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CASEINA ANIMAL Y GLUTEN

 

El reactivo moco alimentario

Cuando el organismo reacciona frente al ingreso de una proteína que considera extraña (antígeno), estamos en presencia de una respuesta inmunológica. La cotidiana y profusa exposición a los antígenos alimentarios, es el principal factor que conduce al agotamiento del sistema inmune. Las proteínas de la leche vacuna y del trigo, son las más antigénicas y desgraciadamente las de consumo más abundante. Esta alta exigencia inmunológica se ve agravada por la excesiva permeabilidad intestinal, condición que facilita el ingreso de antígenos alimentarios al flujo sanguíneo y desencadena una serie de respuestas alérgicas de todo tipo.

El intestino cumple un rol fundamental para evitar el paso de un antígeno a la sangre. Precisamente la primera línea defensiva consiste en la secreción de anticuerpos (inmunoglobulina A), generados por el tejido linfático en la mucosa intestinal. Hemos visto que la superficie de absorción intestinal es amplia (unos 600 m2) y también es abundante la diaria ingesta de antígenos alimentarios, por lo cual es enorme la demanda de anticuerpos necesarios para neutralizar estos antígenos.

Cuando este mecanismo defensivo se agota, y la mucosa es excesivamente permeable, las moléculas extrañas atraviesan la mucosa y alcanzan el flujo sanguíneo sin ser neutralizadas. Allí se hace necesario el concurso del hígado para desactivarlas; pero si el hígado está sobrecargado y no puede neutralizarlas, pasan al bazo, donde actúan los linfocitos T supresores. Si la actividad neutralizante del hígado y del bazo se hace insuficiente, entonces las moléculas extrañas pueden depositarse en la pared de los capilares y en el líquido intersticial o extracelular. Este material intentará ser drenado a través de la orina, sobrecargando finalmente a los riñones y generando el contexto para las habituales infecciones a repetición y el colapso renal.

La caseína vacuna

Caseina vacuna, mucosa intestinal

El mayor problema de la proteína láctea es su poder alergénico; se han detectado hasta 25 antígenos diferentes en la leche de vaca. Además de la caseína, que analizaremos en detalle, una gran contribución alergénica se genera en el procesamiento posterior al ordeñe. Cuando la leche es secretada en la ubre de la vaca, estamos en presencia de un fluido aséptico. Sin embargo, a poco de abandonar la teta y no habiendo sido ingerida por el ternero, se manifiesta en la leche un prolífico cultivo de virus, bacterias y microorganismos, lo cual obliga a los conocidos y promocionados tratamientos de pasterización. La temperatura, además de destruir enzimas y otros nutrientes termosensibles, mata la vida microbiana, pero no la elimina. Las bacterias muertas permanecen en el fluido que luego se industrializa y consumimos. O sea que esta verdadera “sopa de bichos muertos” debe ser neutralizada por nuestro sistema inmune, que obviamente los detecta como antígenos.

La caseína es la proteína más abundante de la leche vacuna (80%), la más antigénica y el 40% de la misma es indigerible, favoreciendo la constipación, la dispepsia putrefactiva y la permeabilidad intestinal. Dado que la proteína láctea se digiere muy poco en el intestino, las grandes cadenas de caseína no desdobladas, actúan como pegamento [1], depositándose en los folículos linfáticos del intestino, entorpeciendo la absorción de nutrientes y generando fatiga crónica e inflamación intestinal.

Por su parte, los fragmentos más pequeños logran atravesar las paredes intestinales con la complicidad de la mucosa permeable. Una vez en el flujo sanguíneo, estos péptidos generan un estado congestivo causante de asma, sinusitis, alergias, artritis, diabetes, nefrosis, infecciones, incremento de mucosidad y estructuras densas en el aparato reproductor femenino…

Es interesante señalar que todo esto no ocurre en la lactancia materna. Nuestra secreción láctea provee al bebé de un fluido equilibrado, dotado de los anticuerpos necesarios (inmunoglobulina A ó IgA) para su correcto procesamiento. Varios científicos afirman que los lácteos vacunos son la principal causa de alergias alimentarias [2]. Tal es así, que la Asociación Americana de Pediatría desaconsejó su uso en niños y recientemente el Jefe de Gastroenterología del Hospital de Niños de La Plata afirmó que el 80% de los chicos son alérgicos a la leche vacuna. Esto también se extiende a los adultos y a todos los derivados lácteos.

El gluten del trigo

Algo similar ocurre con la principal proteína del trigo, cuya característica reactiva se está comenzando a aceptar a partir del problema celíaco [3]. El gluten es la componente proteica de cereales como el trigo, la cebada, el centeno o la avena. Sin embargo no todo el gluten es igual: la avena, por ejemplo, ha sido estudiada en celíacos y resulta perfectamente tolerable para ellos. Obviamente que siendo el cereal predominante en nuestra moderna alimentación (y por tanto el más manipulado desde el punto de vista agrícola), el trigo es la fuente de gluten más abundante y más problemática.

El gluten del trigo esta formado por dos proteínas: glutenina y gliadina. Tiene la propiedad de fermentar fácilmente en presencia de agua y levaduras. Precisamente esta capacidad y su elevada presencia en el trigo (incrementada aún más por la moderna modificación genética que ha logrado variedades “alto” gluten), ha hecho que este cereal desplace a sus pares en cuanto al uso en panificación, dada la consistencia suave y esponjosa que permite obtener. Otra característica del gluten es la de retener el almidón de la harina durante la cocción. Por ello el trigo con alto porcentaje de gluten es usado en la fabricación de fideos y pastas.

A partir de la harina de trigo se obtiene el seitán o carne vegetal. Esto se logra eliminando el almidón, lo cual

Seitan o carne vegetal

se consigue artesanalmente al “enjuagar” la harina de trigo bajo un chorro de agua. Así se obtiene una masa grisácea, insípida y elástica con la cual se prepara el seitán, que muchos regímenes vegetarianos usan para reemplazar la carne: el llamado bife de gluten. El valor proteico del seitán resulta bastante pobre, por su ausencia de lisina y treonina, dos aminoácidos limitantes que disminuyen su índice de eficiencia proteica.

Esto también puede lograrse a partir de la harina pura de gluten, que los molinos refinadores ofrecen al separar mecánicamente el almidón de la proteína. Estos molinos ofrecen también la llamada harina glutinosa o glutinada, que es una harina refinada común pero con mayor presencia de gluten, usada en la elaboración de las llamadas milanesas vegetales por su poder ligante o aglutinante. También esta harina da lugar a las famosas tostadas de gluten, que inconsistentemente se aconsejan a pacientes diabéticos, solo por el hecho de tener menos almidón y más gluten.

Por su contenido de mucina, el gluten favorece la formación de moco (desecho coloidal). Por tanto, y como todo alimento mucógeno, los productos con gluten deben contraindicarse en las enfermedades del aparato respiratorio (resfrío, gripe, bronquitis, asma, angina, etc). Además el gluten produce reacciones alérgicas (la celiaquía es su aspecto más visible), inflamación intestinal, migrañas, afecta al funcionamiento tiroideo y provoca fatiga crónica. El gluten es una sustancia pegajosa que se adhiere a las paredes del intestino, lo cual sumado a la falta de fibras vegetales (estimulantes naturales del movimiento intestinal y ausentes en la dieta refinada) y al efecto opiáceo que veremos a continuación, favorece el estreñimiento y la formación del moco colónico.

En sus orígenes evolutivos y durante milenios, el hombre ha consumido granos salvajes, de su habitat natural, enteros y sin excesivo procesamiento. Recién hace ocho mil años el ser humano comenzó a modificar los cereales con la agricultura (selección, transplante a otras zonas geográficas, hibridación y últimamente manipulación genética) y el procesamiento industrial. Esto ha modificado la síntesis de ciertas proteínas presentes en los cereales y ha generado nuevos compuestos con la cocción a altas temperaturas, mientras que las enzimas humanas no han cambiado y resultan aún incapaces de digerir y asimilar estas “nuevas” moléculas.

Son sustancias (el caso de las lectinas del gluten) que causan alergia. Un ejemplo conocido es la enfermedad celíaca, una intolerancia permanente al gluten que produce una lesión severa de la mucosa del intestino delgado, causando diarrea y mala absorción de los nutrientes. En análisis de sangre suelen aparecer ciertos anticuerpos: antiGliadina, antiReticulina y antiEndomisio. Como bien lo fundamenta el Dr. Jean Seignalet [4], proteínas “artificiales” presentes en el trigo, pueden ser causa de ciertas enfermedades: poliartritis reumatoide, esclerosis múltiple, celiaquía, dermatitis herpetiforme, migrañas, diabetes juvenil, depresiones nerviosas, esquizofrenia, Alzheimer, Parkinson, enfermedad de Crohn

El gluten también está acusado de causar migrañas. La revista “Neurology” ha publicado un informe sobre pacientes con dolores de cabeza e inestabilidad emocional. Las resonancias magnéticas mostraban inflamación del sistema nervioso central. Asimismo se detectaron en sangre “anticuerpos antigliadina”. El 90% de los pacientes que llevaron adelante una dieta sin gluten tuvieron alivio total o parcial.

Otro problema del gluten está representado por la cocción. Al cocinar, calentamos los alimentos. El calor, por efecto de las llamadas “reacciones de Maillard”, genera un gran número de moléculas complejas [5], que no existen en estado natural. Dichos péptidos son extremadamente difíciles de descomponer, debido a su conformación no natural, o por inhibir directamente la actividad de las enzimas degradantes [6]. Algunas suelen ser más toxicas o cancerígenas que los pesticidas y conservantes. Las modificaciones moleculares son mayores cuánto más alta sea la temperatura. Como vimos al hablar de los almidones, el pan moderno esta hecho con harina refinada apenas mezclada con agua, leudado instantáneamente y sometido posteriormente a elevada temperatura en un horno eléctrico (aproximadamente 200ºC).

Diabetes, celiaquía, alergias…

El alto poder antigénico de las proteínas lácteas y del trigo, provoca en nuestro sistema inmunológico una excesiva reacción defensiva, que con el tiempo lo debilita y genera una mayor vulnerabilidad a las enfermedades. Esto queda de manifiesto al analizar la génesis de problemas aparentemente inconexos como la diabetes y la enfermedad celíaca.

 

La diabetes tipo 1, es una enfermedad inflamatoria y crónica, que antes se consideraba propia de niños y jóvenes, pero que ahora se genera también en adultos. Se la considera autoinmune, porque el organismo destruye las propias células beta del páncreas, encargadas de la producción de insulina. La mayor parte de los estudios indican que los niños con diabetes tipo 1 comenzaron a tomar leche de vaca a una edad más temprana que otros niños. Otros estudios han probado que la introducción temprana a una fórmula de leche de vaca aumenta el riesgo de desarrollar diabetes. Investigaciones recientes señalan también una relación entre el consumo de leche vacuna en la infancia y mayor riesgo de diabetes tipo 2 o de adultos [7].

Más allá de estériles clasificaciones, básicamente la diabetes refleja la incapacidad del organismo para utilizar el azúcar proveniente de los alimentos, que se acumula en la sangre. Esta elevación genera numerosos desordenes compensatorios, que conducen a la hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre, que provoca acidosis) o a su opuesto: la hiperglucemia (excesivo nivel de azúcar, que produce obstrucción de arterias). Cuando se obstruyen las grandes arterias, se genera predisposición a infartos, derrames cerebrales y mala circulación de los miembros inferiores (amputaciones). Cuando las que se obstruyen son las pequeñas arterias, se ven afectados los ojos, los riñones y el sistema nervioso (incontinencia urinaria, trastornos digestivos, disfunción eréctil…)

Dentro de las posibles causas de la diabetes, se encuentra el daño de la mucosa intestinal y una permeabilidad incrementada como factor desencadenante de la respuesta autoinmune de la persona susceptible. Para entender mejor esta relación debe saberse que en el sistema digestivo se encuentra el 70% del sistema linfático humano. Entre otras cosas, el sistema linfático protege al organismo brindando respuesta inmune. Estratégicamente, el sistema linfático se encuentra en lugares expuestos al ambiente, como por ejemplo los intestinos. Allí intercepta a los microorganismos invasores y toxinas, antes que puedan difundirse ampliamente por todo el organismo. El tejido linfoide del tubo digestivo, como así también de la garganta y faringe, queda expuesto de inmediato a los antígenos que lo invaden.

Cuando el niño nace, no tiene un sistema inmune maduro y posee permeabilidad intestinal, pero su único alimento, la leche materna, aporta los anticuerpos necesarios: las IgA. La leche vacuna no aporta IgA y allí comienzan los problemas de sobre exigencia inmune y demanda de anticuerpos. Por ello muchos estudios relacionan la lactancia materna prolongada con la menor incidencia de diabetes. Luego se introduce otra proteína antigénica como el gluten, y el problema se agiganta. Ciertos estudios demuestran que evitar el gluten en la alimentación promueve el crecimiento y genera cambios benéficos en la dosificación de la insulina [8].


[1] Antes de la aparición de los adhesivos sintéticos, la famosa “cola de carpintero” se elaboraba con caseína láctea.
[2] El nutricionista John Mc Dougall en “Dairy products and eggs are avoided on a health” y el Dr. Frank Oski en “Don’t drink your milk”.
[3] La celiaquía se define como síndrome de malabsorción debida a la atrofia de las vellosidades del intestino delgado, cuyos síntomas remiten frente a la absoluta ausencia de gluten en la dieta.
[4] Ver el libro “La alimentación, la tercera medicina” (Editorial RBA Integral).
[5] Productos finales de glicación avanzada, aminas heterocíclicas, beta carbolinas y otros compuestos mutagénicos similares a los detectados en el humo de los cigarrillos. Solyakov, A. et al, Heterocyclic amines in process flavours, process flavour ingredients, bouillon concentrates and a pan residue. Food Chem. Toxicol. 1999/37 (1)/1-11., Skog, K. et al, Analysis of nonpolar heterocyclic amines in cooked foods and meat extracts using gas chromatography-mass spectometry. J. Chromatogr. A. 1998/803 (1-2)/227-233., Stavric, B. et al, Mutagenic heterocyclic aromatic amines (HAA’s) in ‘processed food flavour’ samples.Food Chem. Toxicol. 1997/35(2)/185-197., Wakabayashi, K. et al, Human exposure to mutagenic / carcinogenic heterocyclic amines and comutagenic beta-carbolines. Mutat. Res. 1997/76 (1-2)/253-259., Galceran, M.T. et al, Determination of heterocyclic amines by pneumatically assisted electrospray liquid chromatography-mass spectometry. J. Chromatogr. A. 1996/730 (1-2)/185-194., Gross, G.A. et al, Heterocyclic aromatic amine formation in grilled bacon, beef and fish and in grilled scrapings. Carcinogenesis 1993/14 (11)/2313-2318., Sugimura, T. et al, Mutagenic factors in cooked foods. Crit. Rev. Toxicol. 1979/6 (3)/189-209.
[6] Dutta, A.S., Small Peptides, Chemistry, Biology and Clinical Studies, Amsterdam 1993 / 550-556, 560.
[7] Geraldine Maurer – Lima, Perú, febrero 2007 – www.altertanutricional.org
[8] O.I.Saadah y col. Effect of gluten-free diet and adherente on growth and diabetic control in diabetic with coeliac disease. Arch.Dis,Child 2004, 89.Extraído del libro “Lácteos y Trigo”

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LA TERAPIA GERSON

La terapia Gerson consiste en el restablecimiento del equilibrio entre el agua y la sal celular a través del suplemento de potasio en forma de sales.

A lo largo de nuestras vidas, nuestros cuerpos se van contaminando con diversas sustancias tóxicas que causan cánceres y otras enfermedades. Estas sustancias tóxicas nos llegan a través del aire que respiramos, de la comida que comemos, de los medicamentos que tomamos y del agua que bebemos. A medida que el uso de estas sustancias tóxicas aumenta día a día, y la incidencia del cáncer también aumenta, poder utilizar un tratamiento demostrado, natural, y desintoxicante como la Terapia Gerson no sólo brinda tranquilidad, sino que es necesario.

La Terapia Gerson es un poderoso tratamiento natural que fortalece el sistema inmunitario, para así poder curar cánceres, artritis, enfermedad coronaria, alergias, y muchas otras enfermedades degenerativas. Un aspecto que la diferencia de la mayoría de los demás tratamientos es su naturaleza integradora e inclusiva. Se consumen diariamente trece vasos de jugos frescos, de frutas y verduras orgánicas, que proporcionan una cantidad abundante de nutrientes, enzimas y minerales. Luego estas sustancias degradan el tejido enfermo del cuerpo, mientras que los enemas ayudan a eliminar la acumulación de toda la vida de toxinas en el hígado.

Con un enfoque que tiene en cuenta la totalidad del cuerpo para la curación, la Terapia Gerson reactiva de manera natural la magnífica capacidad de su cuerpo de curarse a sí mismo, sin efectos secundarios nocivos. Más de 200 artículos en respetadas publicaciones médicas, y miles de personas curadas de sus enfermedades “incurables”, documentan la efectividad de la Terapia Gerson, que es además una de los pocos tratamientos con 60 años de éxito.

Aunque su filosofía de desintoxicar y reactivar al cuerpo es simple, es este un tratamiento complejo que requiere prestarle bastante atención a los detalles. Si bien muchos pacientes se han curado totalmente utilizando la Terapia Gerson por sí solos, para obtener los mejores resultados recomendamos empezar el tratamiento en un centro de tratamiento con licencia del Instituto Gerson.

Nota: el Instituto Gerson no tiene, controla, ni maneja ningún centro de tratamiento. Tenemos un programa de licencias con clínicas para asegurar que los pacientes reciben un verdadero tratamiento Gerson 100%. Asegúrese de que su clínica tenga la licencia del Instituto Gerson, para brindar esta terapia.

La Terapia Gerson es un avanzado tratamiento holístico y natural actual que utiliza el propio mecanismo de curación del organismo para el tratamiento y la cura de enfermedades crónicas y debilitantes. Cuando fue introducida por el Dr. Max Gerson, esta terapia nutricional estaba tan adelantada a su tiempo que casi no había explicaciones en la literatura científica de cómo podía lograr curar enfermedades crónicas e infecciosas. Pero, debido a que de hecho curó muchos casos de tuberculosis avanzada, enfermedad coronaria, cáncer y muchas enfermedades de menor gravedad, la Terapia Gerson quedó establecida como una importante contribución al campo de la medicina, a través de artículos aparecidos en publicaciones con reseña académica. El Dr. Gerson publicó por primera vez un artículo relacionado con el cáncer en 1945, casi 40 años antes de la adopción del actual programa oficial de dieta, nutrición y cáncer del Instituto Nacional del Cáncer de los EE.UU.

El Dr. Max Gerson trató a cientos y cientos de pacientes y siguió desarrollando y refinando su terapia hasta su muerte en 1959, a la edad de 78 años. Su paciente más famoso fue el Dr. Albert Schweitzer, a quien Gerson curó de diabetes avanzada cuando Schweitzer tenía 75 años. Volvió a su hospital en África, ganó el premio Nóbel, y trabajó hasta los noventa y tantos años. Escribió lo siguiente: “Veo en el Dr. Gerson a uno de los más eminentes genios de la historia de la medicina”.

Es raro hallar casos de cáncer, artritis u otras enfermedades degenerativas en culturas consideradas “primitivas” por la civilización occidental. ¿Es debido a la dieta? Tal idea se sustenta en el hecho de que las enfermedades degenerativas aparecen en dichas culturas sólo después de la introducción de alimentos modernos envasados y aditivos (Ver “Políticamente incorrecto, la negada investigación nutricional del Dr. Weston Price”)

El Dr. Gerson dijo: “Mantente cerca de la naturaleza y sus leyes eternas te protegerán”. Según él, las enfermedades degenerativas estaban causadas por alimentos, agua y aire tóxicos y degradados.

La Terapia Gerson busca regenerar el cuerpo para recuperar la salud, apoyando cada requerimiento nutricional importante inundando el cuerpo con los nutrientes de casi 9 kilos de frutas y vegetales orgánicos. La mayor parte se utiliza para hacer jugos frescos, un vaso por hora, 13 veces por día. Se consumen generosas cantidades de alimentos sólidos crudos y cocidos. Por lo general, la oxigenación resulta ser el doble o más, ya que la deficiencia de oxígeno en la sangre contribuye al desarrollo de muchas enfermedades degenerativas. También se estimula el metabolismo con el agregado de suplementos para la tiroides, suplementos de potasio, y otros, y evitando las grasas animales pesadas, el exceso de proteínas y sodio, y otras toxinas.

Las enfermedades degenerativas dejan al cuerpo cada vez más incapaz de excretar los desechos de manera adecuada, lo que comúnmente resulta en fallas hepáticas y renales. Para prevenir esto, la Terapia Gerson utiliza una desintoxicación intensiva para eliminar los desechos, regenerar el hígado, reactivar el sistema inmunitario y reestablecer las defensas esenciales del cuerpo, los sistemas enzimáticos, minerales y hormonales. Con una nutrición generosa y de alta calidad, mayor disponibilidad de oxígeno, desintoxicación, y un metabolismo mejorado, las células -y el cuerpo- pueden regenerarse, sanarse, y prevenir futuras enfermedades.

Ningún tratamiento funciona para todo el mundo, todas las veces. Si alguien le dice lo contrario no le está contando los hechos tal cual son. Sabemos que cuando se le ha diagnosticado una enfermedad que pone en juego su vida, elegir la mejor estrategia para luchar contra esta enfermedad puede ser una tarea desconcertante. Todos dicen tener, el mejor tratamiento, la cura más rápida, o el único tratamiento que funciona. En la mayoría de los casos, el médico de confianza de su familia tiene solamente conocimiento de tratamientos convencionales, y o desconoce, o es hostil hacia las opciones holísticas. Puede escuchar muchas opciones sobre cómo tratar su enfermedad, pero suya es la decisión de qué hacer, qué tratamiento elegir, y debe estar cómodo con su elección. Elija el tratamiento que le parezca más razonable.

La mayoría de las terapias, convencionales o alternativas, tratan sólo los síntomas individuales, ignorando lo que realmente está causando la enfermedad. La Terapia Gerson es efectiva para tantas enfermedades diferentes porque reestablece la increíble capacidad del cuerpo de curarse a sí mismo. En vez de tratar solamente los síntomas de una enfermedad en particular, esta terapia trata la causa misma de la enfermedad. Aunque creemos que la Terapia Gerson es el tratamiento más abarcativo y completo para la enfermedad, no decimos que va a curar todo ni a todos.

Aunque el Instituto Gerson no tiene ni maneja ningún centro médico, derivamos a los pacientes a clínicas que tienen licencia del Instituto Gerson para brindar la Terapia Gerson. Si usted quiere hacer el tratamiento en su casa, programar su ingreso a una clínica, o simplemente tiene pregunta sobre la Terapia, lo invitamos a ponerse en contacto con nosotros.

Antes de iniciar un tratamiento de Terapia Gerson

No empiece la Terapia Gerson sin la supervisión de un profesional capacitado en esta terapia si se da alguna de estas condiciones:

  • Quimioterapia.
  • Diabetes.
  • Metástasis en el cerebro.
  • Daño renal severo.
  • Cuerpos extraños tales como marcapasos, implantes de mama, discos de metal o tornillos.
  • Los pacientes deben ser capaces de comer, beber, y eliminar normalmente.
  • La Terapia Gerson no se puede administrar a receptores de transplantes.

Los jugos son un componente esencial de la Terapia Gerson

Para asegurar resultados confiables, el paciente Gerson necesitará comprar una juguera apropiada. La investigación del Dr. Gerson indica que los pacientes con cáncer deben tener una juguera en dos etapas, con un molinillo separado y una prensa hidráulica. Por lo general, las jugueras de una etapa no producen la misma calidad de contenido enzimático, mineral o de micronutrientes, y algunos pacientes no han obtenido resultados simplemente por no usar la juguera adecuada.

No recomendamos usar ninguna juguera centrífuga. Se las puede utilizar para mantener la salud o en diagnósticos no oncológicos.
El Instituto Gerson mantiene una lista de personas que poseen jugueras usadas en venta. Póngase en contacto con nosotros para recibir una copia de esta lista.

La dieta utilizada en la Terapia Gerson

La dieta Gerson es naturalmente alta en vitaminas, minerales, enzimas, micronutrientes; extremadamente baja en sodio y grasas; y alta en líquidos.
Lo que sigue es un día típico de la dieta de un paciente Gerson realizando la terapia completa:

  • Trece vasos de jugos frescos, de zanahoria/manzana y verduras verdes de hoja, preparados cada hora con frutas y vegetales orgánicos.
  • Tres comidas vegetarianas completas, preparadas con frutas orgánicas, vegetales, y cereales integrales. Una comida típica incluye ensalada, vegetales cocidos, papas al horno, sopa de verduras y jugo.
  • Frutas frescas y postres de frutas frescas disponibles a toda hora como bocadillos o tentempiés, además de la dieta regular.

Medicamentos

Todos los medicamentos utilizados como parte de la terapia Gerson se clasifican como biológicos, materiales de origen orgánico que se administran en cantidades terapéuticas.

  • Compuesto de potasio.
  • Solución de Lugol.
  • Vitamina B12.
  • Hormonas tiroideas.
  • Extracto inyectable de hígado crudo.
  • Enzimas pancreáticas.
  • Enemas de café y/ó manzanilla.

Desintoxicación en la Terapia Gerson

Una parte muy importante de la Terapia Gerson es la desintoxicación frecuente de los tejidos y de la sangre. Esto se logra de varias maneras, principalmente mediante el uso de enemas de café. Las bases científicas del uso de los enemas de café está bien documentada, y puede solicitarla al Instituto Gerson. Los pacientes informan que los enemas reducen el dolor y aceleran la curación. Desde un punto de vista biológico, se estimulan los sistemas enzimáticos de la pared del intestino y del hígado, y aumenta el flujo de bilis. Se ha demostrado que esto mejora la capacidad del cuerpo para eliminar los residuos tóxicos de origen ambiental, quimioterapéutico, y de otras fuentes.

También los tumores y otros tejidos enfermos se eliminan más rápidamente al ser degradados.

Otros métodos de desintoxicación incluyen el aceite de castor, usado como un tradicional estimulante del flujo de bilis y como otra manera de mejorar la capacidad del hígado para filtrar sangre. Adicionalmente, las enzimas digestivas sirven para mejorar la absorción de nutrientes y para asistir en la eliminación de tejido dañado.

Los pacientes deben tener una completa compresión de la Terapia Gerson para poder seguir efectivamente con el régimen en su hogar. A continuación se mencionan ejemplos de oportunidades educativas en una típica clínica con licencia Gerson:

  • Médicos y/ó educadores capacitados en la Terapia Gerson brindan charlas y capacitación sobre las reacciones que pueden ocurrir durante la curación y sobre el uso de los medicamentos.
  • Charlotte Gerson y/ó otros miembros senior del staff del Instituto Gerson dan charlas sobre la teoría y práctica de la Terapia Gerson, sobre las explicaciones científicas y sobre investigaciones relevantes.
  • Instrucción y demostraciones del uso de jugueras de dos partes, tipo prensa, tales como la Norwalk y la K&K.
  • Filmaciones de charlas de Charlotte Gerson, otros miembros del staff del Instituto Gerson, y de médicos capacitados en la Terapia Gerson, disponibles a toda hora.
  • Consultas regulares e individualizadas con su terapeuta Gerson acerca de las características específicas de su condición y sobre cualquier modificación necesaria en el tratamiento. En estas consultas se puede obtener respuesta a cualquier pregunta específica que usted pueda tener.
En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.

Instituto Gerson

http://www.gerson.org