel, Stefanie – Minerales y oligoelementos para su salud – 1996 Robin Book Universidad Liebig – Gran guía de la composición de los alimentos – 1991 Oasis Ursell, Amanda – Alimentos saludables – 2001 Editorial El Ateneo Valerio, Nico – Alimentación natural -1992 Arnoldo Mondadori Editores Varios – Sistema de análisis y tratamiento nutricional – 2002 Cadre Editores

Rodriguez-Amaya D. Changes in carotenoids during processing and storage of foods. Archivos Latinoamericanos de Nutrición 1999; 49(1-S): 38-47.

Butz P, Fernández García A, Lindauer R, Dieterich S, Bognár A, Tauscher B. Influence of ultra high pressure processing on fruit and vegetable products. Journal of Food Engineering 2003; 56: 233-236.

Fennema OR. Química de los alimentos. Zaragoza: Acribia, S.A.; 1993.

Rodriguez-Amaya DB. Carotenoids and food preparation: the retention of provitamin A carotenoids in prepared, processed and stored foods. Washington, D.C.: OMNI/USAID; 1997.

Beatus Y, Raziel A, Rosenberg M, Kopelman IJ. Spray-drying microencapsulation of paprika oleoresin. Lebensmittel-Wissenschaft und Technnologie-Food Science and Technology 1985; 18: 28-34.

Dziezak JD. Microencapsulation and encapsulated ingredients. Journal of Food Technology 1988; 42: 136-151.

Desobry SA, Netto FM, Labuza TP. Comparison of spray-drying, drum-drying and freeze-drying for b-carotene encapsulation and preservation. Journal of Food Science 1997; 6: 1158-1162.

Selim K, Tsimidou M, Biliaderis CG. Kinetic studies of degradation of saffron carotenoids encapsulated in amorphous polymer matrices. Food Chemistry 2000; 71: 199-206.

Polyakov NE, Leshina TV, Konovalova TA, Kispert LD. Carotenoids as scavengers of free radicals in a fenton reaction: antioxidants or pro-oxidants? Free Radical Biology & Medicine 2001; 31(3): 398-404.

CLOROFILA, ORO LIQUIDO….GRATIS,

ClorofilaCLOROFILA: LA SANGRE VERDE

¿Qué es la clorofila o “sangre verde”?
La clorofila es energía del sol en forma líquida. Es el pigmento fotoreceptor responsable de la primera etapa en la transformación de la energía de la luz solar en energía química y, consecuentemente, la molécula responsable de la existencia de vida superior en La Tierra.

¿Por qué se le denomina “sangre verde”?
En 1913 el químico alemán Dr. Richard Wilsstatter descubrió que salvo la diferencia de sus núcleos de magnesio y hierro respectivamente, la estructura molecular de la clorofila es casi idéntica a la de la hemoglobina en la sangre humana (molécula encargada del transporte de oxígeno en el cuerpo). Una vez ingerida rápidamente se transforma en hemoglobina y aumenta nuestra oxigenación. Es por ello que la clorofila es considerada como el mejor anti- anémico natural. Y es debido a su condición oxigenante que la clorofila tiene el poder de desintoxicar y regenerar nuestro cuerpo en el nivel molecular y celular, promoviendo la salud de los sistemas circulatorio, digestivo e inmune. Es altamente recomendable para eliminar los tóxicos y alteradores genéticos (causales del cáncer) como el diesel, el humo del tabaco y el polvo del alquitrán, sin mencionar los contaminantes alimenticios. La clorofila retira estos componentes acoplándose con ellos para desactivarlos y eliminarlos por las vías de drenaje normales del cuerpo humano.

¿Cuáles son las propiedades sanadoras de la clorofila? Dada su capacidad oxigenante y alcalinizante, el espectro de acción de la clorofila es muy amplio:
– Ayuda en la prevención del cáncer
– Provee hierro a los órganos
– Mejora la condición anémica
– Limpia y desodoriza los tejidos del intestino
– Ayuda a purificar el hígado
– Ayuda a mejorar de hepatitis
– Regula la menstruación
– Ayuda a la condición hemofílica
– Mejora la producción de leche
– Ayuda a la rápida sanación de heridas
– Elimina hedores corporales
– Combate a las baterías en las heridas
– Limpia dientes y encías
– Elimina el mal aliento
– Alivia el dolor de garganta
– Beneficia las amígdalas inflamadas
– Calma tejidos ulcerosos
– Calma hemorroides y almorranas
– Mejora catarros
– Revitaliza el sistema vascular de las piernas
– Mejora las venas varicosas
– Reduce el dolor causado por inflamación
– Mejora la visión… entre muchas otras…

¿Cuál es la mejor forma de ingerir la clorofila?
Según Boutenko, la mejor forma de ingerir la clorofila es en ayunas y en su forma natural y líquida. Las mejores fuentes de la clorofila son las hojas verdes, especialmente las de color verde oscuro. También se encuentra en las algas.

¿Por qué preferir la clorofila en su forma líquida y natural?
Porque hoy en día consumimos pocas hojas verdes y de forma líquida podemos consumir más, y porque casi nadie se toma el tiempo de masticar suficientemente las hojas verdes hasta que queden hechas papilla, requisito fundamental para absorber adecuadamente todos sus nutrientes, incluyendo la clorofila.

Es mejor en su forma natural porque la llamada “clorofila” envasada, no es clorofila: para hacerla más estable le han cambiado el núcleo, el que no es magnesio, sino cobre. Además, ¿para que comprarla en forma artificial, cuando puedes obtenerla gratis o a bajo costo en su forma natural, y con más nutrientes?

Bibliografía: Victoria Boutenko, “Green smoothie revolution. The Radical Leap Toward Natural Health”(1) Boutenko, V. (2005). Green for life. Canada; Raw Family Publishing

CLOROFILA HECHA EN CASA

En el video muestro como hacer este maravilloso jugo en nuestra propia cocina

HACE TU PROPIA CLOROFILA

Wheatgrass (pasto de trigo), sus maravillosos beneficios y 10 tips para hacerlo crecer en tu cocina.

Beneficios del wheatgrass o pasto de trigo 4_0.jpg


El Wheatgrass (Zumo de pasto de trigo) es un superalimento completo que contiene todas las vitaminas y la mayoría de los minerales necesarios para el mantenimiento y el bienestar humano. Esta potente clorofila cruda, es también una proteína completa que contiene 17 aminoácidos, haciéndolo un alimento tres veces más proteico que la carne. Contiene casi 30 enzimas y un poderoso antioxidante que inhibe la formación de los radicales libres.

Ann Wigmore, que fue la primera persona en investigar y promover el Wheatgrass, probó los grandes beneficios que este alimento nos ofrece:

– Purifica y limpia la sangre. Alcaliniza y desintoxica.

Reestructura la sangre y tiene un gran efecto sobre el sistema circulatorio y el suministro de oxígeno. La clorofila que contiene el wheatgrass y la hemoglobina (glóbulos rojos) son molecularmente similares. La única diferencia real es que el elemento central de la clorofila es magnesio y de la hemoglobina es hierro. La clorofila tiene la habilidad de descomponer el dióxido de carbono venenoso y la liberación de oxígeno libre. Esto inhibe y reduce la acción de bacterias anaerobias (una enfermedad que producen micro-organismos). Se ha demostrado que el Wheatgrass produce glóbulos rojos rápidamente después de su ingestión. Se normaliza la presión arterial alta y estimula el crecimiento de células sanas del tejido.

– En combinación con alimentos vivos, es muy bueno para los trastornos de la sangre de todo tipo, incluso anemia.

– Ayuda en la desintoxicación y la regeneración del hígado. Elimina los metales pesados.

– Es antibacteriano y antiviral.

– Nutre el cerebro y el sistema inmunológico.

– Regula el metabolismo.

– Previene las enfermedades degenerativas.

– Limpia y purifica los intestinos. Después de un enema, el Wheatgrass es excelente para la curación y desintoxicación de las paredes del colon, así como la depuración de los órganos internos. Es excelente en casos de estreñimiento en mantener los intestinos activos.

– Drena el sistema linfático, llevándose las toxinas del cuerpo.

– Aumenta las células sanas y previene los cabellos grises. Ayuda a superar la caspa. Frotar el jugo en el cuero cabelludo, esperar diez minutos, champú y enjuague.

– Protege la dentadura y alivia el dolor dental. Manteniendo el jugo un rato en la boca se previene la caries dental, se alivia el dolor de garganta y calma un dolor de muelas.

– Previene y elimina la candidiasis. Poniendo la pulpa o jugo de Wheatgrass en la vagina, aliviar las molestias por candidiasis.

– Reduce la obesidad.

– Alivia la artritis y el reumatismo. Cuando hay un desequilibrio o una lesión en los tendones o articulaciones, enfermedades degenerativas, etc, quiere decir que hay una acumulación natural de la mucosa en la linfa particular de la zona. Esta mucosa se encapsula, ayudando a asegurar el flujo adecuado de líquido linfático. El Wheatgrass ayuda a la descomposición de la mucosa y permite que drene, aliviando la presión.

– Reduce la tendencia adictiva.

– Mejora el aliento.

– Reduce la presión arterial alta y aporta hierro en la sangre que ayuda a la circulación.

– Reduce la psoriasis y la EXCEM. Reduce las manchas de envejecimiento y frena la aparición de arrugas en la piel. También tiene efectos beneficiosos sobre los capilares.

– Ayuda a vencer el envejecimiento y da energía a las hormonas sexuales.

– Puede ser utilizado como un esterilizador de agua y para limpiar las verduras de residuos tóxicos.

El Wheatgrass, además, es una fuente muy potente de enzimas. Es un energizante y la vitalidad que obtenemos a partir de un zumo de 6 cl. de pasto de trigo es equivalente al valor nutricional de alrededor de 2 kilos de vegetales verdes orgánicos en contenido de vitaminas y minerales. En un estómago vacío, este sorbete verde es asimilado a la sangre en unos 20 minutos. La vitalidad se mantiene durante todo el día.

Esta es una técnica sencilla que sólo requiere un poco de tierra, semillas, y luz del sol!

Aquí están las instrucciones simples para el crecimiento de tu propio pasto de trigo fresco:

1.- Usa ¼ de taza de trigo duro (como el trigo rojo duro de invierno) para germinar las semillas.
Remoja las semillas cubriendolas con ½ a 1 taza de agua fría (en un tazón o jarra) y dejalas reposar durante 8-12 horas.
2.- Lava y escurre las semillas muy bien, a continuación, ponerlas en la luz solar directa, a temperatura ambiente.
3.- En las próximas 12 horas, comprueba si hay brotes pequeños. Si aún no brotaron, enjuagar y escurrir de nuevo y dejarlas por otras 8-12 horas.
4.- Dále a las semillas un enjuague final, después extiéndelas de manera uniforme, pero densa en la tierra que colocaste previamente en una bandeja cuadrada de aprox. 15 x 15 cms. o un recipiente de tamaño similar. 5.- Las semillas se solapan entre sí y no necesitan estar cubiertas por la tierra. La bandeja o maceta sería ideal que tenga drenaje.
6.- Colocarlas en poca luz, a temperatura ambiente y cubrir la bandeja para mantener la luz afuera y la humedad adentro. Poner agua una o dos veces al día.
7.- En 3-4 días la hierba será de 1-2 pulgadas de alto, pero no verde todavía. Desecha la cubierta y trasladarla a un lugar bien iluminado con luz solar directa para que inicie la fotosíntesis.


8.- Continuar colocándo agua y en 8-9 días será casi de 6 pulgadas de alto y de color verde brillante!
9.-En cualquier momento después de reverdecimiento, puedes cosechar cortando justo por encima de la tierra, y justo antes de extraer el jugo o adherirlo a tu smoothie verde! Recién cortada es mejor, pero también puede ser almacenado en el refrigerador en un recipiente bien tapado. Seca bien antes de guardar y sólo usarlo dentro de los 5 días próximos.
10.- Continúa regando el pasto para obtener una segunda y tal vez incluso un tercer cultivo.

 

fuente: http://www.unavidalucida.com.ar/2012/07/wheatgrass-pasto-de-trigo-sus.html

 

VERDURAS ORGÁNICAS

Cantidad y calidad

Además de aportar nutrientes básicos para los procesos vitales de nuestro organismo, las verduras también nos curan y nos desintoxican. Cada vez hay más estudios científicos que corroboran la sabiduría intuitiva de nuestros ancestros. De allí la importancia de incrementar su uso. Pero lamentablemente el modo “industrial”de producirlas deja sus pesadas huellas; en ciertos casos disminuyendo sus cualidades terapéuticas y nutricionales, y en otros convirtiéndolas en fuente de intoxicación. O sea todo lo contrario a lo que necesitamos. De allí la importancia de conocer estos hechos y a quienes las producen.

ASPECTO NUTRICIONAL

Las verduras nos nutren de: clorofila (sobre todo las hojas verdes), abundante cantidad de sales minerales (es la fuente alimentaria más rica), vitaminas, proteínas, antioxidantes, enzimas, levaduras, fibra y agua biológicamente pura; todo ello con muy pocas calorías. La clorofila -sintetizada por las plantas a través de la luz solar y de composición similar a la hemoglobina de nuestra sangre- nos aporta la energía y la vitalidad del sol. El contenido energético y vitamínico de los vegetales ha sido medido con distintos sistemas y todos evidencian la merma que se produce con la conservación. A pocas horas de recolectados, los vegetales comienzan a acusar pérdidas, que se agravan con la exposición al aire, al frío y al calor.

Por la preponderancia de elementos alcalinos (potasio, calcio, magnesio, sodio), las verduras contribuyen a mantener la reacción básica del organismo, neutralizando ácidos. Recordemos que ésta es la condición indispensable para permitir los fenómenos vitales de nuestro cuerpo.

ASPECTO TERAPÉUTICO

Si los vegetales son importantes en la dieta por la cantidad de principios nutritivos, más importantes lo son por sus numerosos principios terapéuticos. Las antiguas civilizaciones lo sabían y recién ahora la ciencia esta descubriendo la acción de gran cantidad de antibióticos, hormonas, antioxidantes, etc., que explican los efectos curativos de las verduras. Si bien cada una aporta lo suyo, en general favorecen la fluidez natural de la sangre y reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Su presencia diaria en la mesa ha demostrado su efecto preventivo en tumores.

Por su parte la clorofila nos aporta sus principios tónicos, antianémicos y bacteriostáticos, obrando como reconstituyente de tejidos, neutralizante de toxinas y preventivo de tumores pulmonares.

El poder alcalinizante de las verduras combate los efectos de la acidosis: reuma, artrosis, artritis, etc. Su contenido en minerales -y sobre todo en microminerales- hace que las verduras nos eviten problemas de descalcificación y desmineralización.

Otro beneficio del consumo genérico de vegetales es el aporte de fibra, con la cual se estimula naturalmente el peristaltismo intestinal y se combate el estreñimiento. Para conocer los efectos terapéuticos específicos de cada verdura, puede solicitar gratuitamente un folleto detallado.

DE QUE MANERA DEBEMOS CONSUMIRLAS

Por todo lo expuesto, es necesario consumir todos los días una buena dosis de vegetales frescos y la mayor parte debe ingerirse cruda. Las experiencias científicas demuestran que al ingerir alimentos cocinados, aumenta la producción de glóbulos blancos en la sangre, como si el organismo se pusiera a la defensiva. En cambio esto no ocurre cuando nuestro primer bocado es de alimentos crudos y éstos forman parte activa del plato. Es decir que la clásica ensalada debe ser parte obligada del almuerzo, por el indispensable aporte de sustancias vitalizantes (sobre todo de sales alcalinas, vitaminas termosensibles, enzimas y clorofila) que requiere nuestro organismo.

Consumiendo verduras cocinadas, es importante hacerlo al vapor (método más rápido y económico), guisadas o con el agua de cocción (reduciendo al mínimo la cantidad), a fin de aprovechar al máximo las vitaminas y las sales alcalinas. Si bien en verano las verduras son más necesarias y más abundantes, en invierno no debemos dejar de ingerirlas, para tratar de compensar la baja de vitalidad orgánica, generada por la menor exposición solar y el mayor consumo de alimentos cocinados. Cada estación del año nos brinda las variedades adecuadas a las condiciones del clima y a las necesidades del cuerpo.

QUE ES UNA VERDURA DE “CALIDAD”

– Aquella producida en nuestra zona de residencia y en la estación. Las antiguas filosofías orientales y los movimientos naturistas consideran necesario que el hombre se nutra mayoritariamente con alimentos producidos en su hábitat y en la estación del año. El suelo, el agua, el clima y las especies vegetales de cada zona geográfica proveen al ser humano de los nutrientes correctos para afrontar las exigencias del lugar y de cada estación climática. Los modernos sistemas de comercialización ofrecen como un logro, poder disponer de cualquier tipo de vegetal en cualquier momento del año. Esto genera muchísimos desequilibrios orgánicos y problemas de salud. Los vegetales y el ser humano tienen precisos equilibrios estacionales de nutrientes (sobre todo sodio y potasio) que son alterados cuando consumimos -por ejemplo- un fruto proveniente del trópico en el frío invierno serrano.

 

– Aquella que llega fresca a la cocina. Actualmente, la cadena de intermediación (productor, acopiador, mercado, minorista) necesita tiempos prolongados entre la recolección de la verdura y la llegada a manos del consumidor. Los vegetales pasan gran parte del tiempo en cámaras frigoríficas o exhibidas al aire, lo cual reduce inevitablemente su contenido vitamínico y energético.

 

Aquella cultivada sin fertilizantes químicos. El uso y abuso de fertilizantes inorgánicos (sobre todo nitrogenados) genera rápidamente volumen en los vegetales, en detrimento de su calidad. Además del sabor y el perfume, esto disminuye el contenido de aminoácidos, vitaminas y microminerales. Esta problemática se ve agravada por el agotamiento del suelo en microminerales, elementos claves para los procesos vitales en la tierra y en nuestro cuerpo. Carencias en el organismo de vitamina A, magnesio, cobre, litio, manganeso y molibdeno, por ejemplo, están asociadas a desarrollo de cáncer, afecciones virales, anemia, mala absorción de calcio, problemas reproductivos, caries dentales y problemas nerviosos. Por otra parte la fertilización química aumenta el contenido de nitratos, sustancia que el organismo convierte en las cancerígenas nitrosaminas. Los abonos químicos -y el consiguiente empobrecimiento del suelo- también disminuyen la resistencia de las plantas a insectos (los cuales deben ser combatidos con más productos tóxicos) y el tiempo de conservación de los vegetales.

 

CUADRO 1: TIEMPO DE CONSERVACION
Y PERDIDAS DE NUTRIENTES POR COCCION Y ALMACENAJE
EN HORTALIZAS CULTIVADAS CON DISTINTO TIPO DE FERTILIZACION

Tipo de Fertilización

Tiempo de conservación

Pérdidas por cocción

Pérdidas por almacenaje

Pérdidas totales

Química

2,8 meses

27,9 %

38,0 %

55,3 %

Biológica

5,7 meses

4,4 %

17,1 %

20,7 %

Fuente: Dr. H. Müller – Cooperativa de Granjas Orgánicas – Suiza

 

Aquella recolectada en su justo momento de maduración. El pesado sistema de intermediación exige largos períodos de conservación (ya reducidos por el uso de fertilizantes químicos) y por ello se recurre a la recolección anticipada. Al no permitirse la madurez en la planta, los vegetales reducen ostensiblemente sus contenidos de nutrientes.

 

Aquella no tratada con agrotóxicos. La agricultura “industrial”hace uso de innumerable cantidad de productos químicos tóxicos para controlar hierbas, hongos e insectos que atacan a los débiles cultivos artificializados. Hay casos -como la manzana- con más de 25 pulverizaciones en la temporada de producción. Esos residuos pasan a nuestro organismo, generando gran cantidad de afecciones y sobre todo desequilibrios en nuestro delicado sistema de glándulas y hormonas. Este tipo de contaminación, que no podemos evitar en los alimentos industrializados, puede en cambio evitarse eligiendo vegetales producidos sin uso de herbicidas ni pesticidas.

 

Aquella regada con agua pura y limpia. Recientes escándalos periodísticos han puesto de manifiesto el uso irresponsable de aguas servidas (ricas de materia orgánica, pero también de contaminantes) en el riego de cultivos hortícolas próximos a grandes ciudades. Resulta paradójico que en una zona de agua pura, como nuestro Valle de Traslasierra, estemos consumiendo verduras “importadas”de grandes ciudades y regadas con agua contaminada.

 

Aquella proveniente de semillas naturales. La escalada de las semillas transgénicas ha llegado a la huerta. Sería extenso referirse a los riesgos de esta manipulación genética (puede solicitarse información más detallada al respecto) pero básicamente nos expone a desconocidas reacciones alérgicas y a productos desvitalizados. Los tomates larga vida son un ejemplo palpable: además de ser insípidos, su capacidad de resistir largos almacenamientos (por la acción de un gen de pescado introducido en su ADN) le quita la energía vital de todo vegetal fresco. Para evitar la desaparición de las semillas naturales y la catastrófica pérdida de biodiversidad, las pequeñas comunidades rurales están generando sus propios bancos de semillas, volviendo a prácticas antiguas.

ALTERNATIVAS NATURALES

Siguiendo la tendencia evidenciada desde hace un par de décadas en Europa y Estados Unidos, en muchos lugares del país están desarrollándose cultivos naturales de verduras, denominadas orgánicas ó biológicas. Solo basta acercarse a los lugares de producción y comprobar el modo en que se cultivan. Esa es la mejor garantía de genuinidad y bien vale la pena perder el tiempo para verificarlo.

Otra alternativa, para aquellos que disponen de un espacio, es comenzar a producir sus propias verduras. Además de representar una excelente terapia anti estrés, el cultivo natural de nuestros alimentos representa un gran ahorro para toda la sociedad. Por un lado porque se evita la erosión de los suelos, se resguarda la calidad del agua y se ahorra gran cantidad de energía. Pero lo más importante es la mejora en nuestra calidad de vida. Si evitamos las carencias nutricionales y las intoxicaciones con productos químicos, nuestra salud se beneficiará y el ahorro en medicamentos y terapias nos compensará con creces.


CUADRO 2: CONTENIDO DE MINERALES EN VEGETALES

CULTIVADOS CONVENCIONALMENTE Y EN FORMA ORGANICA

Vegetal

Fosfatos

Calcio

Magn

Potasio

Sodio

Boro

Mang

Hierro

Cobre

Cobalto

Porotos Conv.

0,22

15,5

14,8

29,1

0,0

10

2

10

3,0

0,00

Porotos Org.

0,36

40,5

60,0

99,7

8,6

73

60

227

69,0

0,26

Repollo Conv.

0,18

17,5

13,6

33,7

0,8

7

2

20

0,4

0,00

Repollo Org.

0,38

60,0

43,6

148,3

20,4

42

13

94

48,0

0,15

Lechuga Conv.

0,22

16,0

13,1

53,7

0,0

6

1

9

3,0

0,00

Lechuga Org.

0,48

71,0

49,3

176,5

12,2

37

169

512

60,0

0,19

Los valores de fosfatos, calcio, magnesio, potasio y sodio se expresan en miliequivalentes x 100g de peso seco.

Los demás valores se expresan en partes por millón de materia seca.

Fuente: Revista Salud Alternativa – Nº 6 – Editorial xyz – Buenos Aires

CLOROFILA

Benéfica sangre verde

Uno de los principales atributos de los vegetales, es la captación de energía fotónica y la consecuente generación de clorofila (transformación de energía luminosa en energía química). La clorofila es estructuralmente similar a la hemoporfirina, precursor de la hemoglobina, responsable del transporte de oxígeno en la sangre y cuya deficiencia se asocia a anemia. La diferencia es que la clorofila tiene un ión de magnesio en lugar de hierro. De hecho, es la clorofila la causa de la riqueza en magnesio de los vegetales y en especial las hojas verdes.

La clorofila posee efecto antianémico, por su capacidad de generar plasma sanguíneo con gran eficiencia. Otros efectos benéficos son: aporte de oxígeno al medio celular, efecto antiparasitario y elevado potencial depurativo (es la base de efectivas curas desintoxicante). En las verduras de hoja, el color verde delata la presencia de clorofila, pero otras hortalizas también contienen clorofila, como la zanahoria, aunque enmascarada por los carotenoides (beta-caroteno) que dan color naranja.

Una de las razones por la cual se germinan semillas, es poder cultivar hogareñamente tiernas hojas fijadoras de la benéfica clorofila. Por ello se usan semillas gramíneas como el trigo, la avena, la cebada o bien el sarraceno. Dado que el proceso lleva varios días, la semilla necesita el aporte nutricional de la tierra.

El objetivo de cultivar estas hojas verdes, es acceder a la elevada concentración de clorofila sintetizada por la pequeña planta. El poder depurativo, oxigenante y regenerador de la clorofila es enorme. Estos pigmentos presentes en vegetales terrestres y marinos (algas), están especializados en captar energía luminosa (fotones) para convertirla en energía química. La estructura molecular de la clorofila es exactamente igual a la hemoglobina sanguínea, con la diferencia que la clorofila tiene un ion central de magnesio en lugar de hierro.

El potencial de la hierba de germinados saltó a la luz en la década del 60, mientras se estudiaban fuentes alimentarias para la cría animal, definiéndose a la hierba de trigo (wheat grass) como el alimento más rico, enzimático y concentrado de la Naturaleza. Luego comenzó a ser utilizada por terapeutas naturistas como la Dra. Wigmore o el Dr. Moerman para curar enfermedades como el cáncer.

Por efecto de la clorofila sintetizada por los germinados en general y especialmente en las hojas tiernas, su consumo nos aporta gran cantidad de beneficios. La clorofila hace más eficiente la respiración y el metabolismo celular, activándose las funciones regenerativas, depurativas y curativas.

La clorofila de las hojas de germinados permite: depurar la sangre, eliminar toxinas del cuerpo, alcalinizar el organismo, controlar infecciones, crear un ambiente adverso para virus y parásitos, cicatrizar heridas, reducir la presión sanguínea, hacer más eficiente el ciclo de la insulina, mejorar la actividad tiroidea, modular mejor el colesterol y mejorar estados degenerativos como las esclerosis.

En el jugo de estas hojas de germinados, recogidas entre el 7º y el 10º día de cultivo, el 70% es clorofila. Si bien todas las hojas verdes contienen clorofila, la hierba joven de los brotes tiene 20 veces más concentración: 100g de hierba de germinado equivale a 2kg de la mejor verdura. Pero el secreto de las jóvenes hojas no pasa solo por la clorofila; los científicos han detectado la presencia de más de cien sustancias conocidas: poseen 11 veces más calcio que la leche, 5 veces más hierro que la espinaca, 5 veces más magnesio que la banana, 60 veces más vitamina C que la naranja, 45% más proteína que la carne y todos los aminoácidos esenciales.

Pese a todos sus atributos, la hierba de germinados nunca pudo ser comercializada e industrializada, ya que estos méritos solo se observan en la hoja fresca del brote o en el jugo, dentro de la hora de extracción. Por eso la necesidad de cultivarla en casa, y cortarla fresca, a medida que se la consume. Tampoco puede ingerirse en dosis elevadas, dado su densa concentración nutricional.

Si bien existen jugueras especiales para extraer su néctar, la forma más práctica y sencilla de aprovechar el jugo de la hierba de germinado, es masticando sus hojas o bien licuándolas unos minutos junto a una fruta como la manzana (le suaviza su sabor fuerte), eliminando la fibra (abundante) previo al consumo, mediante un colador.

Si no tenemos cultivo de germinados, o paciencia para hacerlo, podemos siempre aprovechar los beneficios de la clorofila licuando hojas de alfalfa. No cuesta nada “tirar” unas semillas de alfalfa en un rincón del patio y cosechar luego hojas de esta rústica y noble planta, que siempre rebrota y nos brinda su elevado potencial nutritivo y depurativo. También podemos recurrir a hojas espontáneas de nobles hierbas como la ortiga, el llantén o el diente de león.